Sistema acusatorio: flagrancia y caso urgente (Primera Parte)


 
Lunes, 19 Enero, 2015 04:00 PM

Como sabemos la Reforma Constitucional de junio del 2008, estableció un cambio dimensional en el Sistema de Justicia Penal en México con la implantación del Sistema Acusatorio y dentro de los múltiples temas surgidos en la práctica procesal penal de este Sistema Acusatorio, Adversarial, Público y Oral que para el año 2016, deberá de estar vigente en toda la República, fue menester la implementación de una política en el ámbito legislativo que diera el marco de sustanciación al nuevo Sistema de Justicia Penal. En este orden de ideas se promulgó en México el Código Nacional de Procedimientos Penales, el cual será el instrumento procesal que homologa tanto la materia federal como la estatal y por otra parte permite abatir la divergencia surgida con motivo de que cada entidad federativa tiene su propio Código de Procedimientos Penales. Esta nueva legislación tiene muchísimos aspectos profundamente interesantes que comentar, hemos optado por dos tópicos fundamentales que se contienen en el Código Nacional de Procedimientos Penales y que son los relativos a la flagrancia y al caso urgente, que para quienes ejercemos la abogacía como litigantes son temas fundamentales en el nuevo Sistema de Justicia Penal que van vinculados a dos audiencias importantísimas: La relativa a la audiencia inicial del control de detención y la de formulación de imputación y derecho del imputado a declarar, ya que en esta primera audiencia el Ministerio Público debe de justificar la razón de la detención y el Juez de Control de Garantías procede a calificarla, examinando el cumplimiento del plazo constitucional de retención y por supuesto, los requisitos de procedibilidad, ratificándola en caso de encontrarla ajustada a derecho o en su caso, decretando la inmediata libertad del imputado. Así las cosas, el artículo 146 del Código Nacional de Procedimientos Penales establece los supuestos de la flagrancia, cuando dice: “Se podrá detener a una persona sin orden judicial en caso de flagrancia. Se entiende que hay flagrancia cuando: Fracción I. La persona es detenida en el momento de estar cometiendo el delito, o Fracción II. Inmediatamente después de cometerlo es detenida, en virtud de que: a).- Es sorprendida cometiendo el delito y es perseguida material e ininterrumpidamente, o b).- Cuando la persona sea señalada por la víctima u ofendido, algún testigo presencial de los hechos o quien hubiere intervenido con ella en la comisión del delito y cuando tenga en su poder instrumentos, objetos, producto del delito o se cuente con información o indicios que hagan presumir fundadamente que intervino en el mismo. Es importante señalar que para los efectos de la Fracción II, inciso b), se considera que la persona ha sido detenida en flagrancia por el señalamiento, siempre y cuando, inmediatamente después de cometer el delito no se haya interrumpido su búsqueda o localización”. Por su parte, el numeral 147 del referido ordenamiento expresa que: “Cualquier persona podrá detener a otra en la comisión de un delito flagrante, debiendo entregar inmediatamente al detenido a la autoridad más próxima y ésta con prontitud al Ministerio Público”.   Es importante señalar que la palabra flagrante proviene del latín flagrantis, flagrans; que significa arder y la palabra flagrante define lo que se está ejecutando en este momento, actualmente. En este sentido los conceptos de sorpresa, descubrimiento ocupan la noción de flagrancia, partiendo de que todo hecho delictivo pasa por una fase de ejecución, solo puede ser detenido el delincuente inflagranti si otra persona lo descubre, lo sorprende, lo ve.   El autor fue Presidente del colegio de Abogados Emilio Rabasa, A. C., y candidato a doctor en Derecho Penal y Derecho Constitucional. Correo: liceagb@yahoo.com.mx

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