La última de Chargers

Fotos: Jorge Dueñes/Rivers ha fallado en momentos claves
 
Deportez Lunes, 21 Noviembre, 2016 12:20 PM

El equipo de San Diego ha vivido un año de pesadilla; en el terreno de juego, está camino a sumar otra temporada perdedora y vienen de sufrir un doloroso traspié en las urnas electorales que los tiene con un futuro incierto

La temporada 2016 de la NFL prácticamente se les ha ido de  las manos a los Cargadores de San  Diego. Aunque matemáticamente permanezcan con posibilidades de avanzar a la postemporada, la realidad es que su funcionamiento en el terreno de juego ha quedado lejos de lo que se esperaba al arranque del año, posicionándolos en un panorama complicado para lograr convertirse en protagonistas.

Pero no solo eso: los Cargadores han tenido un año difícil no solamente dentro del campo, también fuera, sufriendo dolorosas derrotas y uniéndose a la lista larga de los fracasos de la franquicia.  Hace una semana, dentro de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, los sandieguinos rechazaron la Propuesta C, que consistía en la aprobación de un nuevo estadio en el Centro de San Diego.

chargers-otrasEl proyecto del nuevo hogar para los Cargadores fue tajantemente rechazado por la población que solamente votó en un 39 por ciento a favor, dejando en claro el rechazo a esta obra que costaría casi 2 billones de dólares, los cuales serían cubiertos en diferentes porcentajes tanto por el equipo, como la NFL y la ciudad, con un aumento al impuesto de habitaciones hoteleras de un 10.5 al 16.5%.

El hecho de que el equipo que llegó a San Diego en 1960 para jugar en el Estadio Qualcomm, haya tenido una de sus peores campañas en 2015 al terminar 4-12 y que este año el camino es parecido, influyó en la decisión de los ciudadanos al votar en contra de la proposición, ya que ven al equipo como una franquicia perdedora, pues en 55 años de historia solamente han alcanzado un Súper Tazón.

Fuera de la temporada de 1994, cuando disputaron el trofeo Vince Lombardi cayendo frente a los 49ers de San Francisco, solo han tenido años rescatables de 2006 a 2009,  ganando el título del Oeste en campañas consecutivas, incluyendo el juego de campeonato de la Conferencia Americana ante los Patriotas de Nueva Inglaterra, que por supuesto perdieron.

Además, la familia Spanos, propietaria de la franquicia, no es del todo aceptada por los sandieguinos, debido a las malas decisiones que han tenido como dirigentes del club y que lo han puesto como uno de los equipos menos respetados en la Liga, a pesar de que por algunos años han contado con talento en sus filas.

La presente campaña no ha sido la excepción, ya que tras diez semanas de actividad, el “equipo del rayo” suma marca de 4-6 y se ubica en el sótano del Oeste de la Conferencia Americana, donde los Raiders de Oakland y los Jefes de Kansas City comparten la cima con récord de 7-2, seguido de los Broncos de Denver, con 7-3.

El recuento de los daños ha sido circunstancial. Desde el arranque de la campaña, el equipo dirigido por Mike McCoy tuvo varias bajas importantes que a la postre afectaron el rendimiento de los sandieguinos.

Entre los jugadores clave que quedaron fuera de la temporada debido a diversas lesiones, sobresalen el caso del receptor estelar Keenan Allen, el corredor Danny Woodhead y el esquinero Jason Verrett.

Aunado a ello, en cada una de las derrotas sufridas se han cometido errores clave en los momentos finales, que les han costado los partidos de manera cardiaca.

Mike MacCoy desesperado por los errores de su equipo

Mike MacCoy desesperado por los errores de su equipo

En el juego de apertura de la temporada, los Cargadores estaban arriba sobre los Jefes de Kansas City, pero la defensiva sandieguina se colapsó en los minutos finales, a la par de las malas decisiones del coach McCoy, que fue muy conservador, teniendo una ventaja de 10 puntos en el último cuarto y perdiendo 33-27 en tiempo extra.

La historia se repitió en las semanas 3 y 4 frente a los Potros de Indianápolis (26-22) y Santos de Nueva Orleans (35-34), donde los “electrizantes” estaban arriba en el score, pero en la última ofensiva, los rivales anotaron ante una débil defensiva, dándole la vuelta al marcador.

En la Semana 5, la misma historia ante los Raiders de Oakland, cayendo en tiempo extra 34-31, luego que el pateador de los sandieguinos errara un intento de gol de campo que les hubiera dado el triunfo.

Para la Semana 8, en Denver, los Cargadores  sufrieron una dolorosa derrota de 27-19 ante los Broncos, luego que el mariscal de campo Philip Rivers tuvo tres intercepciones.

Y la última caída, el domingo 13 de noviembre frente a los Delfines de Miami, luego de ir arriba por 10 puntos, en el último cuarto Rivers fue interceptado hasta regresarle el ovoide a las diagonales y dejarlos en el terreno 31-24. El pasador tuvo su peor partido de la temporada, al ser interceptado en cuatro ocasiones, haciendo perder a su equipo.

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“Creo que en general, cometimos muchos errores y tuvimos muchas oportunidades perdidas a lo largo de todo el juego para sacar provecho”, señaló el entrenador en jefe Mike McCoy, quien está en camino a tener su segunda temporada negativa de manera consecutiva  en cuatro años con San Diego.

“La temporada aún no termina, ahora vamos enfocarnos a descansar y recuperarnos, han sido semanas intensas, donde hemos perdido algunos jugadores clave, así que esta semana libre nos servirá a todos”, afirmó.

Por su parte, el mariscal de campo Philip Rivers se mostró molesto con su actuación ante los Delfines, donde sufrió cuatro intercepciones, siendo éste el mayor número en la campaña: “La verdad con esas pérdidas de balón es imposible ganar, estoy apenado con el equipo que siempre está ahí y cuentan conmigo, pero hoy no pude responder. No puedo recordar un juego como éste. Tenemos que seguir adelante. Hay que trabajar duro y comenzar a pensar en el siguiente partido. Houston es un gran equipo y tenemos que ir allá y volver a jugar como sabemos”.

Tras los malos resultados, el panorama para el resto de la temporada se vislumbra por demás temerario para los Cargadores. En las próximas seis semanas los enfrentamientos serán ante equipos con marca ganadora que incluyen rivales divisionales como Raiders de Oakland y Jefes de Kansas City, así como los Texanos de Houston. Además de equipos con marca negativa como Bucaneros de Tampa Bay, Panteras de Carolina y Cafés de Cleveland.

Por lo pronto, el futuro de los “voltios” es incierto y será hasta enero de 2017 cuando la directiva decida extender su contrato con la ciudad  para mantenerse disputando sus encuentros en el viejo inmueble, o mudarse y compartir estadio con los Carneros de Los Ángeles, cuando se estrene el nuevo escenario angelino.

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