Deficiencias en NSJP, desvíos en Fortaseg

Fotos: Enrique Botello
 
Edición Impresa Lunes, 6 Noviembre, 2017 12:00 PM

El Ayuntamiento de Gilberto Hirata solicitó la adquisición de 900 cámaras personales como parte del equipo para que los oficiales realizaran su trabajo, pero a la fecha se han pagado 11 millones de pesos y las cámaras “son leyenda”. Por otro lado, con ese sistema de justicia los agentes deben trabajar más y, a pesar de las capacitaciones, no les pagan horas extra

Mientras que para el XXI Ayuntamiento de Ensenada la implementación del Nuevo Sistema Acusatorio fue oportunidad para presuntamente desviar dinero del Fondo para el Fortalecimiento de la Seguridad (Fortaseg), para la corporación municipal ha sido tan complicado que incluso piden el pago de horas extra trabajadas en el llenado del Informe Policial Homologado (IPH).

De un total de 900 cámaras de videograbación personales que se colocan entre la camisa del uniforme y que fueron solicitadas en apoyo por el nuevo sistema de justicia, a través del programa de adquisiciones del Fortaseg por un monto total de 11 millones de pesos -como se indica el convenio de adhesión para el otorgamiento de recursos-, no compraron ni una.

En contrato firmado por el ex alcalde Gilberto Hirata Chico, se indica que las cámaras son “para dotar a los integrantes de los cuerpos policiales de la institución de seguridad pública con el equipamiento personal necesario para realizar acciones como primer respondiente de acuerdo al Protocolo Nacional”.

Tampoco hubo compra ni entrega de chalecos, informó Sindicatura Municipal, lo mismo con los mil 900 pares de botas para agentes de la Policía, pero solo repartieron 900 de ellas; del resto se desconoce cuál fue el destino, aunque la cantidad presupuestada fue de 2 millones 850 mil pesos.

La anterior administración desvió dinero de todos los programas federales, los cuales siguen en investigación por parte de la Auditoría Superior de la Federación, y de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) por peculado, abuso de autoridad y coalición de servidores públicos.

El presidente de la Asociación de Policías, Martín Ceballos, no consideró que sea imprescindible trabajar con una cámara portátil, de hecho ningún policía la reclama. Comentó que nunca llegaron las famosas cámaras, “se quedaron nada más en leyenda”.

“Es importante parte del trabajo, pero creo que preferimos un bono de riesgo de trabajo, para que la Policía trabaje mejor, más patrullas, chalecos, radios, pero hay que motivar al personal”, bromeó el líder de más de 400 uniformados activos, así como retirados.

Como otros servidores públicos, Ceballos opina que el dinero está destinado y etiquetado, pero no se ejerce como debería, “hemos platicado con algunos regidores para ver cómo podemos vigilar el Fortaseg, en qué se gasta, pero han sido herméticos tanto el alcalde como sus seguidores, pero seguiremos insistiendo”, reiteró.

 

No hay alternativa, ni bonos

El titular de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), Jorge Íñiguez, descartó la posibilidad de pagar las horas extra que han trabajado sus agentes con la implementación del sistema penal, debido a que el llenado de las boletas conforme al Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP), es un deber al cual no se pueden negar.

Cuando recién inició tomaba hasta seis horas y ahora disminuyó un 40 por ciento, sin embargo, en los casos más complejos el llenado les toma hasta ocho horas.

“Tenemos que trabajar de la mano para incitarlos como policías preventivos”, expuso el mando, y reiteró que se trata de un compromiso de todos, cada uno en su área, de inclusive doblar turnos; si bien no se ha pagado a los agentes con dinero, sí con días de descanso.

Por su parte, la oficial mayor Mónica Vargas aseguró que no hay ninguna solicitud para que se paguen las horas extras, e  informó que en la cuestión laboral, los elementos de la DSPM que viven en la zona urbana tienen una jornada de trabajo de ocho horas diarias; en delegaciones cercanas –zona conurbada- trabajan 12 horas por 36 horas de descanso y en delegaciones lejanas, 24 horas por 48 horas.

“Cuando se requiere de mayor tiempo de servicio, este dinero se les paga, pero hasta este momento no hay una solicitud de pago de bono alguno por horas extra”, aclaró la funcionaria, para rematar que tampoco se tiene programada una retribución por ese concepto para el próximo año.

 

Policías exigen bono alternativo

Desde que se implementó el NSJP, en marzo de 2016, los policías de Ensenada han tenido que trabajar de más para cumplir con el llenado del IPH. Como retribución, no solicitan la totalidad de las horas trabajadas adicionalmente, sino un bono “parejo” para todos.

Sobre ese tema, Martín Ceballos mencionó que las horas extra que solicitan los elementos son aparte de lo que les corresponde, incluso hay horas adicionales que se pagan doble y fin de semana el triple. “Estamos en pie de lucha”, argumentó.

Luego de que el director de Seguridad declaró que en vez de pagos por horas adicionales se les dan días libres, el presidente de la Asociación de Policías respondió que sus agremiados están trabajando de ocho y hasta diez horas extra que no se les compensan ni en dinero, ni con días de descanso.

“Los compañeros metieron una propuesta al alcalde y está en camino, porque nosotros lo vemos de diferentes maneras, podemos trabajar 10 o 12 horas adicionales mientras haya una retribución, pero hay gran inconformidad porque se quedan hasta dos turnos”, describió el dirigente.

Cansados de que los ignoren, advirtió que hay un acuerdo entre los policías para sumarse a las protestas del Sindicato de Burócratas de Baja California.

Pedirán que en el presupuesto de ingresos el alcalde solicite a la Federación, ya sea del programa Fortaseg o de cualquier otro, que se gestione el dinero para compensar las horas extra.

“Si hay voluntad política estoy seguro que puede ejercer recursos de otras partes como lo ha hecho en otras ocasiones, porque de alguna manera se las ingenian para hacer cosas que no deben hacer, y Seguridad Pública debe ser una de las direcciones a las que se le pongan mayor importancia”, apuntó Ceballos.

 

Han trabajado con lo que hay

El policía segundo, Eduardo Manuel Cruz Peralta, es jefe del Departamento de Capacitación en la Subdirección de Profesionalización y Desarrollo, y se ha encargado de dar capacitación a los agentes en el NSJP, por lo que, considera,  es cuestión de tiempo que la totalidad de los agentes se acostumbren. Cuando entró el sistema acusatorio había incertidumbre y temor por la amenaza de que todos estarían sujetos a investigación.

Piden dinero adicional por lo que les lleva el llenado de un acta, no obstante, el Protocolo Nacional de Primer Respondiente no especifica una hora máxima o mínima, por lo que no existe un tiempo determinado. La única obligación es triangular información de inmediato, dando parte el Ministerio Público para entregar la escena.

“El protocolo es una biblia para los policías”, indicó Cruz.

Hay eventos que son más complejos, por ejemplo un homicidio, que les lleva cuatro horas en cada lugar, mientras que un robo a casa habitación toma una hora de llenado.

El primer incidente que se presentó fue en la delegación de Maneadero, donde hubo un robo con violencia la misma noche en que se implementó el sistema, el 18 de marzo a las 1:00 am; el agente que fue el primer respondiente entregó la escena a la Policía Ministerial, sin embargo, los reportes comenzaron a llegar y no todos tenían la misma habilidad para el llenado del IPH.

“Es cierto que tardaban de cuatro a seis, incluso ocho horas en el llenado, por la complejidad del asunto”, mencionó Eduardo Manuel.

Había que llenar hasta 16 actas, en cuestión de derechos del detenido, de la víctima, inspección de personas, del lugar, cadena de custodia, entre otros relacionados con el tipo de delito.

Aunque en Ensenada se inició en marzo de 2016, en junio se estableció una homologación a nivel nacional donde Baja California era el único Estado con actas muy similares, por lo que el cambio no fue drástico, “no podemos quitarles el chip y poner otro, es romper un paradigma de muchísimos años, de usar un tipo de trabajo y cambiarlo por otro más metódico, especializado, técnico, que es el que no hacíamos antes”, enumeró el policía.

El 80 por ciento de los agentes municipales han practicado el llenado del IPH.  Se han dado 921 capacitaciones, la mayoría con recursos propios. Algunas de los temas son: Funciones de los Cuerpos de Emergencia en Apoyo al Primer Respondiente; Prevención y Proximidad Social; Derechos Humanos dentro del NSJP.

Además, un curso básico de inglés para la Policía Turística; intervención del primer respondiente y cadena de custodia en delitos del fuero federal; actuación de policías en juicios orales y, desde el 23 de octubre hasta el 16 de diciembre, reciben un curso de competencias básicas de la función del policía preventivo para recibir un Certificado Único Policial.

Para concluir, Cruz Peralta declaró que si bien no hay otras herramientas, continuarán por lo menos con la capacitación de los policías.

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