Crisis en Morena y en el PAN  

Foto: Internet/Claudia Sheinbaum, candidata de Andrés Manuel a la Jefatura de la Ciudad de México
 
Opinionez Lunes, 4 Septiembre, 2017 12:02 PM

Conforme se acerca el proceso electoral de 2018, donde se elegirá tanto al Presidente de la República, como a varios gobernadores y se llevará a cabo la renovación del Congreso de la Unión, la tensión crece en los partidos políticos.

Todos, de alguna manera, están teniendo ajustes, reacomodos, sumas, restas, grillas y demás. Hasta hoy, los partidos políticos con mayores posibilidades de ganar son Morena y PAN, pero ambos son los que más conflictos acarrean en los últimos días.

En el caso de Morena, su líder Andrés Manuel López Obrador decidió, con poderes unipersonales, que la candidatura a la jefatura de gobierno fuera para Claudia Sheinbaum, por encima del favorito, Ricardo Monreal. El popular “Peje” instruyó que se definiera dicha candidatura a través de una encuesta, donde la ganadora fue Sheinbaum. Es importante señalar que sobre dicha encuesta, nadie -incluyendo a los que participaron- conoció qué fue lo que se les preguntó, así como cuántos cuestionarios se aplicaron; es decir, esa metodología se dio en la secrecía absoluta.

Si bien, es facultad de cualquier partido político mantener resguardada para sus fines dicha información, lo que llama la atención es que lo haga quien se dice impoluto, transparente, honesto, etc., etc., es decir, López Obrador. Con el paso de los días, Andrés Manuel nos confirma que es un hombre solo de discurso, porque en la práctica sigue siendo el priista donde militó en alguna ocasión. Sus acciones hablan más que sus palabras.

Pero la cosa no quedó ahí, Ricardo Monreal, el candidato no favorecido por el dedazo del “Peje”, amenaza con renunciar a Morena y luchar, desde una candidatura independiente, por la jefatura de la Ciudad de México. Seguro le restará importantes votos y no solo eso, puede ganar. En lo personal, Monreal me parece un tipo nefasto, estoy seguro de que Claudia Sheinbaum será mejor jefa de gobierno, pero por decisiones cupulares de su mentor, su candidatura está en riesgo. Por lo pronto, la credibilidad está por los suelos. Por si fuese poco, la flamante candidata cometió un grave error, acusar de misóginos a aquellos que la criticaban; muy rápido aprendió las mañas de López Obrador al no reconocer ni un solo error y atacar a aquellos que no comparten su punto de vista.

En el PAN, las cosas no pintan mejor desde que se instauró hasta sus entrañas la corrupción, el amiguismo y el “chambismo”, este instituto político perdió su esencia.  Ricardo Anaya, quien llegó al poder de la mano de algunos panistas de negro historial, hoy vive su peor momento. En las últimas dos semanas ha sido señalado por enriquecimiento ilícito, difícil saber si es verdad o no, pero como el dirigente se sintió sumamente agraviado, decidió no solo responsabilizar al Gobierno Federal de los ataques, sino romper y declararle la guerra al gobierno.

¿Cuántas veces no ha sido atacado un legislador o gobernante del PAN y su dirigencia no los defendió? Aún recuerdo los reportajes contra los gobernadores “Kiko” Vega, de Baja California; Francisco Domínguez, de Querétaro; y Miguel Márquez, de Guanajuato. Nunca escuché que amenazaran al Gobierno Federal. La respuesta es muy sencilla, su agenda personal y su obsesión por ser candidato del PAN lo tienen ofuscado. Pienso que su inexperiencia, asociada a su corta edad, lo hace reaccionar como niño berrinchudo.

Tanto Morena como el PAN deben mostrar su talento (si es que lo tienen) para dirimir sus diferencias internas. No se dan cuenta que se les puede escapar de las manos la posibilidad real de ganar en 2018.

Mientras estos dos partidos políticos compiten para ver quién es peor internamente, el PRI, sentado en su butaca, observa con una leve sonrisa cómo los demás se parten la madre.

 

Alejandro Caso Niebla es consultor en políticas públicas, comunicación y campañas; se ha desempeñado como vocero en la Secretaría de Hacienda y Secretaría de Desarrollo Social en el Gobierno Federal, así como Director de medios en la Presidencia de la República. También fungió como Director de Comunicación Social en el Gobierno del Estado de Baja California. @CasoAlejandro

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