Reacomodo de mandos militares


 
Reportajez BCS Lunes, 26 Enero, 2015 08:00 PM

La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) realizó movimientos en las comandancias de Zona y de Región Militar establecidas en territorios con una marcada presencia del crimen organizado, y regresó al campo operativo a generales que estaban realizando tareas administrativas; a otros los ascendió en un intento por reforzar la estrategia contra la delincuencia. Los últimos relevos ocurrieron durante la segunda quincena de enero, en tanto que ya se habían registrado otros cambios en los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2014, a raíz de los violentos sucesos en el Estado de Guerrero. En tres de las doce regiones militares del país hubo remplazo, pero no en cualquier área geográfica, sino en las regiones fronterizas Noreste, Norte y Noroeste, así como en el “Triángulo Dorado” que conforman las zonas serranas de Sinaloa, Durango y Chihuahua. También, en días recientes, permutaron a comandantes en al menos diez de las 46 zonas militares con que cuenta la República Mexicana. Otros cambios se dieron en el ámbito naval. Aunque fuentes de la milicia atribuyen los cambios a una política de rotación de mandos, con el fin de emplear la experiencia de militares profesionales en diferentes cargos dentro del Instituto Armado, la realidad es que en las zonas del mapa donde se registran los enroques, los hechos violentos se han salido de control. Los cambios militares por región repercuten de manera global en estados como los antes mencionados, además de San Luis Potosí, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Chihuahua. Mientras que de manera focalizada, por zona, impactarán en Jalisco, Michoacán, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Querétaro, Sonora, Nuevo León y Tamaulipas. El regreso operativo de Duarte La designación que más llamó la atención fue la del Comandante de la III Región Militar, con sede en Mazatlán, que tiene bajo su mando a los soldados de Sinaloa y Durango, en la persona del General de División Diplomado de Estado Mayor, Alfonso Duarte Mújica. El divisionario estuvo en Baja California entre 2008 y principios de 2013, primero como Comandante de la II Zona Militar y posteriormente como Comandante de la II región Militar, donde tuvo el mando castrense en las dos Baja California, además del Estado de Sonora. Su fama de militar implacable contra el crimen derivó del combate a los cárteles de los Arellano Félix y Sinaloa, que convirtieron calles y avenidas de los municipios de Baja California en su campo de batalla. Las detenciones de Teodoro García Simental “El Teo” y otros delincuentes disminuyeron el clima de violencia que privaba al iniciar la actual década. Del General Duarte se dijeron muchas cosas, que su “mano dura” rayaba en la tortura y que se violentaban las garantías de los delincuentes, pero a la óptica de los bajacalifornianos y de las estadísticas, su estrategia funcionó. Incluso fue designado Personaje del Año a mediados de 2012 por el Grupo 21 de Tijuana y los empresarios estaban contentos con su labor. Al iniciar la administración presidencial de Enrique Peña Nieto, Duarte Mújica, que con el ex Presidente Felipe Calderón había ascendido de General Brigadier a General de División, fue relevado de la II Región para irse como Comandante del Primer Cuerpo del Ejército, en actividades en el Campo Militar Número 1 en el Distrito Federal. Ahora, en medio de los ajustes que realiza la SEDENA para atajar con mayor fuerza el impacto del crimen y a solo dos días de que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, la DEA, anunciara que va con todo por el líder visible del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada García, designan a Alfonso Duarte Mújica precisamente como comandante en dos de los tres estados de “El Triángulo Dorado”. Es en la Sierra Madre Occidental donde se dice que opera a sus anchas “El Mayo” Zambada, donde -posiblemente- podría estar oculto el narcotraficante Rafael Caro Quintero, uno de los delincuentes más buscados por la INTERPOL. El viernes 16 de enero último, a través de su agente especial a cargo de la oficina de San Diego, William Sherman, la DEA informó que se formulan más cargos en contra de Zambada García y sus hijos, acusados de mantener una empresa delictiva y de múltiples cargos de asociación delictuosa, por lo que podría alcanzar una pena de cadena perpetua. Bajo ese contexto, llega el General Duarte a ese mando territorial, en lugar del también General Emilio Zárate Landero, que ahora fue nombrado Comandante del Primer Cuerpo del Ejército Mexicano. Zetas, Golfos y Sinaloas En la IV Región Militar también hubo cambio de mando. Arribó a la Comandancia el General de División DEM, Miguel Ángel Patiño Canchola, procedente de Apatzingán, Michoacán. Su antecesor, con el mismo grado, Tomás Jaime Aguirre Cervantes, fue designado nuevo director general de Personal de la SEDENA. Además de ser la región con mayor despliegue de soldados en todo el país -con poco más de nueve mil efectivos- y que se encarga de los estados de Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas, es territorio de Los Zetas y del Cártel del Golfo, cuyos líderes han corrompido cíclicamente a algunos militares. El caso más reciente en 2013, por el que hay varios elementos procesados penalmente. Con este movimiento se pretende que no se creen intereses insanos para las tareas de la milicia y apoyar a las autoridades civiles para disminuir la violencia. Tan solo la madrugada del lunes 19 de enero fueron localizados los cuerpos de dos mujeres en el interior de un panteón, en Matamoros. Los cadáveres presentaban fuertes golpes en la cabeza, sin que se conozcan los hechos. Limítrofe con esas demarcaciones geográficas, está la XI Región Militar, que comprende Coahuila, Chihuahua y parte de Durango. El General de Brigada DEM, Uribe Toledo Sibaja, procedente de Morelia, tomó protesta y juró Bandera como nuevo comandante en sustitución del General Cuauhtémoc Antúnez Pérez, quien una semana antes, recibió su jubilación del Ejército Mexicano. En esa región confluyen las organizaciones criminales antes referidas y el Cártel de Sinaloa, lo que genera cruentas disputas. El martes 20 de enero se registró un enfrentamiento entre presuntos Zetas y fuerzas especiales en Piedras Negras, Coahuila, con saldo de cinco de los delincuentes muertos. Durante la balacera resultó herida una mujer que pasaba por el lugar. Un día después, dentro de la cajuela de un automóvil estacionado a un costado del panteón de Torreón, fueron encontrados sin vida un hombre y una mujer, victimados a balazos. Movimiento en Tierra Caliente La rotación de divisionarios en las regiones trajo aparejados algunos movimientos en las comandancias zonales. En la VII Zona Militar, con sede en Escobedo, Nuevo León, el nuevo titular es el General de Brigada DEM, Rigoberto García Cortés, procedente de Tabasco. En la XII Zona Militar, con residencia en San Luis Potosí, se nombró al General de Brigada DEM, Germán Antonio Bautista. Los estados de Guerrero y Michoacán también registraron intercambios. El General de División DEM, Raúl Gómez Segovia, es el Comandante de la XXXV Zona Militar, en Chilpancingo. A la XLIII Zona Militar, en Apatzingán, fue enviado el General de Brigada José Candelario Jaime Contreras López. Mientras que a la XXI Zona Militar, en Morelia, fue comisionado el General de Brigada DEM, José Francisco Morales Cázares. En la XV Zona Militar, en Zapopan, Jalisco, el Comandante el General Brigadier DEM, Javier Cruz Rivas, quien anteriormente estaba en Pachuca. A la XVII Zona Militar fue adscrito el General de Brigada DEM, Francisco Aguilar Hernández, quien era el subjefe de Inteligencia del Estado Mayor de la SEDENA. En la XIX Zona Militar, en Tuxpan, Veracruz, ocupa la comandancia el General de Brigada DEM, Francisco Ortega Luna. El resto de las designaciones recayó en los siguientes funcionarios militares: General de Brigada DEM, Hilario Miguel Mata Tinoco, XXIX Zona Militar en Minatitlán, Veracruz; General de Brigada DEM, Lorenzo Cano Jiménez, XXXVIII Zona Militar en Tenosique, Tabasco; General de Brigada DEM, Celestino Ávila Astudillo, XLV Zona Militar en Nogales, Sonora. Mientras se registraban los movimientos estratégicos de la milicia, se dio a conocer un informe preliminar del grupo de trabajo de la Cámara de Diputados en el caso Tlatlaya, Estado de México, que señala la existencia de una línea de investigación que ubica la autoría intelectual de los hechos en personas civiles ajenas al grupo de militares. En el exterior de diversos cuarteles castrenses, se registraron manifestaciones a favor de la búsqueda y localización de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa. Por su parte, el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, se pronunció por el regreso de los militares a los cuarteles, al tiempo que se dijo a favor de contar con un Mando Único que permita trabajos coordinados en la materia. “Es importante despolitizar los temas de seguridad pública, ha llegado la hora de cambiar la estrategia, es hora de cambiar el paradigma urgentemente porque lastima a las Fuerzas Armadas, es esencial que se mantenga como la última instancia y no como la primera como ha estado ocurriendo”, indicó el político. La destitución de Castillo Aunque dos días antes, Alfredo Castillo Cervantes dijo con toda firmeza “no me iré de Michoacán durante el proceso electoral”, el jueves 22 de enero dejó de ser el comisionado para el Desarrollo Integral de esa entidad, informó el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. El secretario de Estado aseguró que la salida de Castillo se debió a que “concluyó su responsabilidad como comisionado” y se incorporará a nuevas encomiendas del Poder Ejecutivo. Durante la reunión denominada Evaluación del Plan Michoacán “Juntos lo Vamos a Lograr”, Osorio Chong reconoció el desempeño de Castillo Cervantes y estima que la mayoría de los michoacanos también quedaron con una buena impresión del comisionado. Ante los medios de comunicación, el encargado de la política interior del país anunció la designación del General de División DEM, Felipe Gurrola Ramírez, al mando de la seguridad en Michoacán. El divisionario se desempeñaba como Comandante de la XII Región Militar con sede en Irapuato, Guanajuato. A pesar de que diversos sectores en Michoacán y a nivel nacional criticaban la actuación del comisionado federal y solicitaban su separación del cargo, Alfredo Castillo todavía dijo ante los medios de comunicación el martes 20 de enero que no saldría de la entidad. Entre las acusaciones más delicadas que le formularon, están las de no hacer lo necesario para detener al narcotraficante Servando Gómez Martínez “La Tuta” y dividir a los grupos de autodefensa que se formaron para protegerse de las acciones del Cártel de Los Caballeros Templarios, llevando a prisión a los líderes José Manuel Mireles, Hipólito Mora y Luis Antonio Torres, en hechos “prefabricados”. La gota que derramó el vaso fue la balacera del 6 de enero, entre fuerzas federales y civiles en Apatzingán, que dejó un saldo de nueve personas muertas tras desalojar la presidencia municipal del lugar. Las autoridades detuvieron a 44 personas a las que acusaron de participar en los hechos, pero en el Juzgado de Michoacán, no se encontraron elementos para procesar a 43 de ellas, por falta de elementos probatorios. El lunes 19 de enero, los precandidatos a la gubernatura de Michoacán, Silvano Aureoles, del PRD; Luisa María Calderón, del PAN; y José Ascensión Orihuela, del PRI, coincidieron en que la figura del comisionado para el desarrollo de esa entidad ya no era necesaria en el próximo gobierno estatal, resultante de las elecciones del 7 de junio. Al conocerse la separación de Alfredo Castillo del encargo en Michoacán, hubo expresiones de alivio como la del senador perredista Alejandro Encinas, quien señaló que el Gobierno Federal no solo se equivocó al designarlo, sino que se tardó en despedirlo. Encinas afirmó que el ex comisionado “deja una papa caliente en ebullición en el momento en que ya está el proceso electoral en marcha, deja al Estado en una situación de una enorme debilidad institucional y con la misma presencia de la delincuencia organizada y los mismos niveles de violencia con los que llegó…”. Por su parte, Castillo Cervantes todavía tuvo oportunidad de despedirse con un balance de su ejercicio como comisionado y utilizó sus minutos para asegurar que a un año de distancia, en Michoacán se recuperó el control territorial, el libre tránsito, además de reactivar la economía. Según el destituido, la estructura criminal y financiera de Los Caballeros Templarios está prácticamente desarticulada, sus dos dirigentes -Nazario Moreno “El Chayo” y Enrique Plancarte “El Kike” fueron abatidos,  mientras “La Tuta” está escondido y sin capacidad de operación. De esta manera, el ex comisionado se curó en salud y, “pese a quien le pese”, declaró, la situación que se vive en la entidad es diferente a la de hace un año. Aunque eso no deja en claro si es mejor o peor. (Luis Carlos Sáinz Martínez/ZETA)

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