2018: la elección más grande y cara en México


 
Zoom Político y Lunes, 11 Septiembre, 2017 12:00 PM

No solo la presidencia de la República se juega en el próximo año; también se renovarán 500 diputados, 128 senadores y en 30 estados se celebrarán elecciones locales. Miles de millones de pesos para la política desprestigiada y la democracia nacional

Este viernes 8 de septiembre inicia el proceso electoral 2018. Pero, ¿qué sucederá ese día? ¿Por qué esa fecha? ¿Para qué? Esto es relativamente sencillo, porque así lo dicta la Ley electoral.

Vayamos desmenuzando el tema. La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales es la normatividad que rige el sistema político electoral de México.

En su artículo 40 dice textualmente: “Para la preparación del proceso electoral, el Consejo General se reunirá dentro de la primera semana de septiembre del año anterior a aquél en que se celebren las elecciones federales ordinarias. A partir de esa fecha y hasta la conclusión del proceso, el Consejo General sesionará por lo menos una vez al mes”.

Es decir, la misma norma le dice al Consejo del Instituto Nacional Electoral (INE) qué fechas y qué procedimientos debe realizar. Entonces, este viernes 8, se instalará el Consejo General que anteriormente sesionaba cada tres meses y desde ese día, cada sesión será para ir organizando las elecciones federales del próximo año que representa el proceso electoral más grande en la historia del país y al que más recursos públicos se le destinarán.

No hay mexicano que no se vea afectado tras los resultados del próximo 1 de julio, cuando todo el país -bueno, los que pretendan votar- irán a las urnas. Se elegirá al sucesor de Enrique Peña Nieto, en el Poder Ejecutivo,  como a los sucesores de los 500 diputados federales, así como de los 128 senadores y los nueve gobernadores y cientos de alcaldías.

En total, 3 mil 416 cargos públicos se estarán renovando el primer domingo de julio.

El Instituto Estatal Electoral prevé instalar alrededor de 156 mil casillas en todo el territorio mexicano y se calcula que más de 88 millones ciudadanos podrán votar.

Según el INE, si se ocupara una casa por cada casilla instalada, se necesitaría cuatro veces el número de viviendas que existen en el Estado de Colima; además, el INE visitará al 13 por ciento de los ciudadanos para formar a los funcionarios de casillas, eso representa 12 millones de mexicanos que serán invitados a ser funcionarios electorales. Algo así como toda la población de la Ciudad de México y Oaxaca.

Se ocupará a más de un millón 400 mil funcionarios de casilla para el domingo primero de julio, pues cada una requiere entre siete y nueve funcionarios, prácticamente dos veces la población de Baja California Sur.

Se renovarán 3 mil 416 cargos públicos.

Pero la elección más grande de la historia del país, también necesitará billetes como nunca antes. Tan solo el Instituto Nacional Electoral solicitará un presupuesto superior a los 25 mil millones de pesos, para 2018.

Del total de su presupuesto, 6 mil 788 millones de pesos se repartirán entre los partidos políticos, a decir del anteproyecto revisado por el Consejo General a finales de agosto.

En 2012, en una elección similar donde se renovó al Presidente de la República, diputados y senadores, el Instituto Electoral contó con un presupuesto de 15 mil 953 millones de pesos, es decir, un 36 por ciento mayor que representa nueve mil millones de pesos más.

El presupuesto del INE será para los puestos de elección popular a nivel federal y una parte para sus labores en los comicios de 30 estados, pero cada entidad tiene un presupuesto propio para llevar a cabo sus procesos.

 

El clima pre electoral en los estados

 

Chiapas. En la entidad donde gobierna el PVEM, el presidente del congreso local, Eduardo Ramírez, y el senador Armando Melgar, se perfilan como aspirantes a la gubernatura por ese partido, con presunta venia del gobernador Manuel Velasco.

También figuran dos hijos de ex gobernadores priistas: Zoé Robledo Aburto, por Morena, consanguíneo de Eduardo Robledo Rincón (1994-1995), y Roberto Albores Gleason, por el PRI, vástago de Roberto Albores Guillén (1998-2000).

Por otro lado, se ha mencionado que los ex gobernadores Pablo Salazar Mendiguchía (PRI) y Juan Sabines Guerrero (PRD) querrán incidir en el proceso de selección de candidato.

CDMX. En la capital del país, donde Miguel Mancera gobierna por el PRD, distintas expresiones perredistas impulsan la postulación del titular de la delegación Gustavo A. Madero, Víctor Hugo Lobo.

El líder de la corriente Nueva Izquierda, Jesús Ortega, así como el dirigente local partidista, Raúl Flores, la diputada Nora Arias y la senadora Angélica de la Peña, supuestamente lo apoyan.

Por otro lado, se menciona a la dirigente nacional, Alejandra Barrales, como posible aspirante.

En el caso del PAN, el partido blanquiazul pudiera contar con la delegada de Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez, como su abanderada.

Con la conformación del Frente Amplio Democrático (FAD), entre PRD-PAN-MC, el cual será extensivo a las elecciones locales, es posible que Lobo o Barrales lo abanderen, o algún otro perredista, toda vez que quedó estipulado que en cada entidad en juego, el partido que gobierne postulará candidato para encabezar la coalición.

Por Morena se perfila Claudia Sheinbaum, delegada de Tlalpan, quien resultó como mejor posicionada en la encuesta que aplicó el partido para ocupar el cargo de coordinador electoral, que constituye un pase directo a la candidatura.

Y por el PRI: la secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, Rosario Robles, quien ya fungió como jefa de gobierno de la capital (1999-2000).

Guanajuato. De acuerdo a una encuesta de Mitofsky, publicada el 1 de septiembre, en la antesala del proceso electoral 2018, el partido en el poder estatal, Acción Nacional, cuenta con un 39% de aceptación en esta entidad.

En segundo lugar se ubica el PRI (18%); en tercero, Morena (5%); y en cuarto, el PRD (4%).

Como aspirantes del PAN, descuella el ex secretario de Desarrollo Social, Diego Sinhué Rodríguez, con 19% de aceptación y quien acaba de renunciar al cargo en busca de la postulación. En ese contexto, el gobernador Miguel Márquez le agradeció su colaboración como miembro del gabinete estatal.

En el caso del Frente Amplio Democrático, la candidatura recaería en un panista, por las disposiciones suscritas en ese sentido, entre los partidos integrantes.

Por el PRI, despunta Miguel Ángel Chico Herrera, con 17% de aceptación y quien contendió por la gubernatura en 2006. También se menciona al senador Gerardo Sánchez García.

Por Morena, Ernesto Prieto Ortega, ex dirigente estatal partidista, con 11% de aceptación.

Jalisco. En el Estado gobernado por el priista Aristóteles Sandoval, por parte del partido tricolor, sobresale el líder de la CNOP, Arturo Zamora, quien ya había aspirado a la gubernatura  en 2006. Cuenta con respaldo del dirigente nacional Enrique Ochoa.

También figuran por el PRI el dirigente estatal Héctor Pizano; el fiscal del Estado, Eduardo Almaguer, quien en su momento desplazó al PAN de la alcaldía de Guadalajara; el subsecretario de administración estatal, Mauricio Gudiño, el cual colaboró en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto y es conocido por su presunta lealtad al gobernador Sandoval.

Desde la trinchera panista se asoma el ex presidente de Coparmex-Jalisco José Medina Mora; así como el coordinador de bancada Miguel Ángel Monraz.

Por parte de MC, Enrique Alfaro, quien en 2012 perdió ante Sandoval. Actualmente es alcalde de Guadalajara.

Tratándose de Morena, figuran los empresarios Jorge Vergara, Enrique Michel Velasco y Carlos Lomelí.

Morelos. En esta entidad de administración perredista, el mandatario Graco Ramírez presuntamente está impulsando al dirigente estatal del partido amarillo, Rodrigo Gayosso.

Esta figura o alguna otra del PRD, pudieran encabezar el FAD; por encima de los legisladores panistas Javier Bolaños y Pablo Adame Alemán (hijo del ex gobernador Marco Adame Castillo).

Como aspirante del PES figura el alcalde de Cuernavaca y ex futbolista, Cuauhtémoc Blanco Bravo, quien se ha caracterizado por sus desencuentros con el gobernador.

Por Morena, el senador Rabindranath Salazar, ligado a la ex candidata al gobierno del Edomex, Delfina Gómez.

Por el PT o por Morena, el senador y político ex perredista Fidel Demédicis Hidalgo.

Del lado del PRI, el diputado federal Matías Nazario Morales y el ex alcalde de Cuernavaca Jorge Morales.

Puebla. En tierras poblanas, el presidente municipal de la capital de Puebla, Luis Banck Serrato, destaca como posible candidato de Acción Nacional y en todo caso, del FAD. Se le ubica como cercano al ex gobernador Rafael Moreno. Desde el flanco blanquiazul, también figura la esposa de Moreno Valle y secretaria general partidista, Érika Alonso, así como el ex secretario de Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano.

Por el PRI: el subsecretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano federal, Juan Carlos Lastiri; el delegado del IMSS, Enrique Doger, y el ex diputado Javier López Zavala (quien se distingue por haber acusado a Moreno Valle de espionaje), entre otros.

Del lado de Morena, de acuerdo a la secretaria general Yeidckol Polevnsky, no hay aspirantes. Aunque el senador ex perredista Miguel Barbosa ha solicitado ser coordinador estatal electoral de Morena para 2018, cargo que brinda la oportunidad de candidatearse.

Tabasco. En la entidad gobernada por Arturo Núñez, bajo las siglas del PRD; como aspirante perredista figura el senador Fernando Mayans Canabal, conocido por su trabajo político en la entidad, además de su desempeño como legislador. En la lista de perredistas, alguno de los cuales pudiera contender por la coalición con PAN y MC, también se ubica a Fernando Guadiano (alcalde de Centro), así como los legisladores locales Antonio de la Vega y Manuel Fócil, ambos con presencia política en el Estado.

Por Morena, el ex perredista Augusto López. Igualmente, el alcalde de Comalcalco, Javier May Rodríguez.

Por el PRI, la diputada federal Georgina Trujillo, quien en 2016 fue nombrada secretaria general adjunta del Comité Ejecutivo Nacional.

Como independiente: Óscar Cantón, sin afiliación partidista, pero con cargo de representante del gobierno estatal en la CDMX. A la par se le ve como prospecto para que López Obrador lo atraiga hacia la candidatura de Morena.

Veracruz. En tierras veracruzanas, el hijo del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, el cual funge como alcalde de Boca de Río; Miguel Yunes Márquez, despunta por el Partido Acción Nacional. Otra figura con aspiraciones e identificada con el gobernador Yunes es la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara. Ambos pudieran abanderar el FAD.

Por el PRI reintenta candidatearse Héctor Yunes Landa, primo del gobernador y senador. Presuntamente alejado de las corrientes partidistas por la mala imagen que el ex gobernador Javier Duarte le generó al tricolor. José Yunes Zorrilla, también senador, es otro perfilado.

Por Morena: la coordinadora del partido en la Cámara de Diputados, Rocío Nahle García.

Yucatán. Jorge Carlos Ramírez Marín, a cargo de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, se ubica a la cabeza en encuestas recientes como posible candidato del PRI, en el Estado de Yucatán. Cuenta con visto bueno desde Los Pinos. Por otro lado, se le ubica como alejado del grupo político del gobernador priista Rolando Zapata.

También figura Pablo Gamboa Miner, hijo del coordinador de los senadores priistas Emilio Gamboa Patrón.

Por el PAN se destacan Mauricio Vila Dosal, presidente municipal de la capital, Mérida. En estudios de medición se ubica como el panista con mayores posibilidades. Renán Barrera, ex alcalde de Mérida; se le identifica como favorecido por el dirigente nacional Ricardo Anaya.

En el caso del FAD, de acuerdo a lo establecido, la candidatura en esta entidad correspondería al PAN.

Por Morena, destaca la presidenta municipal de Valladolid, Alpha Tavera, quien desplazó al PRI de la alcaldía.

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