Síndico social acusa hostigamiento por parte del Ayuntamiento


 
Reportajez BCS Lunes, 26 Enero, 2015 08:00 PM

El pasado lunes 19 de enero, mientras cientos de burócratas del Ayuntamiento de Ensenada protestaban porque seguían sin pagarles sus aguinaldos y bloqueaban la avenida Reforma-Transpeninsular, la principal arteria de la ciudad; en las oficinas de Sindicatura Social, ubicadas a varios kilómetros de ahí, otra decena de manifestantes gritaban: “¡Andamos buscando al síndico borracho!”… “¡Que salga el síndico borracho!” Un acto más de intimidación para el síndico social, Félix Francisco Ojeda Ortega, de extracción panista, cuya confrontación con el gobierno priista encabezado por Gilberto Hirata Chico, había subido de tono días antes, el martes 13, cuando presuntamente fue arrestado por policías municipales por conducir en estado de ebriedad. La noche de ese martes varios reporteros recibieron rápidamente la “exclusiva”, que el funcionario había sido detenido tras huir después de chocar con otro auto y que el ciudadano ofendido había parado una patrulla para solicitar la detención del infractor. Esa entre varias versiones. Después se sabría que ni hubo choque, ni denuncia ciudadana, ni estado etílico comprobado en el conductor, y que los periodistas habían sido utilizados para el “cuatro” que presuntamente le orquestaron a Ojeda Ortega desde el interior del Ayuntamiento. “Querían sacarme algo malo cuando lo evidente es que ellos están haciendo cosas totalmente irregulares. Tan es así que ordenan a personal que me anden correteando, yo no los ando correteando, solitas me llegan todas las irregularidades que están haciendo. Por mí que lo sigan haciendo, pero la ciudadanía no merece que anden gastando así el erario público en lugar de andar cuidando la ciudad”, expresa el síndico social. Narra el funcionario que, efectivamente, ese día cenó y consumió tres o cuatro “tragos” en compañía de amigos en el Bar “El Ancla” del Hotel Corona. Coincidentemente esa noche se encontraban en el mismo sitio otros tres funcionarios del Ayuntamiento, aunque cada quien por su lado. Se encontraban allí Antonio Reyes Blake, director de Servicios de Apoyo de Oficialía Mayor; Eduardo Ramírez Mendoza, subdirector de la Secretaría de Desarrollo Social Municipal (Sedesom) y hasta el secretario particular del alcalde, Erwin Rommel. “Estaban tres dependencias de las que he señalado, yo creo que me estaban monitoreando”, refiere Ojeda Ortega. Desde antes de salir del establecimiento el funcionario se había percatado de que andaban pick ups blancas de la Policía Municipal que daban vueltas y vueltas alrededor del bar. Incluso a uno de sus amigos que se retiró al mismo tiempo que él, le dio alcance una de esas unidades, pues confundieron su auto con el de Ojeda, “creímos que eras el síndico social”, y lo dejaron ir. Al funcionario lo logran “atorar” muy cerca de su domicilio particular, en la caseta del fraccionamiento Chapultepec, a las 10:38 de la noche, según reporte al C4 se interviene la camioneta negra marca Lincoln placas AKP3454, le dicen que hay el reporte de un vehículo como el suyo que había provocado el choque y que por eso lo pararon, “revisa mi carro, yo no choqué”, les dijo el síndico, “no… no… ya vemos, Lic.”. En el reporte del que ZETA obtuvo una copia se detalla a las 10:39 que el conductor al parecer está en estado de ebriedad, a la 10:43 se solicita una grúa, a las 11:04 apuntan que solo se amonesta por “negativo el estado de ebriedad”, se cancela la grúa, y el escolta del funcionario conduce el automóvil. Para eso, del Ayuntamiento ya había salido la noticia dándoles el “pitazo” a los reporteros. Días después Ojeda Ortega refiere que una patrulla anduvo lampareando su domicilio por la noche, quiere asumir que andaban a la caza de algún malandro, “ahora que ha subido bastante el robo de vehículos y casas habitación”. Aunque en realidad el “cazado” es él: “No tengo que salir a pelear, no es mi estilo, los dejo que hagan su trabajo. El director de la Policía está haciendo un buen trabajo, yo no lo culpo, a nadie de la corporación ni a ninguna persona voy a culpar, hasta que sepa realmente quién fue y cómo fue”. Lo que sí tiene claro el síndico social es que la última afrenta, la del lunes al mediodía, con manifestantes que en su oficina le gritaban que cuando regresara a las colonias “¡te vamos a sacar a pedradas, cuando busques el voto!”, la encabezó el líder social Ramiro Orea Hernández, seguramente mandado por gente del Ayuntamiento, donde una de las amas de casa acarreadas confesó: “Esto es pura violencia…no sabíamos que veníamos a esto”. El Trasfondo: Ramo 33 y demás tropelías  Nepotismo, corrupción, licitaciones de último momento, camiones de basura escondidos para rentárselos a una recicladora particular, abusos de autoridad, compra irregular de patrullas, convocatorias mal hechas y, sobre todo, la serie de irregularidades presentadas en la asignación del presupuesto del Ramo 33, son los asuntos que el síndico social Félix Francisco Ojeda Ortega ha destapado y que lo han convertido en la piedrita –o piedrota– más dura en el zapato del alcalde Gilberto Hirata Chico y su gabinete. Una historia de ineficiencia e ineptitud es la que resume el síndico social en torno al Ayuntamiento en general, y en especial en la persona del titular de la Secretaría de Desarrollo Social Municipal, Samuel Alberstain Pérez, intocable, y protegido del alcalde Gilberto Hirata Chico. Improvisación, cambios de última hora, y oscuras intenciones en la elaboración del Manual de Operaciones del Fondo de Operaciones del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal del Ramo 33, ha sido la tónica desde el 11 de abril de 2014, cuando se aprobó de último minuto aún con votación dividida. El 2 de junio del mismo año se publica en los diarios locales la convocatoria del Ramo 33 sin ser aprobado por los miembros del Cabildo. El 4 de junio el presidente municipal asume la responsabilidad de haber enviado a publicar la convocatoria sin haber sido aprobada, violando así el numeral 2.3 del Manual de Operaciones del Ramo 33.  El 18 de junio se aprueba en Cabildo la convocatoria, por lo que se publica de nuevo el 26 de junio pero con errores en la Región del Vino, Región Ojos Negros y Valle de la Trinidad. El 29 de septiembre se emite convocatoria para la toma de protesta por parte del presidente del Consejo de Desarrollo Comunitario, otra vez incumpliendo con los tiempos. La Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal convoca a sesión de Comisión para el 18 de noviembre de 2014, pero no se lleva a cabo la sesión, la cual estaba destinada a analizar, discutir y en su caso dictaminar el listado de obras aprobadas el 7 de noviembre. Sin existir respuesta oficial el Consejo de Desarrollo Social Municipal es convocado en distintas ocasiones para modificar el listado de obras, a propuesta de la Sedesom, actuando al margen de los reglamentos y valiéndole poco la autoridad y observaciones de los síndicos y regidores. El caso es que se llega al 17 de diciembre, en nueva sesión de Cabildo, sin consenso para la inclusión de 7 obras de carácter irregular en el listado de obras que están en el dictamen 111/2014 de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal, por lo que se deja sin efecto la convocatoria de la sesión de Cabildo y se emite para el día siguiente. A la vez se convoca al personal de Sedesom ante la Comisión de Desarrollo Social Municipal, y la dependencia presenta un nuevo listado de obras. En resumen, con la abstención del síndico social, así como de la de cuatro regidores, se aprueba la aplicación del Ramo 33, nomás para que no se atrase más el beneficio para la comunidad y pese a las quejas de los mismos ciudadanos por el indebido procedimiento y la serie de regularidades que han retrasados las obras para presuntamente posponer su aplicación hasta avanzado el 2015 en pleno período electoral. Entre la serie de irregularidades que retrasaron una y otra vez la aprobación de la asignación del recurso federal está que se incluyeron, por ejemplo, colonias que aún no están regularizadas, tal como lo señaló en sesión de Cabildo la regidora Ana Delia García Salgado del Partido Verde, quien acusó el deficiente trabajo de los encargados de elegir las obras a ejecutar: “Procedimiento que carece de certeza jurídica y transparencia” y exhortó que para el próximo año no repitan la misma anomalía: “… esta administración deberá duplicar esfuerzos en realizar todos y cada uno de los procedimientos pendientes a regularizar, y aquellos asentamientos que carecen de certeza jurídica puedan acceder a estos recursos”. “No voy a encubrir ni obviar acciones irresponsables”, dijo por su parte la regidora del Partido Nueva Alianza, Ana Gabriela Borquez. “Esto no es más que la culminación de un proceso, que a pesar de haber sido lento, como para que hubieran cuidado todos los pormenores, solo ha sido deficiente y descuidado por la Secretaría de Desarrollo Social Municipal”. En el mismo tenor la regidora del PRD, Alicia Yesenia Rivera Santoyo reprobó la asignación de obras: “Esta cadena de errores ha generado los resultados que hoy podemos percibir en el listado de obras donde es evidente la existencia de un desequilibrio en cuanto la distribución”. Señaló que existen zonas de atención prioritaria, según estudios del Inegi  que no fueron tomadas en cuenta, toman en cuenta dos zonas que solo el 1.3 del recurso, mientras que el 79 por ciento de ellas no se les tomó en cuenta. “Las zonas de mayor pobreza del municipio no han sido beneficiadas una vez más”. “Como ven, a mí no se me ocurrió todo esto, todo se ha derivado de quejas de los ciudadanos que se quejan del mal desempeño y las convocatorias mal hechas”, reitera el síndico social. “Y todo porque como titular de la Sedesom está un inepto que no sabe hacer su trabajo”, acusa el funcionario refiriéndose a Samuel Alberstain Pérez: “Que nada más está ahí porque es protegido del alcalde, cae en omisiones, en violentar la ley, en poner en riesgo el recurso del Ramo 33, todas esas irregularidades nos baja de calificación ante la Federación y podemos perder por culpa de un funcionario que no está haciendo su chamba y que se cree intocable por parte del alcalde”. Enfatiza que con su proceder de la semana pasada no afectó a nadie, pues está en el plano de su vida personal y que solo fue una manera burda de desacreditarlo. “Y yo hago la pregunta: ¿Qué es más importante? El que yo estoy viendo y sacando a flote todas las cuestiones de corrupción, ineficiencia, abuso de autoridad, demandar y presentar todos los elementos de prueba, y que no estoy obligado, sin embargo lo hago, como abogado, porque me gusta presentar las cosas con los fundamentos para que no haya pretexto que no hay prueba ninguna”. Mientras el alcalde Gilberto Hirata Chico declaró desconocer totalmente el incidente del síndico social, así como cualquier intención de perjudicarlo desde su administración, “yo no me meto en la vida privada de los funcionarios”, y le dio carpetazo al asunto. A la vez que Ojeda Ortega advierte: “No me van amedrentar ni lograr que deje de hacer mi trabajo, esto me motiva más, estoy demostrando que Sindicatura Social es un contrapeso para el Ayuntamiento. Y voy a seguir, tengo muchos temas más, pero me gusta que estén bien fundamentados”.

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