Paremos a Donald Trump

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Opinionez Lunes, 7 Marzo, 2016 12:00 PM

Donald Trump es un hitlercito con peluca que debe ser detenido votando en su contra el próximo noviembre.

Las naciones del mundo siguen arrepentidas de no haber detenido a tiempo Adolfo Hitler, cuando recién empezó su vida política. Hitler, un veterano de la Primera Guerra Mundial, pintor fracasado, inició su vida política como espía del gobierno alemán. En efecto, como estaba desempleado le pagaron para que se introdujera a un partido nacionalista obrero de Bavaria e informara  al gobierno de sus actividades, pues temían el ascenso de los comunistas. Hitler poco a poco escaló posiciones y va cobrando importancia dentro de él. Hitler y un grupo de fanáticos lo transforman en el Partido nacional socialista, se hace de la dirigencia e inicia su camino al poder.

Alemania vivía un gran caos económico, político y social. Humillada por los vencedores de la gran guerra, obligada a pagar grandes cantidades de dinero como compensación de daños de guerra y sobre todo obligada a postrarse políticamente ante los vencedores, estas circunstancias propician una etapa en la cual los demagogos nacionalista y vendedores de falsas promesas obtienen simpatizantes rápidamente, a quienes engañan por sus desplantes y bravatas.

Hitler pudo haber sido detenido en ese momento, de hecho fue encarcelado por organizar un golpe de estado, pero lo dejaron libre porque creyeron que les sería más útil afuera de la cárcel. Si se hubiera quedado en la prisión, no habría habido necesidad de una Segunda Guerra Mundial, en la cual murieron más de 50 millones de personas, entre soldados y civiles, además de los traumas mentales que deja la guerra y las terribles pérdidas económicas. Todo se pudo haber evitado si se hubieran tomado las medidas necesarias para detener a Hitler, pero éste sirvió a los capitalistas del mundo, sobre todo británicos y norteamericanos, para detener y acabar a los comunistas alemanes, los socialistas alemanes también lo aprovecharon para el mismo objetivo, inicialmente lo veían como un loco simpático, pero éste terminó siendo un monstruo que ocasionó terribles daños a la humanidad.

Lo mismo, en otro contexto, está pasando con Donald Trump, primero los supremacistas blancos norteamericanos, lo están utilizando para reafirmar el racismo que aún existe en los Estados Unidos, sobre todo en los estados del centro y sureste de ese país, para proteger la pureza de la raza blanca. Quieren que los avances logrados con Obama se desaparezcan. Los cristianos conservadores, sobre todo los ultras, los del llamado Tea Party, quieren cerrarle las puertas a los Clinton y sus políticas liberales, sobre todo las relativas al aborto y matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Son muchos intereses alrededor de Trump, los banqueros, los dueños de las grandes aseguradoras, los neo nazis y los miembros de los KKK, a todos les conviene este personaje y su descabelladas propuestas, sobre todo porque no hay un precandidato republicano que pueda dar la pelea a los demócratas. Su otra Estrella, el senador de origen norteamericano Marco Rubio, no ha crecido políticamente y sería fácilmente derrotado. Quienes apoyan a Trump  están equivocados, porque es un lunático, un personaje desequilibrado, desconocedor de las políticas públicas y de los protocolos internacionales, que no podrá cumplir con sus promesas, no sabrá cómo y meterán a su país en graves problemas internos e internacionales.

La gente común, la mayoría de bajos recursos y pobre educación, creen que es cierto lo del muro entre México y su país. Que no dejará pasar migrantes y que los empleos serán para los norteamericanos. Por eso ilusoriamente votarán por él.

Yo convoco a todos los méxico-americanos, que se registren para poder votar. Convoco a todos los latinos con derecho a voto en los Estados Unidos, que voten en contra de este peligroso personaje. También a los musulmanes norteamericanos, todos deben trabajar en contra. La forma violenta e intolerante que ha tratado a los mexicanos, a los que protestan en sus mítines y a los periodistas críticos nos recuerda a Hitler. Es necesario votar para detenerlo.

Si llegara a ser presidente, seguro vendrá una época de violencia y confrontación con nuestro país y con otras naciones centroamericanas. México no podrá cruzarse de brazos ante tantas ofensas y todo lo construido en los últimos 30 años en el mejoramiento de las relaciones, México-USA, se destruirá y las consecuencias económicas y sociales serán desastrosas para todos, empezando con los empleadores norteamericanos que requieren la mano de obra migrante.

Hoy, la Ley que aprobamos por unanimidad en el Congreso mexicano en 1996, la cual tuve el honor de coordinar su aprobación, permite tener doble nacionalidad. La reformamos para fortalecer políticamente a los mexicanos de allende la frontera y darles la oportunidad de defenderse solos a través del voto.

Amador Rodríguez Lozano, potosino radicado en Baja California. Fue Senador, Diputado Federal y Ministro de Justicia del Estado de Chiapas.

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