Debaten en “Lunas de octubre” sobre violencia

Fotos: Enrique Mendoza Hernández
 
Cultura Lunes, 6 Noviembre, 2017 12:10 PM

El suceso literario se llevó a cabo el jueves 26 y viernes 27 en el Centro Cultural La Paz. “Quiero destacar la increíble labor cultural de ‘Lunas de octubre’ en estos tiempos convulsos”, refirió Ana Clavel. “En estos tiempos turbulentos, difíciles, la cultura, y la literatura en particular, son más que meras tablas de salvación; constituyen verdaderos tanques de oxígeno en medio del caos”, coincidió el narrador Armando Alanís Canales. “La palabra es reducto contra la barbarie”, sentenció Héctor de Mauleón

 Nunca el malecón de La Paz estuvo tan desolado y lúgubre. En años anteriores parecía carnaval con parejas paseando, niños o adolescentes patinando o en bicicleta, familias disfrutando de los bermejos atardeceres, turistas mexicanos o extranjeros pululando, todos bastante despreocupados; pero en esta ocasión, solo en el fin de semana del jueves 26 y viernes 27 de octubre de 2017 por la noche, la soledad prevalecía en el inmenso malecón. ¿Por qué está tan solo el malecón?, era la pregunta de rigor a los paceños: “Por la violencia”, respondían de manera unánime.

“Caguamas: 3 por 100 pesos”, aventaban la casa por la ventana algunos antros con la clara intención de atraer a la escasa clientela; incluso, destacaban muchos bares vacíos con sus meseros con caras largas; mientras tanto, elementos del Ejército o de la Policía Estatal hacían sus rondines, siempre en grupos de no menos de tres patrullas.

A diferencia de otros años, donde Baja California Sur ocupaba los últimos lugares en incidencia delictiva, solo en 2017, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Gobernación, por lo menos 566 homicidios dolosos habían sucedido en el Estado, de los cuales 115 correspondían al mes de octubre, hasta el jueves 26; de manera ilustrativa, en 2016 se registraron 281 asesinatos; 226 en 2015 y 126 en 2014.

Por otra parte, en ese insoslayable contexto violento, el Encuentro Literario “Lunas de octubre” llegó a su decimocuarta edición consecutiva el jueves 26 y viernes 27 de octubre, en el Centro Cultural La Paz, a su vez ubicado a dos cuadras del interminable malecón de la antigua Bahía de la Santa Cruz.

 

Guerra sin fin

El Encuentro Literario “Lunas de Octubre” se distingue, entre otras características, porque en su programación siempre se incluyen mesas de análisis o conferencias relacionadas con el acontecer violento que padece México.

En esta edición del acontecimiento literario más importante de Baja California Sur no fue la excepción, ya que además de la mesa de análisis “Periodismo y violencia en México”, en la que participaron Humberto Payán (Chihuahua), Lluvia Walkinshaw y Carlos Ibarra (BCS), también figuró la conferencia inaugural “Periodismo en tiempos de violencia”, a cargo del escritor y periodista Héctor de Mauleón, quien ante un centenar de asistentes en el Centro Cultural La Paz advirtió:

“En el año 2006 todo se volvió insostenible, insoportable, había regiones enteras del país en manos del narcotráfico, y el gobierno de Felipe Calderón decidió enfrentar una guerra contra los grupos de la delincuencia organizada; a partir de ese momento habría 120 mil muertos, ejecutados, asesinados en enfrentamientos en el país. A partir de ese momento se desata el proceso atroz en el que todos estamos sumergidos; comenzó en la frontera, en regiones de Michoacán, regiones de Tamaulipas, y en los once años siguientes se fue extendiendo como un cáncer por todas las regiones del país”.

El editor de Nexos señaló que la guerra de Felipe Calderón que continuó Enrique Peña Nieto ya sobrepasa los 200 mil muertos:

“Los 120 mil muertos del sexenio de Calderón, los casi 100 mil que van en el actual sexenio, estamos hablando de 200 mil historias atroces y de horror. La guerra de Calderón cumplió once años, pero hace 40 ya que empezó esta realidad y no se le ve fin”.

 

“La ética sí es el gran blindaje del periodismo”: De Mauleón

En cuanto a periodistas asesinados, Héctor de Mauleón compartió un balance general de los últimos 17 años, de 2000 a la fecha, donde los comunicadores de investigación se mantienen entre las amenazas del crimen organizado y la impunidad o nulas investigaciones de las autoridades, estatal y federal, que deriven en castigo a los criminales:

“Casi 130 periodistas han sido asesinados en lo que va del siglo, una cantidad incontable de periodistas desplazados, y una tragedia nacional que todavía no percibimos y a la que no le hemos echado todavía el reflector debidamente, que es las zonas silenciadas de México.

“Esta situación ha provocado varias regiones completas del país que se quedaron sin periodismo, que se quedaron sin medios o que se quedaron con un periodismo amordazado, o que no se atreve a expresar absolutamente nada; hay regiones de México de las que no sabemos qué está sucediendo; hay regiones como Tamaulipas, el norte de Veracruz, de Sinaloa, de Guerrero, en las que no hay absolutamente información creíble de lo que está pasando; todo esto ha llevado a los periodistas a una de las peores tragedias en el ejercicio del periodismo”.

Lamentó: “De todos los periodistas muertos de 2000 para acá, ciento treinta y tantos de 2000 para acá, el 89 por ciento de los casos está en la impunidad, no han sido resueltos, y ahí está el otro problema: a la debilidad de las instituciones sigue su consecuencia inevitable, que es la impunidad. Yo puedo llevarme a un periodista, lo puedo desaparecer, lo puedo torturar, lo puedo asesinar, no va a pasar nada; en el 89-90 por ciento de los casos no ha pasado absolutamente nada, ése es el drama que está viviendo el periodismo en este momento”.

 ¿Qué es lo más urgente para detener el asesinato de periodistas en México?, inquirió ZETA.

“Lo urgente es la capacitación de cobertura de alto riesgo, la capacitación para que los periodistas aprendan a protegerse y aprendan a hacer su trabajo en un ambiente que es hostil y riesgoso; y luego, conectarnos entre todos para crear escudos de protección. Si a un periodista lo amenazan aquí, si nos enteramos los periodistas de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla, y presionamos, es más factible que el Estado lo proteja a que si enfrentan solos la amenaza y nosotros no nos enteramos.

“Tenemos que articular una especie de mecanismo de respuesta inmediata, no solamente entre los periodistas de México, podría ser con las organizaciones de prensa interamericanas, sociedades internacionales de prensa, por bloques que haya una respuesta cuando algo pase aquí y América Latina reaccione”.

Amenazado en diversas ocasiones en los últimos años tras sus diversas investigaciones sobre el crimen organizado en la Ciudad de México, el viernes 27 de octubre, durante la mesa de clausura titulada “Periodismo y literatura en México”, en la que incursionaron Armando Alanís Canales, Luis Aguilar, Juan José Rodríguez y Edmundo Lizardi, Héctor de Mauleón concluyó:

“Cuando el crimen organizado quiere hacerte algo, no te amenaza, no te avisa, simplemente lo hace, ya lo hemos visto; entonces, también uno tiene que aprender a distinguir, aprender a hacer unos mínimos mecanismos de autoprotección, de seguridad, de tener cuidado de ver qué información voy a recibir de quién, nunca recibir información anónima, nunca ir a entrevistarse con unos narcotraficantes para que den información contra el otro grupo, no recibir dinero de nadie, igual son cosas que más o menos te protegen. Yo creo que la ética sí es el gran blindaje del periodismo, cuando esa ética se resquebraja, ya el periodista comienza a estar en riesgo, por ahí empieza”.

 

“Pedro Páramo” y “el abuso de poder”

Durante el acontecimiento literario paceño no pudo faltar la conferencia “Cien años de Juan Rulfo (1917-2017)”, a cargo del escritor norteño Armando Alanís Canales, quien evocó que “Comala no se llamaba, al principio, Comala, sino Tuxcacuesco. Pedro Páramo no se llamaba Pedro Páramo, sino Mauricio Gutiérrez. Y Susana San Juan se llamaba Susana Foster. Además, Juan Preciado, en una primera versión de la novela, estaba vivo”.

Alanís llevaba la revista Los Murmullos antes de Pedro Páramo (INBA, 2005), de la que leyó el primer párrafo de un borrador de lo que después sería “Pedro Páramo”: “Fui a Tuxcacuexco porque me dijeron que allá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”; finalmente la célebre novela de Rulfo iniciaría con “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”.

¿Qué sería lo más importante tras concluir las celebraciones por el centenario del natalicio de Juan Rulfo?, cuestionó este Semanario.

“Lo más importante no es que se cumplan 100 años del natalicio de Rulfo, sino que su obra, tanto ‘Pedro Páramo’ como sus cuentos y su novela corta pensada para el cine, ‘El gallo de oro’, sigan tan presentes hoy como cuando se publicaron, hace más de 50 años. Las arriesgadas estrategias narrativas de Rulfo, su manejo del tiempo y el espacio, sus hallazgos poéticos y el ritmo musical de su prosa, así como los personajes que creó, el drama y misterio de sus historias, siguen tan vivos -aunque algunos de esos espectrales personajes estén muertos y enterrados–, en el Siglo XXI como lo estuvieron al momento de su deslumbrante irrupción en el ámbito de la literatura. No hablo solo de la literatura mexicana: ‘Pedro Páramo’ se ha traducido a todos los idiomas conocidos, incluido el náhuatl. Es la novela más emblemática de México, la que nos representa en el complejo panorama de la literatura mundial”.

Alanís Canales, que también presentó su más reciente libro de minificciones “Coitus interruptus” (La Terquedad Ediciones, 2016), sentenció:

“Los lectores de las generaciones más recientes se deleitan y asombran con los personajes e historias de Rulfo, con sus atmósferas subyugantes, con su mundo lleno de magia y misterio, como les sucedió a los lectores de la segunda mitad del Siglo XX. ‘Pedro Páramo’ es una novela de fantasmas, pero que habla de la realidad de nuestro país y de otros países: el abuso de poder, el hambre, la crueldad, la injusticia, la violencia, la muerte; todos esos temas que Rulfo trató tan magistralmente en su célebre novela son también, por desgracia, temas de nuestro tiempo, de nuestro mundo”.

 

Reflexionan sobre “Lunas de Octubre”

Tras la conclusión del Encuentro Literario “Lunas de octubre”, algunos de los autores participantes compartieron con ZETA algunas impresiones del suceso literario más importante de Baja California Sur.

Para empezar, Ana Clavel, quien presentó el ensayo “Territorio Lolita” (Alfaguara, 2017) subrayó: “Quiero destacar la increíble labor cultural de ‘Lunas de octubre’ en estos tiempos convulsos. De entrada espero que se mantenga ‘Lunas de octubre’ y que ojalá pueda crecer, que lejos de limitar el presupuesto que se asigna para cultura se pueda incrementar para que podamos tener en La Paz figuras admiradas que sabemos que van a otro tipo de festivales, pero que no han llegado a ‘Lunas de octubre’; ojalá la cartera de invitados pueda incluso incrementarse e internacionalizarse más”.

Por su parte, Armando Alanís Canales, manifestó: “Quiero primero que todo decir que estoy muy contento y agradecido de que ‘Lunas de octubre’ se haya podido realizar este año de 2017, a pesar de que se contaba con un presupuesto menor al de años anteriores. Es uno de los mejores encuentros de escritores del país, que se lleva a cabo en los escenarios espectaculares de La Paz y Los Cabos, con el mar, ese ‘vinoso ponto’ del que hablaba Homero, como telón de fondo. Espero que las autoridades culturales de Baja California Sur sigan adelante con este esfuerzo de reunir una vez al año a varios de los escritores más destacados del país.

“‘En estos tiempos turbulentos, difíciles, la cultura, y la literatura en particular, son más que meras tablas de salvación; constituyen verdaderos tanques de oxígeno en medio del caos, del ambiente enrarecido y oprobioso que nos ha tocado padecer”, concluyó Alanís Canales.

La joven escritora radicada en Los Cabos, Lluvia Walkinshaw, coincidió:

“Uno de los principales temas en casi todas las mesas fue la violencia creciente que día a día envuelve a nuestro Estado, narradores y poetas se reunieron en torno a mesas llenas para platicar y oír a sus colegas; se habló de todo: diversidad sexual, cuentos infantiles con lobos miniatura y elefantes en el cielo, aviones que caen, mujeres en la literatura, editoriales, ciencia ficción, periodismo y sentimientos convertidos en tinta. Nos vamos, como siempre, con un agradable sabor de boca, agradecidos por las atenciones que el equipo de cultura nos brinda incansablemente, esperando que este espacio pueda llenarse de más jóvenes que, como nosotros, deseen encontrar y encontrarse”.

Finalmente, Héctor de Mauleón valoró: “‘Lunas de octubre’ es cada vez más significativo y más importante porque el único escudo es la palabra; frente a la fiesta de las balas, la única salida es la palabra, y la palabra está en los libros; entonces, una fiesta dedicada a los libros como ‘Lunas de octubre’ en un momento en el que el país está sumergido en esta situación, en un Estado que ya se encuentra completamente sumergido en esto, es algo que hay que apoyar y aplaudir, porque en este momento la palabra es reducto contra la barbarie”.

 

Rumbo a los XV años

Fundado en 2004 por el poeta Edmundo Lizardi y secundado por escritores como Daniel Sada o Federico Campbell, entre otros que también colocaron la primera piedra, el Encuentro Literario “Lunas de octubre” celebró entonces 14 ediciones consecutivas este año, con la incursión de alrededor de 30 autores de diversas latitudes del país, entre ellos Héctor de Mauleón, Ana Clavel, Armando Alanís Canales, Juan José Rodríguez, Luis Aguilar, Edmundo Lizardi, Humberto Payán, Anja Aguilera, Sofía Chiquetts, Claudia Islas, Lluvia Walkinshaw, Miguel Reinoso, Lucero Mercado Rodríguez, por citar solo algunos.

En entrevista con ZETA, América Pineda García, coordinadora de Fomento Editorial del Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC), compartió un balance general tras la conclusión del acontecimiento cultural paceño:

“Considero que ‘Lunas de octubre’ fue un éxito a pesar del bajo presupuesto que esta vez tuvo, de que fue menor el tiempo, fueron dos días en lugar de tres como se había hecho en la mayoría de las veces; tuvo bastante afluencia y sobre todo de público nuevo, mucho joven, muchas presentaciones editoriales de la gente más joven, así que considero que fue un evento bueno.

“‘Lunas de Octubre’ tuvo presupuesto federal, el 90 por ciento de su presupuesto fue federal, el otro 10 por ciento fue del Gobierno del Estado y algunas participaciones que también nos ayudaron, no económicamente, pero sí en especie, como fue el caso de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). El presupuesto osciló entre 250 mil pesos, entre todas las intervenciones que hubo”.

Dirigido por el Instituto Sudcaliforniano de Cultura que encabeza Christopher Amador Cervantes, a través de la Coordinación de Fomento Editorial a cargo de América Pineda; en coordinación con la UABCS y el escritor Edmundo Lizardi como fundador del Encuentro, “Lunas de octubre” llegó a buen puerto considerando al equipo organizador, entre ellos Paloma Vergara, Jorge Briseño Madrigal, Karla Sánchez Castillo, Ariana Zacarías, Aníbal Barajas, Juan Pablo Rochín y Mercedes Ojeda.

“Yo creo que sí se cumplieron las expectativas de ‘Lunas de octubre’, no a una gran escala como en otras ocasiones que han tenido mayor presupuesto, pero no dejó de tener la calidad y eso fue mucho más que nada por el equipo de trabajo que ya tiene Fomento Editorial, la gente ya sabe lo que tiene que hacer, cómo convocar, cómo conseguir medios por otros lados que no fueron necesariamente monetarios sino en especie, y pues gracias a ellos es que ‘Lunas de octubre’ sigue existiendo y sigue saliendo con la misma calidad”.

Por último, en cuanto a los quince años que “Lunas de octubre” celebrará en 2018, América Pineda García declaró:

“Yo espero que ‘Lunas de octubre’ sea mucho mejor que esta vez y que tenga más apoyo, esperamos tener la presencia de gente nueva en cuanto a los invitados especiales y que se logre el doble de presupuesto, tanto estatal como federal, que se tuvo esta vez”.

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