Violador de pasajeras de Uber continuará en prisión, lo vinculan a proceso

Foto: Cortesía."Se presume inocente, mientras no se declare su responsabilidad por la autoridad judicial. Art. 13, CNPP".
 
Destacados Sábado, 25 Marzo, 2017 06:52 PM

Juan Edgar Morales Zavala “El Chaneque”, quien se presume inocente hasta que un juez determine lo contrario, continuará internado en la Penitenciaría de Tijuana para enfrentar un proceso penal por los delitos de violación y robo con violencia, cometidos contra una pasajera de Uber, luego de que el juez Fidel García Villanueva lo vinculara a proceso durante la audiencia celebrada este sábado 25 de marzo.

“El Chaneque”, también apodado “El Frijol” y “El Enano”, fue detenido el lunes 20 de marzo por los hechos cometidos la madrugada del 11 de marzo, cuando una menor de 15 años de edad, quien viajaba en un automóvil Nissan Versa, afiliado a la plataforma de transporte Uber, fue llevada a la fuerza, amenazada con un arma de fuego y violada por el imputado.

De acuerdo con los testimonios de las víctimas, tanto de la joven agredida sexualmente como del conductor de Uber, la adolescente pidió el servicio alrededor de las 12:30 horas desde su domicilio en la colonia Buena Vista hacia la casa de una amiga suya en la colonia Camino Verde.

Al arribar a la vivienda, sobre la calle José María Morelos y Pavón de la colonia perteneciente a la delegación Sánchez Taboada, la joven descendió del vehículo para esperar que su amiga saliera de su casa y así abordar nuevamente el auto Uber.

Fue entonces que un vehículo Toyota Corolla blanco, el cual se presume es el mismo que fue robado horas antes por el mismo sujeto en la colonia Obrera Primera a una conductora de Uber y en el que se abusó sexualmente de otra pasajera del servicio, se estacionó frente al automóvil y el conductor, desde su asiento, llamó a la adolescente.

Al acercarse, el hombre apuntó con un arma a la menor de edad, le quitó su teléfono celular y le ordenó subir al asiento del conductor, mientras él descendía. Se dirigió hacia el chófer de Uber, a quien también amenazó con el arma y lo despojó de su teléfono celular, las llaves del vehículo y su cartera, en la cual había mil 800 pesos. Después del robo, regresó al vehículo que conducía y después de golpear la cabeza de la adolescente contra el volante, la arrojó al asiento del copiloto y condujo el auto.

Según el testimonio de la menor víctima, narrado por la agente del Ministerio Público a cargo del caso, el agresor tomó el libramiento de la 5 y 10 en dirección a Playas de Rosarito. Incluso, la joven explicó que al pasar a un costado de la delegación de la Policía Municipal “Salvador Rosas Magallón”, comenzó a llorar e intentó abrir la puerta del carro para escapar, pero “El Chaneque” la jaló del cabello, le agachó la cabeza y amenazó con matarla si no cooperaba.

Finalmente, el conductor detuvo la marcha en un callejón, luego identificado por la Policía Ministerial como la calle Melchor Ocampo de la colonia Aguaje de la Tuna Primera Sección. Después de arrebatarle un collar de plata que llevaba en el cuello, el agresor violó a la víctima en el asiento trasero del vehículo para luego ordenarle que se vistiera, mientras él hacía lo mismo y condujo hacia la colonia Camino Verde, donde la obligó a bajar del carro.

La adolescente pidió ayuda a una mujer que encontró en la calle, quien la acompañó hasta el domicilio de su amiga, donde inició el ataque. Ahí se encontraba la Policía Municipal, la cual había atendido el reporte levantado por el conductor de Uber y cuyos agentes trasladaron a la víctima al Ministerio Público, en donde se encontró con su madre y levantó la denuncia pertinente.

La agente del Ministerio Público, reiteró que tanto el conductor de Uber como la víctima de violación, fueron precisos en la descripción del atacante: un hombre de tez morena, de aproximadamente 1.53 metros de estatura, con una cicatriz en la sien de la barbilla, de nariz ancha y labios gruesos, características que coinciden plenamente con el imputado.

Conforme los agentes continuaban la investigación por los delitos, explicó la representante de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), el 13 de marzo recibieron el informe de una denuncia anónima hecha al número de denuncia 089, en la cual un informante dijo conocer a un hombre que asaltaba a conductores de Uber en la colonia La Gloria y quien había violado a dos pasajeras de Uber.

Además de proporcionar su apodo, la persona dijo también el nombre completo del sospechoso: Juan Edgar Morales Zavala, quien se presume inocente de los delitos hasta que concluya el proceso penal en su contra. Los datos fueron corroborados en la Unidad de Análisis de Información de la PGJE, cuya base informática arrojó la fotografía del señalado, quien ya ha sido procesado por el delito de robo, por el cual había estado internado en prisión.

Con esta fotografía como referencia y otras cuatro de hombres con características físicas similares, se ofreció una tira de imágenes a las víctimas, quienes reconocieron plenamente al imputado. Con una orden de aprehensión girada por un juez, policías ministeriales, con apoyo de la Policía Municipal de Tijuana, detuvo a “El Chaneque” cerca del libramiento Rosas Magallón, el lunes 20 de marzo, mismo día que se formuló la imputación e ingresado a la Penitenciaría de La Mesa en Tijuana.

Otro elemento clave en el reconocimiento del agresor y para que el juez García Villanueva vinculara a proceso al imputado, fue la descripción que hizo de él, la menor de edad durante su declaración ante la Procuraduría.

La víctima precisó que al momento de la violación, sintió una protuberancia en el pene del atacante. Una vez detenido al cumplimentarse la orden de aprehensión, en el certificado médico, quedó constancia que Morales Zavala presentaba en el pene un objeto de dimensiones de un centímetro por un centímetro y medio, el cual aparecía debajo de la piel, como una especie de injerto.

Sin embargo, días después de este examen, un médico realizó una segunda exploración al imputado dentro de la Penitenciaría de La Mesa. Y en su informe, explicó que en el mismo lugar aparecía una incisión con costra en proceso de cicatrización, en lo que podría entenderse como un intento del imputado por no dejar evidencia de una de las características que fácilmente lo ligarían al crimen.

Entre los medios de probanza, la Procuraduría aportó el informe policial homologado, las declaraciones de la víctima menor de edad y del chófer, quien fue víctima del robo, así como certificados médicos tanto de la víctima como del imputado y un informe psicológico de la menor de edad.

Después de casi tres horas de iniciada la audiencia, el juez Villanueva García resolvió el auto de vinculación a proceso. Durante la narración de los hechos, el imputado, quien portaba el uniforme anaranjado penitenciario, columpiaba los pies y mantenía la cabeza agachada. Cuando el juez le preguntó si tenía algo que manifestar, por recomendación de sus defensores, declinó el derecho.

Sin embargo, durante la resolución del juez, el hombre habló al oído de su defensora en varias ocasiones, mientras ella le hacía señas de que guardara silencio. Al terminar la audiencia, fue esposado nuevamente y salió del lugar.

Ya que se trata de un delito que así lo amerita, el juez resolvió que el imputado permanezca en prisión preventiva durante el proceso penal y fijó un plazo de cuatro meses para que la Procuraduría concluya la investigación para presentar mayor evidencia al caso.

Aunque el subprocurador de Justicia en Tijuana, Jorge Álvarez indicó hace días que este imputado podría tratarse del mismo que horas antes de violar a la menor de edad, hizo lo mismo con otra pasajera del servicio Uber, en esta audiencia solo se le vinculó por uno de los dos ataques.

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