El escarnio hacia mujeres libres y liberadas


 
Lunes, 26 Octubre, 2015 07:00 PM

Antes que nada debo comentar que el presente artículo lo tomé, no recuerdo de dónde hace algunos años con la idea de presentarlo tal y como venía originalmente, y en alguna forma lo he editado y de tal manera no sea controvertido, mis dos que tres lectores entenderán lo anterior y se darán cuenta de lo que realmente quise decir y digo, solo aclaro que lo hago no porque ZETA me censure, afortunadamente artículos más extremos y escabrosos he escrito y jamás me han censurado.  Trata lo que en la sociedad se ha convertido en la plaza donde se somete a la mujer al escarnio público cuando decide mostrarse tal y como es, expresando su sensualidad y deseos abiertamente. Prosti es sinónimo de prostituta, mujer que cobra a cambio de sus servicios sexuales pero no todas las mujeres cobran. Prosti le llaman generalmente a aquella mujer que decide o decidía pintarse los labios de rojo, usar unas medias de encaje, usar minifalda, masturbarse, tener sexo sin compromiso, besar a quien le gusta; aunque aquí en Tijuana los medios han publicado artículos y fotografías donde algunas se visten de colegiadas cuando ofrecen sus servicios (los tiempos cambian). Pues si estas actitudes son características de una prosti, entonces toda mujer tiene algo de prosti. El mundo está ávido de esas mujeres decididas, con personalidad, atrevidas, de mente abierta, mujeres seguras, extrovertidas y llenas de espíritu, pero cuando una mujer hace lo que quiere aparece la doble moral de los hombres; el hombre quiere una mujer que lo satisfaga pero si se comporta sin miedos y con los pantalones bien puestos para decirle al mundo lo que desean es tachada como prosti, como un objeto sexual, pero ellas también sienten y tienen el derecho a disfrutar de lo que desean y lo que quieren para sus vidas en cualquier ámbito tanto sexual como laboral y familiar, eso sí, su mujer es una santa y no sería capaz de satisfacerlo en esa o cualquier forma por lo que por lo menos pensaría, quién la enseñó, dónde aprendió, quién la aconsejó, sobre todo si ella toma la iniciativa como lo propuse en artículo anterior.  Los hombres siempre están esperando tener una mujer para mostrar ante la sociedad y que la mujer ideal sea una madre abnegada, una esposa sumisa, una hija solapada, mujer intachable a la cual jamás se le relacionaría con algún acto carnal y es por culpa misma de las mujeres que el hombre las ha sometido a cumplir esos roles que aún son notorios después de 15 años de transcurrido del siglo XXI, porque muchas por ese miedo a ser tachadas de prostis no expresan sus sentimientos y pensamientos libremente. Cada segundo en el mundo una mujer es víctima de violencia, abuso o discriminación y aunque no hay ninguna razón válida, todos, hombres y mujeres deberíamos emprender acciones para que tales situaciones no ocurran más y permitan la libre expresión de los deseos femeninos ante la sociedad, o por lo menos ante su pareja.  Las mujeres de hoy en día no necesitan de un hombre para salir adelante ni para que las mantenga, son mujeres independientes que tienen los mismos derechos y deseos de un hombre y si se consideran prostis por disfrutar de su sexualidad libremente, es porque se valoran más a sí mismas, que son capaces de tomar decisiones en pro de su bienestar, como sacar a un hombre de su vida que no le aporta nada bueno ni la complementa. Hombres, valoremos a esas mujeres con personalidad, valientes y decididas a vivir su vida sin tapujos ni miedos a ser juzgadas por sentir y vivir como les plazca, en busca del placer y su satisfacción personal. Mujeres, atrévanse a expresar su sensualidad y sexualidad libremente, vivan con el corazón y sean las mejores prostis, llenas de virtudes, deseos, pasiones y sentimientos que no le hacen daño a nadie más que  a sí mismas si no los viven a plenitud. Gracias como siempre a mis dos que tres lectores, pero principalmente a mis lectoras porque son las que llevan la batuta, mi teléfono 684-9647 o el e-mail: [email protected] El autor ejerce su profesión en Tijuana, B.C. 

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio