Dualidad de la relación policía-sociedad

Foto: Internet/Que se les retribuya económica y materialmente como corresponda
 
Opinionez Lunes, 27 Noviembre, 2017 12:00 PM

No fue fácil escribir esta columna, el tema es por demás controversial, pero hay cosas que se tienen que decir.

Las redes sociales están llenas de videos que denuncian abusos por parte de la autoridad y de recomendaciones de la ciudadanía para defenderse de la prepotencia policiaca. Somos  muchos los que podríamos contar más de una historia sobre cómo elementos del cuerpo policiaco hicieron algo indebido. Todo eso, aunque grave, es lo de menos. Lo peor es que durante muchos años hubo delincuentes disfrazados de policías, cobrando en la nómina oficial, pero que fueron cómplices de robos, homicidios y privaciones de la libertad, tanto en perjuicio de civiles, como de los propios policías. De los buenos policías.

Durante toda una vida, los sueldos de los policías fueron insignificantes y hasta sucedía algo aparentemente inexplicable, al punto de tener que comprarse con su propio dinero el uniforme, fornitura, pistola, balas, chaleco, insignias, radio, servicios médicos y, según el gusto, patrulla o motocicleta, y hasta la posición o ubicación. Sin embargo, había valores entendidos, ya que toda esa inversión por supuesto tenía que generar beneficios, por lo que entonces la placa era algo así como la frase de James Bond, el célebre agente 007: “Con licencia para matar”.

En esos años no había jueces calificadores, defensor de oficio o Comisión de Derechos Humanos. Era tu palabra contra la del policía y siempre tenía él la razón, de lo que fuera. Querer discutir era caso perdido y quizá hasta con serias repercusiones. Por mínimo que fuera el pretexto, el automovilista era detenido, o se “arreglaba” en ese momento con el policía, o le secuestraban inmediatamente licencia de conducir, tarjeta de circulación y hasta el vehículo, por lo que era más práctico un acuerdo monetario, dando vida a la célebre y tristemente “mordida”.

El policía era un elemento socialmente despreciado y temido, imagen que curiosamente no teníamos desde la niñez, a tal grado que en juegos infantiles, los pequeños preferían ser policías que ladrones -no como ahora-, pero a partir de que los jóvenes empezaban a manejar, conocían la cruda realidad.

Ahora las cosas han cambiado y se han dispuesto presupuestos antes inimaginables para sueldos y equipamiento, a la vez que existen diversos mecanismos para quejarse por abuso de autoridad, con enormes posibilidades de que el mal actuar del elemento le traiga fuertes consecuencias negativas.

Los sueldos de los agentes han mejorado notoriamente y se les provee prácticamente todo el equipo y capacitación básica que requieren, aunque por supuesto, falta mucho más; como por ejemplo, el plan de previsión social, ya que resulta fuera de lugar que sin importar la mejor de las trayectorias, en el momento que el oficial deja de estar en la nómina, él y toda su familia pierden la atención médica; resultando entonces que hasta sus seres queridos son despreciados por la sociedad.

Todo esto tiene que acabar. Es necesario dejar atrás los rencores y los recuerdos ingratos y empezar una nueva relación donde se haga justicia al policía actual, donde, por una parte,  no se permita ningún abuso; pero, por otra, además de que se les retribuye económica y materialmente como corresponda, se les brinde el reconocimiento social que merece un ser humano que por la mañana, al salir a trabajar para servir y proteger a la sociedad, no sabe si esa noche regresará sano y salvo a volver a ver a su familia.

Podríamos decir sin temor a equivocarnos que en el pasado, la inmensa mayoría de los policías eran malos, y que en consecuencia, eran muy pocos los que no le entraban a las malas prácticas, pero también podemos asegurar que los papeles ahora se han invertido.

Todo es cuestión de acabar con la Dualidad de la relación policía-sociedad.

 

Alberto Sandoval es Fundador de Alianza Civil, A.C. y Presidente del COMOSC. Correo: AlbertoSandoval@AlianzaCivil.Org Internet: www.AlianzaCivil.Org Facebook: Alberto Sandoval Twitter: @AlSandoval

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