Bravucón


 
En Zerio Lunes, 14 Diciembre, 2015 08:00 PM

Estaba una vez un borrachito en una cantina, sentado entre dos hombres grandes y muy fuertes, con gesto de muy pocas pulgas. Entonces el borrachito le pide al cantinero: ¡Deme un tequila doble! El ebrio se toma el licor, voltea con el tipo de la derecha y pum. Le da tremendo zape en la calva a uno de los grandulones y le dice: ¡Yo beso a su mamá!! La gente de la cantina se asusta y empieza a retirarse antes de la trifulca. Después el borrachito dice: Deeenmeee ootro tequilaa doblee. Se lo toma de un trago, voltea con el de la izquierda y, pum, le mete una cachetada y le dice: ¡Yo beso a su mamá! Es más… En eso se levanta y le pega a los fortachones y les grita: ¡Yo beso con la mamá de los dos! Para eso la cantina ya estaba vacía, el cantinero poco a poco se alejó del borrachito. Los dos hombres se levantaron de sus respectivos lugares, cada uno lo sujetó de un brazo hasta que el más grande le dijo: Ya vámonos, apá, ¡usted ya está muy borracho!! Autor: Cantinero.

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