¿Desaparecerán las juntas? 

Foto: Internet/El Poder Judicial no sería garantía que la justicia laboral vaya a mejorar
 
Opinionez Lunes, 31 Julio, 2017 12:00 PM

Juzticia

 

 

 

A casi cinco meses de que se publicara en el Diario Oficial de la Federación la reforma al artículo 123 Constitucional que consistió sustancialmente en la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje como Tribunales resolutores de los conflictos obrero–patrón, endosándole esa función a los Poderes Judiciales, federales y de los estados, existe el temor de que no se materialice ni se lleve a cabo la ejecución de tal reforma en los términos establecidos en el decreto.

La iniciativa que culminó en la reforma que nos ocupa fue presentada por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, con una exposición amplia de motivos, pero sin ningún proyecto de reforma respecto de las leyes secundarias que deberán ser ajustadas, reformadas y adicionadas para que pueda funcionar dicha reforma.

No obstante, en dicha reforma se establece que, al desaparecer las Juntas de Conciliación y Arbitraje, la resolución de los juicios laborales la conocerán los Poderes Judiciales federales y locales. Además, existe una sensación fundada en que el Poder Judicial ignoraba que le iban a endosar el conocimiento de los conflictos obrero–patrón.

En el decreto de la Reforma Constitucional, en su artículo 2do. Transitorio, se establece que los congresos federales y locales cuentan con un año para emitir las leyes secundarias, sus reformas o ajustes, para hacer aplicable la reforma, siendo pertinente señalar que, a estas alturas, han transcurrido casi cinco meses y no se ve con claridad ni avance en dicha encomienda.

Por otra parte, se ignora si la materialización de la reforma fue cuantificada en su costo y presupuesto. Asimismo, en cuanto a la repartición de las aportaciones federales y estatales, pues no se sabe si ya se calculó el costo de las nuevas oficinas del Poder Judicial, los sueldos, la indemnización de los trabajadores de las Juntas que desaparecerán o en su caso, serán incorporados a otras dependencias, etc.

Igualmente, un aspecto que puede ensombrecer el año 2018 es que la falta de cumplimiento o materialización de la multicitada reforma, aparte de la desaparición de las Juntas de Trabajo, establece el control total por parte de la federación del registro y manejo administrativo de los sindicatos y también el control total de los contratos colectivos de trabajo, aspectos y circunstancias que pueden generar una inconformidad por parte de los sectores obreros y patronales, inconformidades que generarían una mezcla explosiva con el año electoral, en 2018, pues se disputará la Presidencia de la República. A estas fechas en las que no se ha iniciado formalmente la participación electoral, los debates entre los diversos aspirantes a la silla máxima de México ya provocan chispas.

Por lo demás, el endoso del conocimiento de los conflictos obrero–patrón, el Poder Judicial no da ninguna garantía de que la justicia laboral vaya a mejorar en virtud de que el Poder Judicial tiene sus propios problemas presupuestales, de estructura y supervisión y sanción de la función jurisdiccional. Sin embargo, lo más triste es que los servidores públicos de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, con el decreto de reforma, psicológicamente quedaron impactados, de tal forma que mentalmente ya se sienten desaparecidos o, en el mejor de los casos, en etapa terminal y ello repercute en su rendimiento.

Lo lógico hubiera sido que la iniciativa de reforma hubiera estado acompañada de proyectos para transformar las leyes secundarias, como serían las Leyes Orgánicas del Poder Judicial de cada estado y la federal, los ajustes a la Ley Federal del Trabajo y la creación de los organismos autónomos que deberán conocer la función conciliatoria y del control de los sindicatos y de los contratos colectivos de trabajo, amén de un proyecto presupuestario o relacionados con el cálculo del costo del cambio constitucional, CUANDO MENOS.

La apatía de los ejecutivos federales y estatales, respecto del tema que nos ocupa, es preocupante y debería de presentarse una reacción pronta y eficiente, tomando en consideración  que la ejecución de la multicitada reforma ya se encuentra a la vuelta de la esquina.

 

El Licenciado Gerardo Dávila ejerce su profesión en Tijuana, B.C. Correo: lic_g_davila@hotmail.com

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