Hospital psiquiátrico, otra urgencia de Ensenada


 
Edición Impresa Lunes, 19 Octubre, 2015 07:00 PM

Se retomó el tema de la necesidad de un hospital psiquiátrico en Ensenada, cuando en julio pasado explotaron el escándalo y la indignación, tras la humillación de la que fue objeto un indigente por parte de un empresario, una funcionaria y un académico, quienes se tomaron una fotografía donde sostenían una soga sujeta al cuello de “Nico” a manera de esclavo, y que fue subida a sus redes sociales. La administración municipal encabezada por Gilberto Hirata Chico emitió un comunicado de posicionamiento, dejando claro que su gobierno es respetuoso de los derechos humanos y reprobaba totalmente el acto. Instancias oficiales y particulares se preocuparon por la biografía del indigente más visto en el primer cuadro de la ciudad y hasta localizaron a su familia. A la par, hubo manifestaciones de repudio y campaña de linchamiento para los protagonistas de la ocurrencia. Pero el alboroto no duró más de dos semanas. “Nico” es un trastornado mental a consecuencia del abuso con drogas, como muchos casos en el puerto, de ahí que su caso volvió a encender los focos rojos sobre un tema que una joven estudiante de la licenciatura en Educación, Andrea Partida Huerta, había planteado en octubre de 2014, como su propuesta para ser integrante del Parlamento Juvenil de Baja California: la construcción de un centro de trastornos mentales en Ensenada. “Cuando lo presenté no era muy percibida la situación, se da esto y todo el mundo está al pendiente, todo el mundo quiere ayudar, todo el mundo tiene propuestas y proyectos”, externa Andrea. El proyecto presentado incluye la propuesta, justificación y las líneas de operatividad de un “centro de atención mental”, y no un mero hospital psiquiátrico y menos pabellón, y está complementado con el presupuesto y proyecto  arquitectónico del joven Fernando Romero Cuevas.  En el Parlamento de la Juventud no pasó nada, hasta que a raíz del tema del indigente, los autores de la propuesta fueron buscados por el Comité Ciudadano de Seguridad Pública en Ensenada. Con el asesoramiento de psicólogos y psiquiatras, la asesoría legal y en materia de derechos humanos por parte del Consejo, el proyecto propone un centro de atención mental que atienda desde la prevención, con todo un programa de atención integral que garantice la reincorporación total del paciente a la sociedad, partiendo de la cifra que un 11.5 por ciento de la población bajacaliforniana padece de algún problema mental, lo que nos coloca en primer lugar nacional; de ésta, solamente un 20% busca ayuda médica, y a veces lo hacen hasta después de diez o más años de estar mal. La drogadicción desde temprana edad, el ausentismo laboral, la depresión, alcoholismo, el suicidio, trastornos nerviosos y psiquiátricos, todos son padecimientos que van a la alza, por lo que el Centro de Salud Mental de Ensenada deberá trabajar en tres ejes: la prevención, el tratamiento y la reintegración social, con áreas para tareas culturales, deportivas, de esparcimiento. El entorno debe ser tranquilo y seguro para el paciente, pero a la vez accesible, dentro de la zona urbana. El proyecto contempla un edificio principal, estacionamiento, teatro, talleres, gimnasio deportivo, área de reactivación física, oficinas administrativas, enfermería, salones, comedor, talleres, jardines, sala de urgencias y una zona de hospitalización con estancias temporales bajo un modelo que en Europa se conoce como “casas de medio camino”, donde los pacientes pueden estar con sus padres o familia, realizar tareas domésticas, convivir con otros con el mismo problema y asistir a adultos mayores o niños. Se contempla un espacio para 300 pacientes y 200 de personal médico y administrativo. La  construcción y conclusión de la obra con todas sus áreas, tendría un costo de 264 millones de pesos. “Es alto, muy ambicioso, pero muy necesario”, apunta Andrea Partida. Pero enfatiza que las autoridades realmente deben prestarle atención a la salud mental, e invertirle como se hace en el tema turístico, gastronómico o de vinos, para que la buena imagen de la entidad empiece por reintegrar como gente productiva a los enfermos, muchos de ellos en situación de calle. Hace un mes entregaron el proyecto tanto al gobierno municipal como estatal, “si quieren trabajar, aquí está una iniciativa, ya tienen un avance, nomás hay que pulirlo”. Están a la espera: “No sé qué tanto interés tengan en el Gobierno del Estado, no sé qué importancia le den”, refiere Partida.   Terreno hay, por si lo ocupan   Con el fervor que despertó el caso del indigente “Nico”, el alcalde de Ensenada ofreció que si el Gobierno del Estado se encargaba de la construcción de un hospital psiquiátrico, el Ayuntamiento se encargaría de aportar el terreno correspondiente. De hecho, con el proyecto de los jóvenes Partida y Romero sobre la mesa, el secretario general de Gobierno en el municipio, Jesús Jaime González Agúndez, reiteró la urgencia de un hospital mental, por lo que la propuesta será firmada por el presidente municipal Gilberto Hirata Chico y el Comité de Seguridad Pública Municipal; será dirigida al gobernador Francisco Vega de Lamadrid. “No es un tema de nuestra competencia, pero es necesario, estamos sobre él, vamos a estar haciendo gestiones, es la propuesta que nos hace un ciudadano y pues tenemos que darle seguimiento y buscar que se hagan las cosas”, planteó. Los servicios de salud municipales no tienen contemplada la atención psicológica o psiquiátrica, los pacientes sin recursos tienen que trasladarse a Mexicali, y a petición de solicitantes, el Ayuntamiento ayuda solo con los traslados. En ese tenor, los indigentes que vagan por la calle componen otro factor para reforzar la necesidad del hospital: “Es gente que detiene Seguridad Pública por vagancia, la Policía los reprime, se van del lugar, pero aparecen en otra zona. Es como población flotante, y no hay solución el problema”. El gobierno municipal cuenta con varios predios en distintas partes de la ciudad, con los requerimientos correspondientes. González Agúndez hizo mención de opciones como Punta Banda, Valle Dorado o hacia Rosarito. Pero enfatizó que la construcción del centro, así como la operación del mismo, es responsabilidad del gobierno estatal,  por lo que también ellos pueden recurrir a la Federación, y la administración de Hirata Chico ayudaría en las gestiones que se requieran. Porque, insistió, el centro de atención mental “es necesario y urgente”.   “No es tan a largo plazo”   “Sí, por supuesto que sí, se le ha estado dando seguimiento y es una de las prioridades del señor gobernador y del secretario de Salud, crear un hospital mental para atención de la Zona Costa”, afirmó la doctora Adriana Balcázar Musacchio, directora general del Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California. Al margen del ofrecimiento que en su momento hiciera el alcalde ensenadense, a la fecha no ha habido un acercamiento formal entre uno y otro nivel de gobierno. Además de la propuesta promovida por el Comité de Seguridad Pública Municipal, el proyecto de un hospital psiquiátrico ya existe desde el instante mismo que Francisco Vega de Lamadrid asumió su cargo, expuso la funcionaria médica. “Se está estudiando para poder concretarlo, se están viendo lugares, terrenos, hospitales, quizá alguno que ya esté abandonado y nos quieran rentar, se está viendo y no a raíz del problema del indigente; es una prioridad para el señor gobernador”, advirtió. De igual manera, se está valorando el presupuesto, la serie de requisitos que conlleva, el cumplimento de la Norma Oficial Mexicana NOM 025, y las adecuaciones que garanticen la dignidad y derechos humanos de los pacientes. Consideran consulta externa, psiquiátrica, prevención de adicciones, tratamiento y hospitalización, plantilla de empleados a ocupar y, a diferencia del espacio para 300 pacientes, un área de hospitalización con veinte camas. Como posible ubicación del que sería un centro de salud mental para la Zona Costa, el gobierno estatal contempla Ensenada, Valle de San Quintín, Vicente Guerrero, la colonia Triqui, e, incluso, Playas de Rosarito. Por lo pronto, en el transcurso de 2015, el Instituto de Psiquiatría ubicado en Mexicali ha atendido a 32 mil pacientes a nivel estatal; más de 20 mil fueron consultas psiquiátricas. Enfermos provenientes de Ensenada, se atendió a 99 adultos, 317 niños, 179 adolescentes y 409 padres de familia, a los que también se brinda terapia. Además, informó la doctora Balcázar, el Instituto trabaja permanentemente con el programa de salud mental comunitaria, donde en lo que va del año se ha dado servicio a 122 pacientes de Ensenada, Maneadero, Vicente Guerrero, Leandro Valle y Ejido El Papalote, “donde se ve al paciente, se valora, se le valora dentro del Instituto en Mexicali y posteriormente, cada mes una persona les lleva medicamentos; hay una ruta, se le da seguimiento, es el único programa así a nivel nacional”. — ¿Es un proyecto a largo plazo el del Hospital Psiquiátrico de Ensenada? “No precisamente a largo plazo, creo que en este momento ya vamos muy adelantados, no puede darse una fecha exacta, pero no es a muy largo plazo”, concluyó.     “Aquí estamos nosotros”: director de Hospital Mental de Tijuana   Sergio González Martínez, director del Hospital de Salud Mental de Tijuana, aseguró que sus instalaciones son suficientes para atender a indigentes con problemas mentales, siempre y cuando las autoridades los trasladen eficientemente hasta ahí. “Tienen toda la posibilidad de recibir tratamiento. El Ayuntamiento de Tijuana es responsable de recoger a los indigentes, pero el responsable de la salud mental en este país son las entidades federativas, porque ahí están los presupuestos. Aquí hay un Hospital de Salud Mental, entonces, lo que hace el Ayuntamiento es que recogen un indigente. “Normalmente el indigente es  el que ves caminando, y anda buscando en la basura que comer. Ese es el que nosotros atendemos, le cambiamos su vida, regresa a la razón y se acuerda del teléfono, familia, casa o ciudad. Tenemos de dos a tres por mes que traen por patrulla. Y yo te puedo decir que todos los casos, a menos que no se recupere, buscamos a donde enviarlos, normalmente casas de religiosas”, explicó. Sostuvo que no hay necesidad de crear otra institución para atender el tema de trastornos mentales en la indigencia, pues por ejemplo, de las 120 camas de hospitalización que hay, en promedio se utilizan 70. “Lo que tienen que hacer es ponerse de acuerdo, es lo más importante”, insistió González. Sobre el tema presupuestal, explicó que el HSMT se mantiene con 3.5 millones de pesos al mes y que el 70 por ciento del recurso proviene de convenios de subrogación con el IMSS, ISSSTE, Seguro Popular e Isesalud. El resto es de instituciones o tratamientos privados, Sobre ese tema, y una preocupación del hospital referente a recortes presupuestales en materia de salud pública, Carlos Torres Torres, director del Seguro Popular, dijo que a la fecha no hay información de disminuciones. “No hay ningún dato de cambio en el presupuesto, es decir, se mantiene la fórmula que tenemos vigente. La fórmula de asignación de recursos en el Seguro Popular es única, no tenemos un presupuesto fijo, es un presupuesto que se actualiza trimestralmente con base en el cumplimiento de metas, tanto de afiliación como de reafiliación. En este momento se mantiene el presupuesto de Seguro Popular”. El Seguro Popular es la institución de salud con mayor participación en el HSMT, el director González Martínez, detalló que de las 45 mil 581 consultas hechas en lo que va del año, 37 mil 377 -82%- fueron con pacientes remitidos de ahí. Además, refirió que en el tema de la hospitalización, rubro en el que sí existen convenios con IMSS, ISSSTE e ISSSTECALI,  el total de pacientes han sido de mil 574; 62% de ellos a través del mismo seguro. Los padecimientos más atendidos con este convenio son los trastornos afectivos, por estrés, psicóticos, por déficit de atención, autismo y  síndrome de Asperger. El HSMT ofrece alrededor de 50 mil consultas y es la institución con mejor calificación a nivel nacional en su tipo. Saúl Ramírez

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