Entregan cadáver equivocado en SEMEFO, denuncian familiares

Fotos: Jorge Dueñes
 
Ezenario Lunes, 19 Junio, 2017 12:00 PM

El cuerpo de un joven fue identificado por dos familias distintas. Resguardado en el Servicio Médico Forense –SEMEFO- de Tijuana desde el 16 de mayo, día en que fue localizado, el cadáver se entregó a la primera familia que lo reclamó. Pruebas de ADN evidenciaron que la PGJE liberó el cuerpo a familia que no le correspondía

“De buena fe”, sin pruebas de ADN, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California -PGJEBC- dio por hecho que, quienes lo identificaron como Juan Carlos Salazar, eran sus familiares y ordenó a SEMEFO dar el cuerpo a los supuestos deudos.

Fue hasta que el cuerpo, identificado en fotografías por una segunda familia, fue reclamado porque la PGJE llevó a cabo exámenes de ADN, cuyos resultados corroboraron el 7 de junio, que el cadáver del joven había sido entregado a la familia equivocada.

Pero la familia Salazar Alvarado se niega a devolver los restos del joven hasta que la procuraduría efectúe estudios al cuerpo, porque no confían en las muestras de ADN obtenidas con anterioridad, “así como confundieron el cuerpo, pueden confundir las muestras, no creo en ellos”, aseveró la señora Eufemia Alvarado.

En tanto, la segunda familia se ocupa en reunir los 12 mil pesos que le costará exhumar al joven sepultado con otra identidad, “ahora tenemos que pagar por el error de la procuraduría”, dijo el señor Germán Arce, padre de la víctima.

 

LA CONFUSIÓN

Sobre la vía pública de la colonia Libramiento, de la Delegación Cerro Colorado, el 16 de mayo se localizó a un joven envuelto en una cobija; el cuerpo registró lesiones y un surco en el cuello.

Ese mismo día fue ingresado a SEMEFO de Tijuana, como No Identificado, destacándose sus características físicas en el registro: una cicatriz en la cabeza, un diente quebrado y un tatuaje de tres puntos en uno de sus brazos.

El viernes 19 de mayo, José Julián Salazar y Eufemia Alvarado lo reconocieron como su hijo de 22 años de edad; a excepción del diente quebrado, todas las demás características coincidían con el ser querido que buscaban.

El 20 de mayo, luego de realizar los trámites correspondientes ante las autoridades ministeriales, la Procuraduría General de Justicia del Estado les otorgó la liberación del cadáver.

Germán Arce

Dos días después, el lunes 22 de mayo, mientras sepultaban a quien creían era su hijo, otra familia acudió a las instalaciones de SEMEFO de Tijuana, en busca de otro joven desaparecido: Germán Francisco Arce, de 20 años de edad.

“Leí en el semanario ZETA una nota del cuerpo de un joven sin identificar y que era más o menos de la edad de mi hijo, por eso fui, lo reconocí entre varias fotos de cuerpos que me mostraron, pero me dijeron que ese que yo reconocía como mi hijo, ya había sido identificado y entregado”, compartió el señor Germán Arce.

A partir de ahí, el señor Germán Arce y su familia dieron inicio a un sinfín de trámites burocráticos, primero, para que les fuera recibida la petición de recuperar el cuerpo de su hijo entregado a otra familia y, posteriormente, para la realización de exámenes de ADN que demostrara -ahora sí-, la consanguinidad con el cadáver. El miércoles 7 de junio, el resultado de los exámenes de ADN demostró el parentesco.

 

“LA PERSONA QUE SEPULTÉ ES MI HIJO”: EUFEMIA ALVARADO

Conocido el resultado de ADN, la PGJE citó a la familia Salazar Alvarado para que firmara la exhumación del cuerpo que habían sepultado en el Panteón Municipal Número 12, ante su negativa, las autoridades ministeriales tuvieron que ordenar la práctica de análisis de ADN, cuyos resultados se tendrán la próxima semana.

Independientemente del resultado, la señora Eufemia Alvarado exige que la muestra con la que se coteje su ADN, sea con la del cuerpo que sepultó como su hijo, no de las que se tienen en los archivos de SEMEFO y/o PGJE. “Así como dicen que confundieron los cadáveres, también pueden confundir las muestras, no confió en ellos”, manifestó a ZETA.

En tono seguro asentó: “La persona que sepulté es mi hijo, no sé porque se dio esta confusión”.

Reconoce que en las fotos que identificó en el Servicio Médico Forense, sí notó ciertas diferencias con las de su hijo, como el diente quebrado y el cuerpo un poco más robusto; la primera característica diferente, la atribuyó a la agresión del que fue objeto antes de morir y la segunda, a la hinchazón propia del cadáver.

No obstante, sostiene que, al ver físicamente los restos del joven, no le quedó la menor duda que se trataba de su hijo Juan Carlos Salazar.

Foto: cortesía/ Juan Carlos Salazar

Incluso, comentó, después de que prepararon el cuerpo “hicimos que lo desmaquillaran para verle sus cicatrices. Ni mi familia ni amigos que lo vieron en el velorio, pueden haberse equivocado también, todos lo identificamos como Juan Carlos”.

Señaló que “el licenciado Rojas, de Ministeriales, me dice que ellos pueden exhumarlo sin que yo lo autorice, eso es lo que ellos van a hacer, van a venir a sacarlo para entregarlo a la otra familia”.

Y cuestionó: “¿Qué posibilidades hay de que sea el cuerpo que están buscando? El cuerpo ya está en avanzado estado de descomposición, ¿van a poder identificarlo como su hijo?”.

“Yo digo que hay un error en SEMEFO, en las fotografías y pruebas de ADN, por eso no queremos que lo saquen, que se entregue mi hijo a otra persona; que se haga la prueba, pero al cuerpo”.

Lamentó la confusión, la cual consideró que pudo haberse evitado si las pruebas de ADN se hubieran realizado antes de que el cuerpo se entregara, “ni siquiera le tomaron las huellas, me dijeron que solo se hacía en los casos de personas con antecedentes penales, y aunque mi hijo ha estado detenido, no se las tomaron”, acusó.

La familia Salazar Alvarado presentó una denuncia en la Visitaduría General de Control Interno de la PGJE.

 

“ACTUAMOS DE BUENA FE”: PGJE

El conflicto derivó de la buena fe, tanto de SEMFO como del Ministerio Público, expuso el subdirector de Investigaciones Especiales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California, José María González.

Admitió que el procedimiento seguido en la liberación de los cadáveres que se resguardan en el Servicio Médico Forense, puede causar este tipo de errores, los cuales, asentó, “no se hacen de mala fe”.

Respecto al protocolo que se sigue en la entrega de cadáveres, indicó que si una familia lo identifica, el Ministerio Público solo les pide acreditarse con identificación oficial, “es una acción de buena fe por que no se espera que alguien vaya a querer recuperar el cuerpo de una persona desconocida”, anotó.

Indicó que el manejo administrativo de los cuerpos corresponde a SEMEFO, pero es la Procuraduría la instancia que autoriza su entrega.

La posibilidad también se pudo generar por la carga de trabajo que se registra en últimas fechas en SEMEFO, el incremento en los ingresos, aunado a que muchas personas No Identificadas no son reclamadas, abonan a este tipo de confusiones, consideró el funcionario.

Para evitar que este error se repita, José María González dijo que se está en pláticas con SEMEFO para reformar los protocolos y mecanismos de seguridad, en el manejo de cadáveres, aunque aclaró que si se es más estricto y se pide pruebas de ADN, a todos los que reclaman un cuerpo, se puede caer en la victimización de las familias.

Por su parte, Miguel Ángel Guerrero, Coordinador de la fiscalía de Investigaciones Especiales de la PGJEBC, dijo que no hay tipificado ningún delito en este caso de confusión. “Lo que se maneja, es el delito de homicidio”, por la forma como el joven perdió la vida.

 

SEMEFO SE DESLINDA DE CONFUSIÓN

“No es error nuestro”, asentó César Raúl González Vaca, Coordinador General del Servicio Médico Forense de Baja California, al ser cuestionado sobre la confusión en la entrega de un cadáver en SEMEFO Tijuana.

Subrayó que el estado de confusión que por el duelo sufren las familias, aunado a la negación de admitir la muerte de un ser querido y a los cambios propios de los cadáveres, generan confusiones.

Por ello, dijo, se pide que más de una persona identifique el cuerpo, “pero aúna sí puede pasar.

Tumba en la que Germán Arce fue sepultado como Juan Carlos Salazar, según famiiares

Sin embargo, deslindó cualquier responsabilidad de SEMEFO, toda vez que el servicio solo recibe órdenes de la PGJE, “ellos son los que expiden la documentación para que determinado cuerpo sea entregado, lo cual acatamos”.

González Vaca descartó la posibilidad de que la carga de trabajo en el servicio, pueda derivar en ese tipo de confusiones, aunque sí se ha registrado un incremento en relación al 2016, indicó con el incremento de dos médicos forenses –uno en Mexicali y otro en Tijuana- y dos sociólogos, la carga de trabajo se solventa en forma normal. En lo que va del año SEMEFO ha recibido mil cadáveres, mientras que al cierre de 2016 el registro fue de 2 mil 900 cuerpos de personas No Identificadas ingresadas.

 

PAGAN POR ERROR DE AUTORIDADES

La confusión en la entrega del cadáver es un caso que la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California, a cargo de Melba Olvera, documenta; para ello abrió el expediente 2414/2017.

Adicional al daño moral que la entrega equivocada generó, ambas familias registran una afectación económica y un desgaste en el seguimiento de trámites burocráticos, unos para recuperar los restos sepultados y otros para no devolverlos hasta que haya una certeza fehaciente de que realmente el cuerpo a exhumar, no pertenece al hijo.

Mientras los padres de Germán Francisco Arce tratan de conseguir los 12 mil pesos que les costará la exhumación, a lo que tendrán que sumar los costos del funeral que, por segunda vez, tendrá el cuerpo, la familia Salazar Alvarado cuestiona “¿quién pagará los gastos funerarios que tuvimos que hacer?”

La respuesta de las autoridades de la PGJE es: “Eso es algo en lo que se tienen que poner de acuerdo ambas familias”.

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