Soberbia


 
Cartaz Lunes, 28 Noviembre, 2016 12:00 PM

Días antes al 20 de enero del 2009, al Juris Doctor Barack Hussein Obama II, le ofrecieron un servidor encriptado (teléfono celular, antiespías) para su uso personal, pero él, ya como Presidente de los Estados Unidos de América, argumentó y los convenció, de seguir usando el propio, y no lo aceptó.

Cuando a la Juris Doctor Hillary Diane Rodham Clinton, más conocida como Hillary Clinton, fue nombrada para el cargo de Secretaria de Estado, del gobierno de los EEUU, ella, al igual que su jefe inmediato, declinó usar el servidor encriptado que le ofrecieron. ¿Cómo iba a ser posible que una señora que vivió ocho años en la Casa Blanca, que fue Senadora por el Estado de Nueva York y que había sido precandidata del Partido Demócrata a la Presidencia de ese país (derrotada por Obama) usara un servidor público, cuando ella tenía uno de uso personal más bonito?

Aquí estuvo su error, que años más tarde, en el 2016, le costaría la Presidencia. En los últimos días de la campaña presidencial del 2016, como el affaire de los correos electrónicos había quedado en el limbo, el Director del FBI, James Brien Comey, Jr, poniéndose el huarache antes de espinarse (por aquello de la obstrucción de la justicia), optó por poner en la prensa, que se iba a continuar con la investigación. Para ello hay que recordar que, allá como acá, en México, los funcionarios deben pedir luz verde al Presidente para actuar. Y, lo más probable es que el Presidente aceptara, para evitarse un juicio a posteriori, de algo “parecido” al de Watergate, allá por los años 70, y que el 9 de agosto de 1974, le costó la Presidencia a Richard Milhous Nixon. En un acto de soberbia, por no usar el servidor encriptado, allá por el año 2009, le costó la Presidencia, y no que el Director del FBI haya informado a la prensa en noviembre del 2016, lo de los correos electrónicos.

 

Ezequiel Hernández

Tijuana, B.C.

Correo: [email protected]

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