Empresas mexicalenses desvían millones tras desastre en Guerrero

Foto: Eduardo Villa
 
Edición Impresa Lunes, 25 Septiembre, 2017 12:00 PM

Dos empresas mexicalenses de reciente creación y con irregularidades en su domicilio, recibieron más de 100 millones de pesos para la rehabilitación de viviendas en diversos municipios de Guerrero, tras el paso del huracán “Manuel”. Dichos negocios están ligados al priista Humberto Obet Montiel Herrera

A través de empresas “fachada” y prestanombres, dos empresas mexicalenses habrían desviado recursos que superarían los 100 millones de pesos tras celebrar un contrato con la delegación de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en el Estado de Guerrero, provenientes del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), que tenía como objetivo restaurar o construir viviendas para las víctimas del huracán “Manuel”, que azotó decenas de municipios costeros en septiembre de 2013.

La rehabilitación de la zona fue sumamente cuestionada por acusaciones de corrupción, al grado que el entonces delegado de Sedatu en Guerrero, Héctor Vicario Castrejón, fue inhabilitado por diez años tras descubrirse una serie de irregularidades en la adjudicación y licitación de obras en Guerrero. Tras su cargo ocupó una diputación federal.

La cabeza de dicha triangulación parece ser el priista  Humberto Obet Montiel Herrera, quien utilizando a su familia, ex pareja, empleados y demás, tejió una red que dejaría millones de pesos en cuentas bancarias, la cual utilizó anteriormente con éxito en el negocio de la importación de automóviles.

Esto quedó al descubierto a raíz de una pugna familiar que se encuentra en los tribunales, y aunque la ex esposa, Edna Margarita Luna Vidaurrazaga, lo acusa de cometer diversos fraudes y falsificaciones para expulsarla de sus negocios, según una serie de documentos en poder de ZETA, el abogado de la contraparte, Elías Flores Gallegos, dijo que la única intención de la mujer es afectar de manera personal a su cliente, pues considera, hay una veintena de inconsistencias en todas las acusaciones en su contra, además de que dijo exigió 3 millones de dólares para desistir de la denuncia, lo que consideró fuera de toda proporción.

 

Empresas sin domicilio recibieron contratos millonarios

Las empresas Remodelaciones y Construcciones MOLU, SA de CV  y Corporativo UMC Empresarial, SA de CV, ambas propiedad de la señora Cecilia Leonor Guevara Cholico, la cual se asoció en la primera con Francisco García Cid, mientras que en la segunda con Fernando Mondragón Vilchis, fueron creadas en 2012 y 2013 en Baja California, respectivamente.

Este es el inmueble del fraccionamiento Residencias donde supuestamente se encontraba la constructora Corporativo UMC Empresarial. Ahí hubo una empresa importadora de autos

Mondragón Vilchis firmó el contrato OM-SEDATU-CO-202-2014 de Corporativo UMC Empresarial, SA de CV con la Sedatu, con el objetivo de construir 381 viviendas, reparar 525 y realizar labores de reubicación de 57 familias, para lo que percibiría 71 millones 250 mil pesos, los cuales fueron entregados por medio de adjudicación directa.

Dicha empresa fue constituida el 24 de septiembre de 2013, es decir, cuatro días después del paso del huracán “Manuel”, y firmó el contrato con Sedatu el 9 de abril, siete meses después de entrar en funciones. Se comprometió a terminar las obras en 90 días.

Pese a que se trataba de una serie de obras de gran nivel y de extrema urgencia, UMC Empresarial se comprometió con los trabajos que, según consta en el contrato, tiene la capacidad y experiencia para solventarlo.

ZETA tiene un estado de cuenta de UMC a nombre de Cecilia Leonor Guevara, donde se reporta una cantidad superior a 14 millones de pesos en su cuenta BBVA Bancomer 0194338359, de donde realizó múltiples transacciones, algunas de ellas a la empresa Ecoconstructora y Maquinaria Energisur, SA de CV, con sede en Chilpancingo, Guerrero, y Servicios Ilimitados de Negocio, de la que no pudieron obtenerse datos.

Esta irregularidad no fue la única, pues el domicilio que registró la empresa es el Bulevar Benito Juárez número 973, interior 2, de la colonia Residencias, código postal 21200, donde en 2013 se encontraba instalada la empresa Servicios Trasnacionales de Comercio Exterior, SA de CV, propiedad de Francisco García Cid, socio de Cecilia Leonor en Remodelaciones y Construcciones MOLU, SA de CV, además de otras empresas de importación de autos y productos.

Lauro García Cid, uno de los socios -supuesto prestanombres- de diversas empresas ligadas a Humberto Obet

Es decir, que la empresa aduanera y la constructora compartían edificio. ZETA realizó un recorrido en el lugar y los locatarios negaron que en algún momento hubiera una constructora en ese lugar, pero reconocieron la importadora, la cual puede constatarse a través de la herramienta Google Maps, firmada en enero de 2016.

Por su parte, MOLU, SA de CV, a través de Cecilia Leonor Guevara Cholico, firmó el contrato OM-SEDATU-CO-201-2014 el 4 de abril de 2014, donde se comprometió a construir 295 casas y realizar cuatro acciones de reubicación a cambio de 36 millones 636 mil pesos. Se comprometió a terminar las obras en 90 días.

MOLU se registró en Mexicali el 10 de diciembre de 2012 -tenía menos de un año cuando ocurrió el desastre y 16 meses cuando firmó el contrato-, pero el domicilio que proporcionó a Sedatu fue avenida Álvaro Obregón número 5100, Las Adelitas, en San Luis Río Colorado. Dicho lugar no pudo ser localizado a través de la Dirección de Catastro, Desarrollo Urbano y Ecología, pues la empresa no cuenta con registro para operar en el Ayuntamiento de San Luis y tras realizar llamadas a algunos inmuebles en los alrededores no pudo constatarse la ubicación de dicha empresa. Tampoco tiene registro ante la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), según su director Víctor Quiroga.

Después de dichos encargos se desconoce toda información de nuevos proyectos a los que hayan participado las empresas. De hecho, en 2016, ambas se mudaron a Ciudad de México.

 

La red de conocidos y familia

Cecilia Leonor Guevara Cholico, Francisco García Cid y Fernando Mondragón Vilchis, forman parte de una red perfectamente tejida, en la que también se encuentra Karina Montiel Verdugo, sobrina del priista, que se originó a través de la importación de autos, negocio que generó millonarios dividendos para Humberto Obet y su ex esposa, Edna Margarita Luna Vidaurrazaga.

A través de amparos lograron evadir una serie de impuestos que les permitieron importar automóviles a bajo costo. Humberto Obet Montiel, quien además fue diputado suplente en la pasada Legislatura -el titular fue Julio César Vásquez Castillo-, ha sido socio de las personas mencionadas arriba, al igual que su entonces esposa.

La contadora Guevara Cholico, cuyas propiedades se reducen a una vivienda en la Avenida Francisco Javier Mina, en la colonia Independencia, comunidad de clase media en Mexicali -según el Registro Público de la Propiedad y el Comercio-, tiene una estrecha relación con el priista.

Fue propietaria de la importadora de autotransportes Distribución de Comercio Exterior Asia México, SA de CV junto con Karina Montiel, sobrina de Obet, creada en 2008 y finiquitada en 2016. Durante los primeros años la apoderada legal fue Edna Margarita Luna, cuyos derechos en dicho negocio fueron revocados algunos años después a raíz del divorcio. Ella asegura que hubo falsificación de documentos.

Cuando se emprendió el negocio, fue socio el tijuanense Israel Ford Dehesa, a su vez, socio de otro sobrino de Humberto Obet, Manuel Alejandro Montiel Verdugo. El nombre de la empresa es Lace Transport, SA de CV, también fundada en 2008.

Cecilia y Karina cedieron sus derechos en 2013 a Lauro García Cid, socio de otras empresas. Aunque Lauro no cuenta con propiedades en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio (RPPC), dio como domicilio la casa en calle Puerto número 367 de la colonia El Paraíso, una de las comunidades más humildes al poniente de la ciudad.

Pese a que ZETA acudió a su vivienda e intentó conversar, Lauro se negó y rechazó proporcionar datos de sus negocios. Tampoco aceptó responder cuestionamientos vía telefónica; tras la insistencia prometió una entrevista que nunca se concretó.

Elías Flores Gallegos, defendió a su
representado

Los nombres de estas personas se repiten en diversos negocios junto con el esposo de una hermana de Edna Margarita, de nombre Francisco Javier Villegas Talamante; y Manuel Soria González, casi todos del mismo giro, como Distribuidor Mundial de Textil, SA de CV; Grupo Integral de Servicios Logísticos Premier, SA de CV; Importación y Distribución Textilera, SA de CV; Inmobiliaria LOAM y Transport Rent a Car. Todas también se mudaron a Ciudad de México entre finales de 2015 y 2016. Todas se crearon entre 2008 y 2013.

Esto coincide con la declaración de Elías Flores Gallegos, el cual confirmó que las empresas de Obet -aunque no dijo cuáles- fueron concentradas en un inmueble de la Ciudad de México, debido a que están siendo auditadas y es más fácil recibir todas las notificaciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en un solo lugar.

Se buscó a Cecilia Leonor Guevara Cholico en los domicilios proporcionados en la documentación, pero no fue localizada.

 

Más vínculos

Además de los vínculos familiares existen dos empresas que ligan directamente a Cecilia Leonor y a Humberto Obet, la primera inmobiliaria LOAM, registrada en Ciudad de México, que según el RPPC el priista es representante legal e incluso fue tercer garante en la hipoteca de una propiedad de grandes proporciones en la colonia Rivera, el 21 de junio de 2012, cuyo folio real es 365097. La cantidad del adeudo es de un millón 404 mil 735 dólares, según datos oficiales.

Además, Inmobiliaria LOAM era la propietaria de la vivienda donde residían Edna Margarita Luna Vidaurrazaga y Humberto Obet durante su matrimonio, la cual se encuentra en Residencial San Pedro, uno de los más exclusivos de Mexicali, con una superficie de 765.159 metros cuadrados.

Esto permaneció así hasta junio de 2016. Tras el proceso de divorcio, LOAM cedió dicho inmueble en favor de Edna Margarita Luna, quien hizo lo propio en favor de su hija. La información fue confirmada por el abogado Flores Gallegos, quien reconoció que dicha empresa era de su cliente.

Otro vínculo Cecilia-Humberto puede constatarse en Transport Rent a Car, donde la primera es la propietaria, pero el administrador era el priista ensenadense, ahora radicado en la Capital del país.

Una de las características de estas empresas es el constante movimiento de propietarios, representantes y funcionarios pese a que duraron poco tiempo operando.

Una última conexión consta en el historial de propiedad de California, del que ZETA tiene una copia, fechado el 4 de mayo de 2017, donde Remodelaciones y Construcciones MOLU, SA de CV “compró” una vivienda ubicada en Chula Vista, localizada en Avenida Dovecrest PT 789, a la empresa Preconstrucciones Premier, SA de CV.

Dicha transacción se realizó de manera directa entre ambas constructoras propiedad de Cecilia Leonor y ligadas a Humberto Obet, quienes se “auto vendieron” por la cantidad de “0” dólares, una propiedad que Preconstrucciones Premier compró en 2014 por 850 mil dólares.

 

El pleito familiar

“Solo quieren chingar a Obet”, dijo Elías Flores Gallegos, abogado particular, quien comentó que pese a los intentos de su representado de arreglar las cosas por las buenas, la ex pareja sentimental ha continuado una necia batalla legal que, según él, no tiene un solo argumento para ganar.

ZETA ya documentó en alguna ocasión el conflicto entre la culminada pareja que consiguió fuertes sumas de dinero a través de la importación de autos, pero, según Flores Gallegos, todo terminó cuando se acabó el negocio.

Entrevistado en su oficina, el conocido abogado aseveró que detectó por lo menos 19 inconsistencias en la declaración de Edna Margarita Luna, las cuales van desde que se interpuso la denuncia más de seis meses después de la agresión, que no hubo daño psicológico y, según el Ministerio Público, hasta que no presentaron ninguna radiografía o receta médica que indicara reposo.

Flores Gallegos consideró que este caso no tiene razón de ser, pues incluso intentaron llevarlo a través de un acuerdo reparatorio, pero el abogado de la víctima le exigió 3 millones de dólares para desistir de la denuncia.

Acusó al abogado y a Edna Margarita de sostener una relación sentimental y de intentar vengarse de Humberto Obet, quien, afirmó, le cedió varias propiedades a su ex mujer para no dejarla en el desamparo.

Cuestionado por las últimas ausencias en los juicios y la orden de aprehensión contra su representado, el defensor comentó que “no les va a dar el gusto”. Y es que considera que no tienen elementos para ganar, pero quieren humillarlo sentándolo ahí por las acusaciones en su contra.

En las últimas dos audiencias no se presentó la defensa ni el acusado, lo que provocó el diferimiento de la audiencia de formulación de imputación, la cual se ha postergado desde el año pasado.

Actualmente existe un mandamiento judicial contra Humberto Obet, pero ya se tramitó un amparo que impedirá su detención.

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