La “filtración”


 
Sortilegioz Lunes, 19 Octubre, 2015 07:00 PM

El miércoles y en Televisa, dieron a conocer en exclusiva, el video con audio de los momentos previos a la fuga de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo” del penal de ex máxima seguridad El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México. Si los mexicanos sospechaban de harta corrupción en la segunda escapada del narcotraficante de una prisión de máxima seguridad, cuando escucharon los sonidos de la celda número 20, no tuvieron la menor duda. Hubo y hay corrupción en el sistema penitenciario mexicano. Además controlado por la Comisión Nacional de Seguridad, que a su vez está en el organigrama de la Secretaría de Gobernación que dirige desde el inicio de sexenio de Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong, a la postre protegido del señor Presidente y cabeza del Grupo Hidalgo, una suerte de secta política que maneja desde que gobernaba aquella entidad. Los ruidos de la celda se escuchan claramente a pesar de la pobre calidad de los aparatos de vídeo-vigilancia que tienen en El Altiplano. Se escucha cuando el capo ve un video de una canción y luego cambia a una programación regular. Y en el fondo, clarísimo, el martilleo de sus secuaces que perforaban el piso de la regadera de la celda. Clarísimo. No hay duda que utilizaban herramientas para desprender la loza de cemento y abrir el boquete por el cual “El Chapo” encontraría –otra vez– la libertad después de recorrer en motocicleta mil 500 metros hasta salir en la casucha construida exprofeso por su equipo de ingenieros, albañiles y compinches. Arely Gómez, la Procuradora General de la República había adelantado la semana pasada en su comparecencia ante el Senado de la República, que tendría información asombrosa producto de la investigación para no solo recapturar al narcotraficante, sino detener a la red que desde el gobierno de Peña y hasta el cártel de Sinaloa, fraguaron la fuga II de “El Chapo”. Esa información no la ha dado a conocer oficialmente. En su lugar, Televisa, el canal donde el hermano de la Procuradora es Director de Noticias, transmitió en exclusiva la fuga con audio e imagen. En política las casualidades no existen, y la casualidad en este caso es que la investigación sobre la fuga y Televisa, están unidas por dos hermanos. Los Gómez, Leopoldo y Arely. Para cerrar la trama de “la filtración”, el Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales –subalterno de Osorio Chong– informó que se investigaría la filtración del video al considerarlo un acto ilegal. Minutos después la Procuraduría General de la República secundó: Será la Subprocuraduría especializada en Investigación de Delitos Federales de la PGR la que abriría la investigación por la filtración del video. No sin antes sugerir que la irregular acción pudo venir del Poder Judicial y no del Gobierno Federal, al asegurar que dicho video y otras cientos de pruebas se encuentran en las evidencias que presentaron al órgano jurisdiccional del Poder Judicial para sustentar el ejercicio de la acción penal. Ya solo falta que al modo de los casos sin solución en México, o politizados, se abra una Fiscalía Especial para determinar quién “filtró” el video que, evidentemente, es prueba fehaciente y determinante de la corrupción en El Altiplano y las Comisiones y Subsecretarías que le siguen. La realidad es que el caso de la segunda fuga de “El Chapo” continúa poniendo en evidencia la incapacidad del Estado mexicano no solo para controlar a un preso en un penal que se presume de máxima seguridad, sino para deslindar responsabilidades al interior de ese gobierno, que a base de corrupción es capaz de sorprender al mundo con la fuga del narcotraficante más buscado y ahora con los sonidos que todos escuchaban, menos los celadores, ni los supervisores, ni los de la Comisión Nacional de Seguridad, ni los del Cisen, ni los funcionarios del sistema penitenciario, solo los reos que vivían tras las rejas en vecindad con “El Chapo” y, que ahora se sabe, habían denunciado con anterioridad y tiempo a las autoridades penitenciarias de los ruidos de obra y excavación que escuchaban pero no los atendieron correctamente. “La filtración” del video de la segunda fuga de Guzmán, debe retumbar en los oídos del Presidente al convertirse, una vez más, en el jefe máximo de un gobierno que, clarito, también se escucha la corrupción. Más allá de buscar al “filtrador” del video con audio, la PGR debería estar informando a los mexicanos, por qué cuando dieron a conocer el video luego del 11 de julio, día en que se escapó “El Chapo”, lo hicieron sin audio. Si es que, de manera premeditada, querían mantener a los mexicanos sordos para no evidenciar la corrupción en el sistema penitenciario, o si lo hicieron porque las imágenes con los ruidos, exhiben una prisión de tercera, vendida como de primera y máxima seguridad. “La filtración” del video lo que hace es aportar al debate público en el tema de la corrupción dentro del gobierno federal, algo que de manera asombrosa la Procuradora había estado ocultando a los mexicanos todos. Es evidente y estridente, que la fuga de “El Chapo” no se fraguó en el cuarto de cámaras de El Altiplano. La orden y el desorden, vinieron de otro escalón. Pero el gobierno de Peña se empeñará una vez más, en matar al mensajero en lugar de capturar al culpable.

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