“Los libros son una parte sustancial de la reconstrucción del país”: Mauricio Gómez Morín

Fotos:Enrique Mendoza
 
Cultura Viernes, 18 Noviembre, 2016 10:49 PM

Ciudad de México.- Tras un año como II Embajador FILIJ, el ilustrador mexicano Mauricio Gómez Morín concluye una etapa el lunes 21 de noviembre de 2016 y pasa la estafeta al tercer distinguido.

De manera tal que luego de un año como II Embajador de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ) participando en más de una docena de ferias como la Bolonia y Chile, además de otras del país como Tijuana, Mérida, Pachuca, Ciudad de México, por citar solo algunas, Gómez Morín considera oportuno un respiro para reflexionar; y para empezar refiere en entrevista con Semanario ZETA:

“Siendo ilustrador, yo pensé poner un granito de arena en la mejoría de las condiciones de mi gremio, de los ilustradores; hicimos estas dos iniciativas, una fue el Seminario Internacional de Ilustración en Oaxaca y en la FILIJ, y la exposición ‘Pintacuentos, ilustración mexicana contemporánea para niños’ y la exposición hermana ‘Look, ilustración alemana actual’; estamos además trabajando el proyecto con los alemanes, con el Instituto Goethe y la Embajada para itinerar las dos exposiciones juntas el próximo año en América y en Europa; entonces bueno, no se ha concretado pero está en pláticas”, refirió el ilustrador.


También Mauricio Gómez Morín evocó las condiciones de trabajo de los ilustradores de hace más de tres décadas a las actuales:

“Yo empecé a trabajar en la ilustración hace poquito más de 35 años, donde las condiciones eran no sé si adversas pero sí más difíciles que ahora; es decir, los ilustradores éramos una especie de ‘matacuaces’ de la obra editorial, por supuesto, nunca te pagaban regalías por tu trabajo, te pagaban lo que querían, muchísimas de las veces se perdían o se robaban los originales, en ese entonces no había medios digitales, había que pelear milímetro a milímetro para que te devolvieran tu trabajo, para que te pagaran a tiempo, para que te pagaran un poco mejor; era una constante lucha, pero había un sentido gremial que siempre se ha mantenido y pues yo aprendí de muchos maestros como Felipe Dávalos, que ahora es uno de los ilustradores muy reconocidos a nivel mundial”.

“Si comparo con el momento de hoy, diría que sí hemos avanzado porque, uno: ya está plenamente reconocido la condición de autor el ilustrador, digamos que eso ha sido muy importante; aunque en el medio aún no nos pagan con regalías en todos los lugares, eso es una lucha que todavía no se ha conquistado; pero ya al menos desde hace dos años hay una asociación de ilustradores que yo celebro muy felizmente porque eso habla de madurez profesional; veo que además la ilustración ya está claro su papel importantísimo en esta cadena del libro y que tiene un valor social en los jóvenes como una profesión importante”.

Por supuesto, en la industria del libro infantil y juvenil, específicamente en lo concerniente a la ilustración, también existen algunos desafíos importantes que Mauricio Gómez Morín plantea de manera contundente:

“De las cosas que yo veo que faltan por construir más, que lo intentamos pero no lo gramos este año, es en la academia: Falta instaurar la ilustración como una carrera porque la ilustración ahora es una pequeña materia dentro de las carreras de diseño; y la realidad de lo que ves por afuera es otra; por supuesto en Estados Unidos, Canadá, Francia, Italia, en fin, en casi todos lados del mundo la ilustración es carrera, de artes visuales además; yo creo que sí nos hace falta dar ese brinco porque creo que hay un gran talento en México no por nada venimos de esa nación de tlacuilos que fueron las culturas prehispánicas; y la cultura mexicana es una cultura visual, eso está ya en nuestro código genético pero creo que sí falta crecer en el profesionalismo; incluso, a veces los ilustradores no tienen una formación cultural sólida, no son buenos lectores, es decir, falta como una parte de ese crecimiento, por eso creo que es muy importante que la academia esté a la altura de esta circunstancia”.

En una visión más global de la industria del libro infantil vista precisamente como una cadena en la que intervienen muchos actores donde algunos se llevan la mejor tajada del pastel pero otros no tanto, Gómez Morín advirtió:

“La realidad, y lo tengo que decir, es que ha crecido el medio editorial; si lo pensamos hace 20, 25, 30 años, pues es impresionante, la FILIJ misma es un termómetro de esto; pero eso no quiere decir automáticamente que el mercado esté sano en todos sus engranes; y ¿qué ha pasado?, bueno pues en el mercado hay grandes corporativos que han venido a México: españoles, ingleses, etcétera, porque México es una ‘cabeza de playa’ para conquistar el mercado hispanohablante, de Latinoamérica; y ellos han influido y mermado el mercado de trabajo, los tabuladores y, claro, que siempre van para abajo; ¿por qué?, pues porque hay mucha oferta y una buena mano de obra en el campo de la ilustración; así es que eso es algo por lo que tenemos que luchar ahora”.

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Finalmente, Mauricio Gómez Morín también comparte con Semanario ZETA algunos desafíos afuera y después de las ferias del libro en un país azotado por la violencia insoslayable e interminable:

“Una de las cosas, como parte de mi evaluación, es haber tenido la oportunidad de ir a las ferias del libro que es muy importante, pero sobre todo de estar en contacto con toda esa gran tropa de personas, maestros, bibliotecarios, mediadores, promotores, libreros, niños y jóvenes en sus lugares; en un mundo permeado por la violencia, la corrupción, la exclusión, la pobreza, los libros deberían funcionar como una trinchera, como un refugio, y pues me sorprende haberlo constatado en la realidad”, refirió Morín al concluir su distinción como Embajador FILIJ 2016.

Luego Gómez Morín sentenció: “Frente a una realidad tan terrible como la realidad mexicana de hoy, los libros son una parte sustancial de la reconstrucción del país”.

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