Bravos en la fiesta


 
Dichoz y Hechoz Lunes, 26 Octubre, 2015 07:00 PM

El médico veterinario Ángel Martín Guerra Oliveros, fue nombrado en julio de 2014 y por Bernardo Padilla Quiroz, el Secretario del Ayuntamiento, como Médico Veterinario para las corridas de toros en la Plaza Monumental de Playas de Tijuana. La Comisión al doctor Guerra le llegó por oficio. Usualmente se pagan –en su caso- tres mil pesos por corrida. Y a todos quienes integran a las autoridades de la Plaza les pagan varias corridas en una emisión. El doctor Guerra, con una trayectoria en la fiesta brava de 20 años, hacía su trabajo además con pasión. Lo suyo son las corridas. Sin embargo después de seis corridas del 2014 y cuatro de 2015, observó que se le cubrieron mil 500 pesos por acto. Le habían birlado 15 mil pesos. Así lo denunció ante las autoridades de la Plaza y del Ayuntamiento, y en respuesta fue despedido. De hecho, un día de corrida el Juez de Plaza, Fernando Galán Martínez, no le permitió la entrada al sorteo de los toros, aduciendo que eran órdenes del Presidente de la Comisión Taurina, Andrés Puentes Meléndrez. Así sin reunión pública de la Comisión, sin mediar documento alguno y sin notificación, a Guerra Oliveros lo despidieron. También se había quejado porque en una ocasión le retuvieron en Administración de la Secretaría del Ayuntamiento, y también por órdenes de Puentes, un cheque, que debía endosar para destinarlo al Comité Pro-Defensa de la Fiesta Brava, que vaya, cuando Guerra le pide a Puentes explicación sobre el destino del dinero, cuentas, informes, tampoco se los conceden. De esta ilegal situación, pagar solo el 50 por ciento del sueldo marcado y retener un cheque completo, tanto Bernardo Padilla como el Alcalde Jorge Astiazarán, están al tanto. Pero ninguno de los dos ha llamado a cuentas a Andrés Puentes, ni le ha dado respuesta al doctor Guerra. Salieron bravos, pues.

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