Ejidatarios repudian a vitivinicultores


 
Noticias del día Domingo, 20 Diciembre, 2015 04:36 PM

(EDICIÓN IMPRESA) En las tierras del Valle de Guadalupe además de viñedos también se siembra calabazas, naranjas, limón, aguacates y, sobre todo, pastizales para el ganado vacuno y ovicultura, que son otras de las vocaciones en la zona, pero la vitivinicultura es lo único que parece importarle ahora a las autoridades y sectores involucrados. Los ejidatarios de siete ejidos que se ubican en Guadalupe explotaron contra la imposición y el “madruguete” que les piensan aplicar con el Proyecto de Reglamento de Zonificación y Uso de Suelo para el Programa Sectorial del Desarrollo Urbano Turístico de los Valles Vitivinícolas de la Zona Norte de Ensenada, el cual viola la Ley Agraria que los rige, además que los limita en la libertad de hacer de sus tierras lo que quieren. De entrada la Comisión que trabaja en el proyecto la conforman el presidente municipal Gilberto Hirata Chico, los regidores de la Comisión de Legislación y Gobernación, los titulares de Catastro y Control Urbano y Fomento Agropecuario, los delegados de Francisco Zarco, El Porvenir y San Antonio de las Minas, un representante de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), así como representantes de las agrupaciones “Amigos del Valle”, “Pro Vino” y “Productores de Olivo”, pero ningún representante ejidal, en este caso los comisariados de los Ejidos Emiliano Zapata, San Marcos, Ignacio Zaragoza, El Porvenir, y las comunidades indígenas de San José de la Zorra y San Antonio Necua. “El alcalde ha sido omiso, no ha sido incluyente y pretende definir los usos, destinos y reservas de nuestra tierra sin consultarnos y atendiendo a los mejores intereses de un grupo de particulares en detrimento de cientos de familias del Valle”, acusó Ismael Horta Arroyo, comisariado del Ejido Ignacio Zaragoza. La preocupación de los ejidatarios es que con el nuevo reglamento se pone en riesgo su patrimonio y seguridad de las familias. Los tiene especialmente enojados el que se pretenda restringir la construcción de una sola vivienda por cada cuatro hectáreas, lo que les impediría subdividir sus terrenos para heredar a sus hijos como ha venido siendo costumbre: “Necesitaríamos al menos ocho hectáreas para poder heredar solamente a dos”. Igualmente están molestos con el rubro referente al uso de suelo de protección y conservación en el citado reglamento, por lo cual ya han sido afectadas hasta el 75 por ciento de sus parcelas, en las cuales también son utilizadas para agricultura y alimentación de sus ganados. “Yo siembro cada año para meter a mi ganado ahí, ahora ya no puedo meter ni a mis vacas a pastorear, y somos productores de carne, no vamos a darle carne a la ciudad, de eso vivimos”, protestó Orta. Los ejidatarios sustentan su indignación en el artículo 133 del Reglamento Interior para el Ayuntamiento, donde se establece que para el efecto de los dictámenes deben consultarse a las personas que resulten afectadas, en este caso ellos, los cuales fueron marginados. Además de violar el artículo 27 Constitucional, que establece la propiedad de la tierra y aguas que corresponden originalmente a la nación y donde se reconoce la personalidad jurídica de los ejidos y comunidades indígenas. “Ellos quieren mandar en nuestras tierras, si quieren hacer un reglamento interno que lo hagan en sus tierras, no en la ajena, no pueden marginarnos para ayudar a sus amigos los vitivinicultores, que ésos son los que nos han invadido a nosotros y nos tienen jodidos a todos”, señaló Graciano López, comisariado del Ejido El Porvenir, precisamente el pueblo natal del alcalde Hirata Chico. “El que está encabezando ese proyecto es el vitivinicultor Hugo D’Acosta que mucho daño nos ha hecho a nosotros como ejidatarios, ¡no lo queremos en el pueblo! Es una persona no grata en todo el Valle de Guadalupe, y hay varios…”, precisó López. Los comisariados ejidales Gregorio Montes, Marisela Gómez, Rafael Romo Pereida, Anselmo Domínguez, Ismael Horta y Graciano Sandoval “reventaron” la más reciente sesión de Cabildo para exigir, por lo pronto, que se les integre a las mesas de trabajo de la Comisión para el Proyecto del Reglamento de Uso de Suelo de la Región del Vino, a efecto de no verse rebasados por las decisiones que pretenden perjudicarlos. Aunque afirmaron que no quieren hacer “mucho ruido” ni violentar su protesta, a pesar que ciertos actores políticos se les han acercado para apoyar su movimiento, advirtieron que si quieren pueden llevar a más de mil personas a plantarse afuera de Palacio Municipal para exigir sus derechos, “pero queremos que se resuelva pacífica y legalmente”. El alcalde Gilberto Hirata Chico así como los regidores involucrados, les prometieron en el momento que de ninguna manera serán excluidos de la mesa de decisiones y que éstas serán analizadas con responsabilidad, “qué bueno que vinieron”. El presidente municipal les aclaró que “únicamente se trata de un anteproyecto, de ninguna manera se ha votado, no es definitivo”. Después diría el alcalde a la prensa: “El Reglamento ya está listo, solamente esa parte, la del Ejido, queda pendiente de analizarse correctamente porque vemos algunas partes que se contraponen a la Ley Ejidal, entonces estamos haciendo un razonamiento con mucha responsabilidad, pero el Reglamento ya está listo”. Ismael Horta Arroyo, comisariado del Ejido Ignacio Zaragoza, advirtió que la lucha apenas empieza, pues los ejidatarios firmaron un acuerdo para hacer un frente común y coordinarse para abordar todas las instancias que les permita la Ley para evitar que se cristalice el Proyecto y todo aquel que trasgredan sus derechos. De paso, enviaron también un mensaje al Gobierno Estatal: “Tampoco le permitiremos al gobernador Francisco Vega de Lamadrid que construya un ferrocarril y nos quite nuestras tierras para beneficiar a empresas extranjeras”.

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