Cuando ellos quieren en las mañanas y ellas no

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Opinionez Lunes, 20 Noviembre, 2017 12:00 PM

Conzultoría Matrimonial y Familiar

 

 

 

 

Es muy común en los hombres que deseen tener relaciones con su pareja en las mañanas, mientras ellas difícilmente lo quieran, lo cual no es nada extraño. Los hombres pueden levantarse con una erección evidente y, además de la apetencia, les gustaría aprovecharla. Pero ellas, aunque puedan tener deseos, precisamente por las mañanas no están en su mayor auge. Para entender lo que sucede es necesario echarle un vistazo a la testosterona, el jugo de la masculinidad. Ésta es la hormona que llena los testículos, engruesa la voz, les da tono a los músculos, provee de color las mejillas, impulsa el coraje y excita a los varones, y sin testosterona, los hombres son nada.

Y es precisamente por la mañana (concretamente entre las 5 y las 7 de la mañana) cuando la testosterona se encuentra en su pico más alto. El que a las mujeres les apetezca más por la noche no tiene tanto que ver con las hormonas, aunque sí se detecta un pequeño pico hacia las 12 de la noche. Ellas prefieren desconectar con el sexo, tras haber terminado con todas las tareas diarias y en ese momento de relax, justo antes de dormir.

La exposición a la luz aumenta la cantidad de endorfinas (ayudan a liberar las hormonas sexuales y de felicidad, responsables del deseo sexual), donde hombres y mujeres nos sentimos más felices, de mejor humor y esto obviamente afecta al deseo sexual. Por ejemplo, en los días de vacaciones que influyen en el deseo sexual, y es que el estrés y las preocupaciones diarias desaparecen cuando cambiamos de aires y podemos compartir momentos con nuestros seres queridos.

Tomar el sol con moderación aumenta considerablemente la síntesis de vitamina D, con las consecuentes mejoras en el deseo sexual antes mencionadas, hasta podemos dormir desnudos. El otoño y el invierno representan un pequeño bajón en la frecuencia sexual, hay menos horas de luz y hace frío, apetece menos desnudarse y sinceramente, los ánimos pueden resentirse.

La clave está en no esperar a que el deseo surja por arte de magia, debemos trabajarlo a diario con estímulos sexuales y dedicando tiempo a seducir a la pareja. Tampoco se debe esperar a que nuestra libido esté en su mejor momento para tener sexo, en muchos casos va aumentando según nos impliquemos más en la relación sexual. Solo tenemos que intentarlo.

Hay días en que los hombres no tienen ganas de salir, no platican nada, están serios todo el día y se enoja por cualquier cosa como si estuviera en un ciclo hormonal. Esto puede ser real, ya que la baja testosterona provoca el Síndrome de la Irritabilidad Masculina. La diferencia con las mujeres es que este fenómeno no es cíclico, es decir, no se puede determinar cuándo va a disminuir el nivel de testosterona, es decir, cuándo se presentará el Síndrome de la Irritabilidad Masculina por la baja de testosterona.

Este síndrome es más notorio durante la andropausia (también conocida como pitopausia), aunque a lo largo de la vida también existen cuadros en donde los hombres presentan ciclos depresivos, relacionados con el estrés. Entre las características más comunes de este síndrome, destacan la angustia, frustración, hipersensibilidad emocional, enojo, culpabilidad, insatisfacción y disminución de la libido.

Ahora bien, este ciclo, aunque también tenga que ver con las hormonas como ocurre con las mujeres, no tiene muchas similitudes, puesto que los niveles de testosterona pueden variar por muchos factores, como el estrés, enfermedades graves, ya sean propias o ajenas, la actividad sexual que tengan, accidentes o problemas con los hijos; cuando baja el nivel de testosterona, igualmente nuestros músculos se ven afectados, pasando por el sistema circulatorio, las funciones cerebrales o nuestro apetito sexual, pudiendo afectar la función eréctil. Y claro, tiene sus consecuencias, tales como pasotismo general, dándonos todo igual, cansancio mental y físico, depresión, cambios en los estados de ánimo, aumento de peso a la vez que se pierde masa muscular, incluso, la capacidad de concentración disminuye. Señoras, acepten los mañaneros, no se arrepentirán.

Muchas gracias por sus comentarios y consultas al e-mail: bautista46@hotmail.com

 

El autor reside en Tijuana, B.C.

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