Drenaje inunda Calle Segunda


 
Reportajez Lunes, 14 Marzo, 2016 12:00 PM

Un drenaje pluvial sin salida es la nueva irregularidad detectada por vecinos de la calle Segunda, en la Zona Centro de Tijuana. Si el agua de lluvia no se extrae a tiempo a través de bombeo, se desborda y colapsa el drenaje sanitario, haciendo brotar la suciedad. En tanto, Municipio se dice sin recursos para corregir la obra

Con una inversión de 70 millones de pesos en las obras de rehabilitación de la calle Segunda, al gobierno de Jorge Astiazarán no le alcanzó para conectar el sistema de drenaje pluvial a un vertedor que permita desembocar el agua de lluvia hacia un lugar adecuado.

La cloaca urbana colocada en la polémica vialidad no tiene salida porque el recurso no fue suficiente para continuarla hasta ductos que le permitieran hacer fluir el agua que recibe.

El agua no solo se estanca ahí -como en una pileta-, sino que en los días de lluvia intensa se desborda e invade el drenaje sanitario, que termina colapsando, emanando sus aguas sucias y pestilentes por toda la zona de comercios, viviendas y restaurantes. Algo que, de acuerdo con los comentarios de los vecinos entrevistados por ZETA, no había sucedido antes de la culminación de la reparación de la vialidad.

Roberto Sánchez Martínez, secretario de Desarrollo Urbano y Ecología en el XXI Ayuntamiento de Tijuana, informó que en la calle Segunda se instalaron 750 metros lineales de pluvial, aunque los vecinos del lugar solo dieron cuenta de la instalación de un vertedero que inicia en Avenida González Ortega -conocida como G- y termina en la  Arias Bernal, punto en el que se colocó una alcantarilla de la cual brota el agua, al saturarse su capacidad de almacenamiento.

Para que el fluido tenga salida falta conectar el desagüe hasta la Avenida Internacional, donde se ubica el pluvial Puerta Blanca, el cual sí tiene salida, obra para la que se requiere de una inversión de 65 millones de pesos, que el gobierno municipal no incluyó en el presupuesto de obra 2016.

Así que si el Gobierno Federal no apoyó con recursos extra para terminar el pluvial y conectarlo a un punto de salida, éste continuará colapsando si no se le drena periódicamente, o de manera emergente en días de lluvia.

 

BROTA SUCIEDAD SANITARIA

La función de un drenaje pluvial es colectar y desalojar las aguas de lluvia, definición que no cabe en el sistema colocado en la calle Segunda de Tijuana, cuya función actual es solo almacenar el agua que recibe.

Al llenarse el cajón sin salida, se desborda hacia las vialidades que confluyen a la calle Segunda, principalmente la de nombre Arias Bernal.

El agua invade el drenaje sanitario y éste termina colapsando; las tapas de las cloacas ubicadas desde esa vía hasta 5 de Mayo, se botan con la fuerza del agua.

El líquido que de ahí emana es nauseabundo, su olor a caño es lo primero que perciben los vecinos, antes de que el agua invada calles y banquetas, dejando a su paso basura y desechos fecales que surgen de las alcantarillas.

Y aunque el agua pronto corre hacia vialidades más bajas, el tufo permanece por varios días.

El auxilio de la maquinaria del Ayuntamiento de Tijuana para bombear la alcantarilla principal, de lo que debería ser un drenaje pluvial, no siempre llega a tiempo, señala Francisco Javier Chaires, uno de los afectados.

El residente expuso que desde que se rehabilitó la calle Segunda, los problemas de encharcamiento e incluso inundación de aguas negras, son comunes con solo una precipitación pluvial que se registre “un poco fuerte”.

Para Manuel Moreno, trabajador de la estación de servicio de gasolina ubicada entre Calle Segunda y Arias Bernal, éste el punto más afectado porque ahí se ubica el límite del drenaje sin salida. Anotó a ZETA que desde noviembre de 2014, cuando la vía reparada se abrió al tránsito, cada vez que llovía la gasolinera se inundaba.

Ante ello, tanto vecinos como propietarios de negocios se quejaron públicamente, lo que llevó a la autoridad a enviar una máquina para extraer el agua de la inacabada obra.

“Por eso ya no nos inundamos, pero sí se siguen registrando problemas de encharcamiento en las calles y banquetas, además de que el mal olor es inevitable, porque son aguas negras las que brotan de ahí”, dijo.

Foto: Agustín Reyes/Alcantarilla que ubica el punto final de la inacabada obra

Foto: Agustín Reyes/Alcantarilla que ubica el punto final de la inacabada obra

 

MALOS OLORES AHUYENTAN A CLIENTES: COMERCIANTES

En el sector comprendido de calle Arias Bernal, hasta Avenida 5 de Mayo, se ubican más de un centenar de negocios, así como algunas viviendas, cuyos propietarios o habitantes se dicen molestos de tener que soportar esa situación.

Son los dueños de hospitales, consultorios, restaurantes o cualquier tipo de negocio comercial, los que se dicen más afectados.

“Nuestros negocios se vieron paralizados durante los nueve meses que duró la obra, pues no teníamos acceso por la forma como se desarrolló y cuando por fin la abren, resulta que está mal hecha”, expuso Eduardo Barragán, comerciante.

Javier Chaires subrayó que perdieron mucha clientela con el cierre de la vía en construcción, “y cuando comenzábamos a recuperarlos, se van por los malos olores que genera el no tener un drenaje pluvial adecuado”.

Y cuestionó: “¿Quién supervisa este tipo de obras tan caras?, ¿cómo pueden gastar tanto dinero en una obra que no sirve y no se responsabilice a nadie?”.

 

OBRA CON SUSTENTO TÉCNICO: MUNICIPIO

En la opinión de Roberto Sánchez Martínez, titular de Desarrollo Urbano y Ecología, el brote de aguas negras es ajeno al drenaje pluvial, “porque ambos sistemas son totalmente independientes”.

No obstante, admitió que el cajón de desagüe pluvial carece de salida, “por lo que nos vemos en la necesidad de extraer el agua a través de bombeo”.

Para darle salida, explicó, es necesario continuarlo por la calle Arias Bernal hasta el entronque con Avenida Internacional, punto en el que se conectaría con el pluvial Puerta Blanca.

Pero esa obra no está contemplada en el presupuesto del último año de administración de Jorge Astiazarán, porque simplemente sería complicado para el Municipio, al carecer de recursos económicos para ello.

De ahí que se está a la espera de que la Federación libere algún fondo extraordinario que permita dar continuidad a la obra inacabada, caso contrario, no quedará más remedio que advertir al próximo gobierno municipal “que tome la providencia de bombear el agua -del pluvial sin salida-“.

No obstante a este inconveniente, el funcionario indicó que la obra de la calle Segunda, con todos sus aditamentos, fue una acción desarrollada con sustento técnico.

En la reconstrucción de la calle Segunda se ejecutó una inversión de 70 millones de pesos para la instalación de 22 mil 200 metros cuadrados de concreto hidráulico.

De esa inversión total, 18 millones de pesos se destinaron para la instalación del drenaje pluvial.

Su realización demoró nueve meses, debido a diversos contratiempos en el desarrollo de la obra subterránea, justificó el titular de Desarrollo Urbano y Ecología, al recordar que el tendido eléctrico, de telefonía y mensajería, al igual que las líneas de agua potable, drenaje sanitario y pluvial, quedaron bajo la pavimentación de la vialidad.

Foto: Agustín Reyes/Bocas de tormenta se desbordan en cada lluvia

Foto: Agustín Reyes/Bocas de tormenta se desbordan en cada lluvia

Con ello se mejoraría la imagen visual del sector, ponderó el funcionario, al precisar que de la Miguel F. Martínez a Calle Arias Bernal, se instalaron 3 mil metros lineales de ductos de agua potable y de drenaje sanitario; además de 150 tomas domiciliarias de agua potable y 150 descargas de drenaje sanitario. Ductos de la Comisión Federal de Electricidad –CFE- para una longitud de 6 mil metros lineales y tubería de 3 mil metros lineales para alojar los ductos de cableado de telefonía, semaforización y de empresas de voz y datos, también fueron colocados.

Constructora Sextin, empresa que obtuvo la cuestionada licitación, solo se encargó de la pavimentación de la vialidad.

Tanto los ductos de CFE, como de la Comisión Estatal de Servicios Públicos -CESPT-, corrieron por cuenta de ambas dependencias.

En tanto que la instalación del sistema pluvial corrió a cargo del Municipio. La autoridad municipal presupuestó desde el principio la inversión para instalar 750 metros lineales de tubería.

 

IRREGULAR DESDE EL ORIGEN

La reconstrucción de la calle Segunda fue la primera obra de importancia desarrollada por la administración de Jorge Astiazarán.

Pero desde el principio fue cuestionada porque su licitación se dio en forma apresurada y con irregularidades que valieron la salida de Marcia Salcido Moreno y Marco Antonio Vuelvas, directora de Desarrollo Urbano y director de Normatividad, respectivamente, ambos encargados del desarrollo de la subasta.

La Sindicatura Procuradora los hizo responsable14s de tales irregularidades al concluir su investigación en mayo de 2015, pero los dos ex funcionarios recurrieron al Tribunal de lo Contencioso Administrativo, instancia que frenó la resolución de Sindicatura, hasta en tanto no investigara y emitiera un dictamen final, sin que hasta la fecha haya concluido.

Fuera de la suspensión como servidores públicos de Moreno y Vuelvas, no se investiga la sustentabilidad técnica de la calle Segunda.

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