Posrevolucionaria corrupción


 
Cartaz Lunes, 13 Febrero, 2017 12:00 PM

Hablar y escribir del Sistema Anticorrupción nos descifra y nos señala al país que somos, vivientes con ese cáncer y maña, un país corrupto que heredamos desde la Revolución Mexicana, hasta hoy en día.

El Sistema Anticorrupción ha sido fijado con manos de quienes la ponen y la ejercen todos los días. Desde 1929 y desde que se forjó la Revolución hemos tenido esa maldita herencia revolucionaria. Nos ha salido caro y costoso junto con dañino venir de un evento trágico como es la Revolución Mexicana.

Hasta este 2017 sigue avante el pillaje y la traición a la patria. Ya iniciamos mal el 2017, más mal de lo que se esperaba. El pueblo se volcó a las calles con justa causa. Y esto es la gota que derramó el vaso. El país gime y llora, está herido y no es grato que nuestros hijos y jóvenes se den cuenta qué pasa. En qué situación quedamos los papás, qué les decimos.

Qué pasa en el país, qué Gobierno nos maneja. Desde que vivía mi progenitor decía: ya subieron la gasolina otra vez. Eso no es nuevo y es un país que hemos aguantado bastante y hoy cree que es grave. ZETA sacó en su número de 6 de enero “Estallido social”.

Se levanta el pueblo, patalea, exige y golpea, protege su salario paupérrimo que con esto es menos valioso y durable. Exigir lo que nos pertenece como dueños de Pemex, no debía ser.

Desde 1938 se nos benefició con la expropiación petrolera, pero el Gobierno en el poder se lo agencia, lo encarece y lo usa como caja registradora para altos des-funcionarios herederos de la Revolución.

Montos pa’llá, pa’cá, y las refinerías viejas y obsoletas, podridas como el cáncer que corrompe todo a su paso. Así es la corrupción posrevolucionaria que nos dejó tan arraigada y difícil de desaparecer. Ha salido muy caro cada 20 de noviembre. Honrar a nuestros verdugos, celebrar el cacicazgo o el pillaje que heredamos hoy, y meramente verdad.

Adelitas, Zapatas, hombres revolucionarios, son fecha de celebración de una revuelta en el país, que no nos ha beneficiado como debía ser.

El pueblo, nos cansamos; como estamos en educación tecnológica, primaria, secundaria. Un daño colateral la corrupción, daña otras instancias que fueron hechas para beneficio del pueblo y todo gira en un círculo vicioso, la corrupción, en toda la extensión de la palabra. ¡Sí señor!

 

Leopoldo Durán Ramírez

Tijuana, B. C.

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio