Breves pero sustanciosos


 
En Zerio Lunes, 21 Marzo, 2016 12:00 PM

¿A dónde vas?

“A donde nos lleve el viento y lo que diga tu corazón, cielo”.

Señor, sea serio o bájese del taxi.

* **

Hijo, te quedó muy bonito el tatuaje de Satanás en el brazo.

“Mamá, ¡es mi novia!”.

***

“Se quedó dormida mientras hacía las tortillas”.

Pero Cerati, ¡la canción no puede decir así!

“Ella durmió al calor de las masas”.

— ¡Eso está mejor!

***

No entiendo por qué no tengo novio.

“¿Y ya pensaste en quitarte el bigote?”.

La verdad, no.

“¡Pues hazlo, Paola!”.

***

¡Hijo, por qué vienes ebrio!

“Tú me dijiste ‘embriágate’, mamá”.

¡Te dije “abrígate”, menso!

***

Mamá, ¿en qué creen los testigos de Jehová?

“Ellos creen que les vamos a abrir la puerta, hijo”.

Autor: El mismo lector acelerado de siempre.

 

Poema de amor

Había una vez un chico que le quería decir cosas bonitas a su novia. Entonces fue a buscar a su profesor de literatura y éste le aconsejó:

“Vas a repetir exactamente esto: ‘Tienes ojos de lucero, tu boca es de cristal y te bajaron del cielo por una corte celestial’.

El chamaco fue corriendo a la casa de su amada, desesperadamente tocó la puerta y en cuanto ella abrió la puerta, que se lanza a voz en cuello siguiendo, según él, las instrucciones de su mentor:

“Tienes ojos de becerro, tu boca es de corral y te bajaron del cielo por bruta y animal”.

Autor: Maestro de literatura.

 

Cerveza mágica

Resulta que una señorita llamada Caty (una dama de compañía) llega a una de esas fiestas para gente de mucho nivel y dinero, en el penthouse de un gran hotel. Luego de un par de vueltas divisa a un apuesto hombre, muy fornido, que se encontraba apartado del grupo de gente, revolviendo un vaso suavemente.

Obviamente se le vino a la cabeza la idea de que sería un millonario, aburrido y con ganas de “eso” que ella le puede dar, por lo que se acerca:

¿Que estás tomando, mi rey?

“Cerveza mágica”.

Oye, no te hagas el interesante, ¿qué estás tomando?

“De verdad, cerveza mágica. Mira”.

El hombre toma un trago, le da el vaso a la mujer y sale volando por todo el salón, da un par de vueltas y vuelve al lugar.

¿Cómo lo hiciste?, dónde están los hilos…

“No hay hilos ni trucos, es verdad, mira”.

Tomando nuevamente un trago, sale volando, pero esta vez por una de las ventanas y entra por otra.

Totalmente fascinada por lo que sus ojos ven, la mujer pregunta:

¿Crees que funcionará conmigo?

“Sí, por supuesto. Mesero, ¡por favor sírvale un vaso de cerveza mágica a la señorita!

El mesero observa a la mujer y en voz baja le pregunta:

“¿Está segura?”.

¡SÍ, POR SUPUESTO!

La señorita bebe un sorbo, sale corriendo y se tira por la ventana, luego de un silencio de unos pocos segundos se oye tremendo golpazo. En eso al caballero se le esboza una sonrisa, mientras el mesero le susurra al oído:

“Cuando estás borracho eres bien hojaldre, Superman”.

Autor: El Guasón.

 

La llamada

¡RRRIIINGGG!

Hola, mi reina, cómo estás, mi amor, ¿bien?

“¡Sí, muy bien!”.

¿Los niños están bien?

“No te preocupes amor, están de lo mejor”.

Perfecto. ¿Almorzaron?

“Claaaro, almorzaron muy bien”.

¿Sí? ¡Qué bueno! Dime, preciosa ¿qué cocinaste para la cena?

“Lomo a la pimienta”.

¡Mi plato preferido! Te adoro, divina, y dime… ¿todo tranquilo en casa?

“Todo bien, te espero para darte lo que te gusta y con la comidita caliente”.

No me digas esas cosas, reina, que me dan ganas de volar hacia allá y ¿me prometes que esta noche te pondrás esa ropita transparente que tanto me gusta?

“Como quieras, papi”.

¿Sí? Gracias, cosita, por eso te quiero tanto. Bueno amorcito, ahora… pásame a la señora, ¿sí?

Autor: El jardinero celoso.

 

Confusión

Una mujer en China se cerró ¡EN ZERIO! los ojos permanentemente -bueno, semipermanentemente- con pegamento tipo Kola Loka al confundirlo con gotas.

Por suerte, la distraída Zhao Xing Nvzi, de 20 de edad, no se dañó la vista porque usa lentes de contacto.

Encima de todo, esta joven le dijo al personal médico del Hospital Shenzhen que no quería que le cortaran las pestañas, por lo que tuvieron que separárselas una por una hasta lograr despegarle los párpados.

En octubre de 2015 se presentó un caso espeluznantemente similar en Florida, donde

Katherine Gaydos confundió la goma con gotas y también se selló los ojos. Ella tampoco sufrió lesiones luego de andar en la luna.

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