De Trump y Fidel

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Opinionez Lunes, 5 Diciembre, 2016 12:00 PM

Hoy en día es común en cualquier charla o plática con amigos y compañeros de trabajo hablar de dos temas: la incertidumbre ante el arribo de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos y la muerte de Fidel Castro en Cuba.

Sobre la realidad llamada Donald Trump, estamos desesperados buscando argumentos para afirmar que seguramente “no nos irá tan mal o que lo peor ya pasó”. Este comentario más bien parece un deseo que está muy lejos de suceder. Desde que Trump ganó la elección tenemos una de las devaluaciones más pronunciadas de los últimos años. La paridad antes de la elección se mantenía a 18 pesos por dólar, a tan solo un mes de la misma ronda arriba de los 21 pesos por dólar. Los mercados andan muy nerviosos y los empresarios, llámese inversionistas, con incertidumbre que nadie logra controlar.

Para que no nos equivoquemos en pensar que Donald Trump no cumplirá lo que prometió en campaña ha nombrado en su próximo gabinete a gente de lo más conservadora en cuanto a política comercial o temas migratorios. Para colmo recién se anunció que la empresa de aparatos de aire acondicionado Carrier, quien se instalaría en nuestro país, en específico Nuevo León, siempre no lo hará ya que el presidente electo Trump logró convencer a los directivos de dicha empresa que permanecieran en Indianápolis en los Estados Unidos. Se estima que alrededor de 1,000 empleos ya no se generarán en México.

Esto que señalo es un ejemplo de lo que nos espera. Uno podría imaginar que seguramente el gobierno que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto no se cruzará de manos, sobre todo cuando se nos vengan los temas migratorios encima, pero los antecedentes nos indican que nuestro gobierno es muy tímido para atreverse alzar la voz. Por estas breves razones y las que aún me faltaron por explicar es que no veo por ningún lado que se nos presenten buenos tiempos en el arranque del 2017.

El caso de Fidel Castro es todo un debate, algunos lo consideran héroe y otros, villano. En lo personal creo que fue las dos, fue un héroe cuando pudo vencer junto con el legendario Ernesto “Che” Guevara a la dictadura de Batista y fue un villano cuando repitió desde el gobierno las mismas injusticias por las que luchó.

Tuve la oportunidad de estar en La Habana hace 5 años aproximadamente y los contrates estaban a flor de piel; por un lado, una Cuba de gente entregada y trabajadora con avances impresionantes en medicina y con grandes talentos deportivos, pero por otra parte una Cuba perdida en los años sesentas. Sus calles y avenidas -que para los turistas les parece guardar una mística y recuerdos muy especiales para el que vive ahí- representan una historia de pobreza, marginación y falta de oportunidades.

Yo me quedo con el Fidel Castro de las últimas décadas, aquel que se perpetuó en el poder abusando de un pueblo que aún en su muerte le muestra devoción confundida de fanatismo.

Me quedo con el Fidel Castro que atentó contra todas las libertades del ser humano, aquel que nunca entendió que los tiempos habían cambiado y que los fundamentos revolucionarios no le eran suficientes a su gente para encontrar desarrollo y una mejor calidad de vida.

Hoy sin el líder simbólico de Cuba esperemos que se atrevan a tomar decisiones que los lleven a reconciliarse primero con ellos mismos y después con el mundo.

El Comandante Castro murió llevándose entre sus restos la traición de los ideales por lo que luchó incansablemente.

Alejandro Caso Niebla es consultor en políticas públicas, comunicación y campañas; se ha desempeñado como vocero en la Secretaría de Hacienda y Secretaría de Desarrollo Social en el Gobierno Federal, así como Director de medios en la Presidencia de la República. También fungió como Director de Comunicación Social en el Gobierno del Estado de Baja California. @CasoAlejandroalejandro

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