Pasión y aprendizaje


 
Espectáculoz Lunes, 5 Enero, 2015 08:00 PM

Escaló al mainstream con la salida del sencillo “Amnesia” en 2001, bajo el sello Universal Music, tema extraído del álbum “Amargo Adiós” de Inspector, en el que colaboraron Rocco de Maldita Vecindad, y Rubén Albarrán de Café Tacvba. A partir de ese momento, el vocalista Big Javy comenzó su ascenso, publicando hasta hoy seis discos de estudio, entre ellos “Blanco y Negro”, “Unidad, Cerveza y Ska”, “Amar o Morir”, entre otros títulos. Demostrando su versatilidad y romanticismo, Big Javy ha hecho una carrera como cantante sujeto a la fórmula de Inspector, banda que sigue dejando más que una huella en el ska, una marca con tintes muy mexicanos que, si bien remontan a la historia musical del cantante regiomontano,  inició a la edad de cinco años. “Soy hijo único y viajaba mucho con mis papás, mi papá es de San Luis Río Colorado, Sonora, y nos íbamos por tierra desde Monterrey, entonces tenía mucho tiempo para ir escuchando música en la radio del carro. Solo había estaciones de regional mexicano, de manera que crecí escuchando a Pedro Infante, Javier Solís, Cuco Sánchez. Era lo que reconocía y cantaba desde muy niño, ya después me sorprendí al encontrar distintas músicas, desde el metal y rap ochentero, luego todas las corrientes y ramas del metal, como el trash, heavy y black; después salté al punk, ska-punk y ska. Fue todo un viaje de conocimiento musical, desde los viajes con mis padres a Sonora”, comentó Big Javy en entrevista con ZETA. Con esas raíces musicales, el vocalista de Inspector reconoce que ahora su gama es más amplia, sobre todo en lo alternativo y radical, pero no olvida su fuente musical: “Todo el Noroeste del país me lo sé perfectamente, esos recuerdos de los cinco, seis años de edad escuchando la radio, pese a que mis padres no eran de escuchar música, sin embargo, así fue mi contacto con la música ranchera y el mariachi. De hecho recuerdo que la primera canción que canté fue ‘Mil Amores’, que conocí en voz de Pedro Infante”. — ¿Estudiaste canto? “No, nunca estudié. Se me dio sin estudiar, desde niño cantaba todo lo que se podía, pero cuando mi mamá vio que me gustaba mucho la música empezó a comprar discos de 45 (revoluciones). Tenía ‘La Mochila Azul’ de Pedrito Fernández; un disco que se llamaba ‘Yaqui el Osito’; los discos de Cepillín, ‘El Libro de la Selva’ con Tin Tán, ‘Las Ardillitas’ de Lalo Guerrero, Cri-Cri por supuesto, y un montón de cosas que escuchaba desde niño”. — ¿Has pensado en grabar discos para niños? “No se me había ocurrido, pero no lo descarto. He cantado de todo, he hecho cosas importantes en el hip-hop con Pato de Control Machete, acabo de grabar el tema ‘Debut y Despedida’, también he colaborado con bandas de ska como Maskatesta (Ciudad de México), Los Huevos Revueltos (Saltillo, Coahuila), Skarnales (Houston, Texas), entre otras”. — ¿Se debe entender que Big Javy es una marca por separado al grupo Inspector? “Sí, siempre voy sobre la línea de lo que quiero hacer, por ejemplo, a mí me encanta el rockabilly y punkabilly, he tenido bandas de esos estilos, por supuesto el ska, reggae, punk, hardcore, rocksteady, y todas esas corrientes me fascinan y me gusta colaborar con todos, me ahogaría si me quedo solo haciendo ska. Ahora mismo estoy grabando un tema como Plan 9 (Monterrey) muy al estilo del horror punk, pero también me invitaron a cantar un blues con Los Cuervos, y una cumbia vallenato con Celso Piña, ni qué decir lo que he grabado con mariachi e infinidad de cosas. “Como Big Javy produje el proyecto Big Javy y Los Tenampa, en el que estoy fusionando mariachi, polka, música ranchera y cumbia, por supuesto, todo mezclado con el rock and roll, ska y rockabilly, sin caer del lado grupero, mariachi, pero respetando la línea del rock, combinándolo todo para que suene más sabrosón”. “Pura Sangre Caliente” es el título del álbum de “Big Javy y Los Tenampa”, del que se desprenden temas como “Volver, Volver”, “México, Lindo y Querido”, “Cielito Lindo”, “El Ausente”, “El Rey”, “María” y “Se Va”, con lo que el regiomontano demuestra su amor por la música, sin importar el género, corriente o estilo. — ¿Es interés por dejar huella o pasión por la música, lo que te mueve en diferentes direcciones? “Soy un apasionado por la música, pero todo depende de cómo la sientas, cómo la hagas, cómo puedan sentir los escuchas lo que estás cantando, eso es muy importante. Cuando no es verdadera, se nota en caliente si es un producto prefabricado. Primero tienes que informarte y conocer lo que estás haciendo, tienes que hacerlo con mucho sentimiento, desde el corazón, si no, las cosas no van a salir cómo debe ser. La música desde niño la traigo, cuando estoy grabando una canción o estoy sobre el escenario, la gente se ha dado cuenta de lo que hago, que doy todo, con pasión. “Reitero: la música se me dio desde niño, eso de experimentar, desde <em>morro me volqué por los fanzines para informarme de la música, de lo que sucedía en Europa, Estados Unidos, compraba cassettes de Ataque 68, Mely, Síndrome, Rebelde Punk, Solución Mortal, y hasta de música industrial. También estoy haciendo cosas por sí solo, sin Los Tenampa, he aprendido a combinarme con quien sea. Está bien marcado lo que yo hago. Mi estilo ya lo conoce la gente, es completamente mariachi ska, me dicen ‘El Mariachi del Ska’, me voy mucho por lo romántico, pero nunca se me quita lo punkorro, y la imagen punkabilly”. — Mucha música en tu haber, pero el ska es tu hilo conductor. “El ska es una forma de vida, ya tengo 19 años con Inspector, la gente me reconoce como cantante de ska, me hice con él, es mi estilo de vida, mi escuela desde los 90s, cuando llegaba a Monterrey información de Tijuana No, Maldita Vecindad, Mano Negra, Los Intocables y (Los Fabulosos) Cadillacs, de Argentina, era lo poco que había. En esa época teníamos la inquietud de hacer ska en Monterrey, pero era difícil conseguir metales (trompeta, saxofón, trombón) y raza que se interesara en esos ritmos. Nos encontramos personas exactas en Monterrey, y se hizo Inspector, y de cierta manera la palabra ska surgió en Monterrey. Los que quedamos ahorita somos los que buscamos construir algo bueno para el ska. “Hay muchas bandas en todo el país haciendo cosas buenas, porque ya hay información, pero ya es más fácil. La gente, televisoras, radio, se interesaron en la palabra, en el ritmo, ya es como decir cumbia, ya es más fácil acceder, hay para todos los gustos, buena calidad de músicos, propuestas nuevas, calidad de bandas, calidad de festivales… ya tenemos mucho para donde hacernos la banda que hacemos ska. A nosotros nos tocó construir el camino, nos tocó ver la semilla, sembrarla, y ahorita estamos cosechando. Me atrevo a decir que nosotros hicimos una escena a nivel nacional”, finalizó Big Javy, quien está por inaugurar su restaurante de mariscos La Bonita en la capital de “La Sultana del Norte”, con lo que completa su giro de cantante y como hombre de negocios.

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