“El Fantasma de la Ópera”, simplemente excepcional


 
Noticias del día Viernes, 16 Octubre, 2015 01:00 PM

Es, quizás, el musical más popular de Andrew Lloyd Webber, con casi tres décadas de historia en Broadway, pero el espectáculo nunca envejece. Para quienes repitieron la experiencia el pasado fin de semana en el Teatro Civic de San Diego, y también para los que por primera vez tuvieron oportunidad de ver esta clásica historia en un escenario, el resultado debió ser el mismo: una sensación de agrado absoluto por el desarrollo de este concepto teatral, el buen ánimo que provoca al final el trabajo de un excelente reparto encabezado por Chris Mann y Katie Travis, una anécdota más que contar a favor de lo que Broadway San Diego ofrece en esta temporada 2015-2016. Con un segundo acto vocalmente más exigente que el primero, en la función del viernes 9 de octubre por la noche, las proezas de Mann y Travis se expresaron tanto a nivel vocal como actoral, en una obra sumamente exigente, fincada en torno a Erik, un villano que resulta irresistible, condenado a la soledad por una deformidad física que de niño lo llevó a un circo donde era cruelmente explotado y golpeado. El problema es que, al mismo tiempo, este personaje es un genio creador que habita las catacumbas del teatro de la Ópera de París, y es capaz de ver el potencial de Christine, un elemento del cuerpo de ballet que convierte en una prima donna, aunque en el transcurso se enamora de ella. Capaz de destruir y de generar arte por igual, este misterioso personaje odia y ama con la misma intensidad, rasgo que la música de Lloyd Webber manifiesta en todo su esplendor; de ahí la enorme responsabilidad que recayó en Mann y Travis dentro de esta gira por la Unión Americana que ha hecho una parada en San Diego, donde permanecerá hasta el domingo 18 de octubre, seguramente con teatro lleno. Escenografía, vestuario, iluminación, nuevos efectos visuales y sonoros que llevan fuego al foro y hacen creer que el candelabro en verdad cae encima de los pobres artistas que están siempre a merced del implacable temperamento del fantasma. Apenas algunos detalles de este espléndido montaje bien complementado por Storm Lineberger en el papel de Raoul, el enamorado de Christine, que es bien correspondido, despertando los celos y, en consecuencia, la ira asesina del fantasma. “Wishing You Were Somehow Here Again” y “The Music of the Night”, son temas ya icónicos que en esta producción dirigida por Laurence Connor, con coreografía de Scott Ambler y quedaron impresos en la memoria del público, que al final devolvió la acción como se merecía: de pie, entre sonoros aplausos.

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