Don Doménikos Theotokópoulos “El Greco”


 
Lunes, 6 Abril, 2015 08:00 PM

Toledo es una Ciudad majestuosa, preciosa, maravillosa. Considerada la capital religiosa de España entre los siglos XIV y XVII y una de las más grandiosas de Europa, con una población que superaba los 60 mil habitantes cuando llegó en 1577 al que sería su nuevo, último y definitivo hogar,  el Genial Maestro Pintor y monumental exponente de la civilización occidental  Don Doménikos Theotokópoulos “El Greco”.  Llegó precedido de una fama que había traspasado las fronteras exquisitas de entonces desde su natal Candía en la isla de Creta, en Grecia y que en esos tiempos era parte de la República de Venecia, donde vio la primera luz en el año 1541, sin tenerse precisión exacta de su día de nacimiento y donde se dio a conocer, desde su temprana adolescencia como excepcional artista hasta que cumplió 26 años y se marchó a Italia, la sede universal del Renacimiento, donde radicó los siguientes 2 lustros.  Sin ser discípulo directo de Tiziano o Tintoretto es considerado uno de los principales seguidores, promotores y expositores de la escuela veneciana –con la que se identifica– inventando nuevas formas por sus alcances y superficies para ser esparcido, perfeccionado y reconocido hasta la época moderna.  Previo al desembarco a su destino final “El Greco”, estuvo en Roma, donde estudió la obra de Miguel Ángel y el manierismo obteniendo un estilo visual y vital, desentrañado de una histórica forma personal con el que alcanzaría la perennidad.  Su llegada a Toledo estuvo precedida por algunos encargos del Rey Felipe II, del que anhelaba convertirse en creador de cabecera, sin embargo, su primera entrega, “Alegoría de la Liga Santa”, no coincidió plenamente con los deseos expresos del Monarca y al negarse a plegarse a los criterios del titular de la corte española, le generó una independencia y autonomía, que, estoy seguro, magnificó su libertad creativa sin el mayor rastro de sumisión religiosa o narrativa, aun sin el apoyo irrestricto de la realeza. A partir de esto,  sin limitaciones de ningún orden jerárquico y solo basado en su inspiración, todos los mecenas –aun los clericales– se decantaron por sus originales interpretaciones, no sin controversia, por manifestar en los lienzos una expresión infinitamente más humana, procurando que aun las imágenes sagradas como el Santo Padre, Jesús, María o los Apóstoles señalaran una conexión directa con quienes son tocados, exaltados y afectados, como el escribiente, al observar al detalle su vasta e increíble transformación, que iluminan al espíritu y al corazón.  Dos entornos en particular resaltan hoy su magistral obra en su amado Toledo, la más celebre, “El Entierro del Conde de Orgaz”, elaborado por encargo de los responsables de la iglesia de Santo Tomé, que según el dogma, el sepelio fue presidido por los Santos Esteban y Agustín y en particular la composición total de los Apóstoles con Jesús, individualizados en cuadros que enriquecen la “Casa-Museo de El Greco” y que fue construido por el Marqués de la Vega-Inclán a inicios del siglo XX, en 1906, para redescubrir la trayectoria, la trascendencia y la magnitud del Maestro, recreando puntualmente los espacios donde radicó “El Greco” en el Palacio que perteneció al Marqués de Villena y donde se aprecia preciosistamente su lugar de inspiración y residencia durante los años de feliz estadía en sus aposentos cotidianos.  Casi tres siglos debieron transcurrir para que la infinita estela del camino a la perpetuidad de Don Doménikos Theotokópoulos obtuviera la dimensión de la esfera que por derecho absoluto le correspondía entre los VIRTUOSOS –con mayúsculas– más grandes que la humanidad ha fecundado, con su partida el 7 de abril de 1614 con tan solo 72, 73 años, la inmortalidad por su genialidad le estaba ya concedida justamente, por su orgullosa entrega, su gallarda independencia y sublime integridad. Hasta siempre, buen fin.   Carlos Mora Álvarez, es orgullosamente tijuanense. Ha sido servidor público y dirigente empresarial. Actualmente es Presidente Ejecutivo del Consejo Estatal de Atención al Migrante. Comentarios y sugerencias: carlos.mora.alvarez@gmail.com  

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio