¿Para qué sirve nuestro gobierno federal?


 
Viernes, 30 Enero, 2015 12:42 AM

La desigualdad mexicana es sin duda el mayor de nuestros flagelos, el resumen de nuestras fallas como Estado, la prueba irrefutable de la palabra incumplida, del engaño proferido por quienes nos han gobernado durante décadas con la promesa de justicia social, del bien común o de patria para todos. En 1982 inicio el gobierno de Miguel de la Madrid. Con él, inició también la cadena de Presidentes neoliberales que nos han gobernado desde entonces, prometiendo generar riqueza y abatir los rezagos sociales persistentes aun después del milagro económico mexicano, que de 1954 a 1982, consiguió una tasa promedio de crecimiento económico del 6.5%, interrumpido solamente por la pachanga lopezportillista. Pues bien, a 35 años de estos gobiernos, podemos afirmar que fracasaron y que el resultado de su fracaso significa que más de 50 millones de mexicanos vivan por debajo del umbral de la pobreza; que ya no seamos dueños únicos de nuestros recursos energéticos; que la propiedad de la tierra se haya vuelto a concentrar sin mejorar mínimamente la productividad agrícola; que el salario se contrajera brutalmente, que enterráramos cualquier idea de industrializarnos; que padezcamos una corrupción incontenible. Hace treinta años en la lista Forbes solo figuraba una sola familia mexicana, hoy, tenemos al más rico del mundo y a otros 40 enlistados. En el mundo se utiliza el coeficiente GINI para medir la desigualdad y la concentración de la riqueza, según este indicador, si todas las personas de una nación poseyeran exactamente la misma riqueza, el coeficiente sería igual a cero y si una persona controlara todo el capital, igual a uno. El país más igualitario del mundo es Suecia con un 0.25 de índice GINI, México ocupa el deshonroso lugar 108 con un 0.48. Hasta aquí podríamos hablar de que los mexicanos hemos padecido décadas de gobiernos ineficaces, torpes en el manejo de la economía, que han sido rebasados por poderes fácticos quienes concentran la riqueza del país de forma escandalosa, pero hay mucho más de fondo. Cuando vemos la película completa, queda claro que el problema es más grave y que no se pudo llegar a esta situación, sin la perversa complicidad de quienes fueron electos para gobernarnos. Me explico, lo datos que presento se estimaron antes de la intervención del Estado, es decir de que éste cobre impuestos y redistribuya mediante el gasto público, cuando el ejercicio se hace después de que esto sucede, los resultados de los países con gobiernos mínimamente preocupados por su población mejoran substancialmente. Ahí van algunos ejemplos: España tiene un 0.42 antes y un 0.31 después; Bélgica, Australia, Finlandia mejoran su índice GINI hasta un 44% después de que sus gobiernos ejercen el gasto público; Estados Unidos baja de un 0.44 a un 0.38; el promedio de corrección del citado índice, después del trabajo redistributivo de los gobiernos de los países que como el nuestro están integrados a la OCDE, es del 14%, mientras que en México se corrige solo en un 1.4%, prácticamente nada, pues nada le interesa a nuestra clase dirigente corregir, así estamos bien, dicen. Hoy, no es exagerado decir, que como en el porfiriato, nuestras instituciones públicas trabajan para que las oportunidades favorezcan a unos cuantos.   Jesús Alejandro Ruiz Uribe fue dirigente del PRD en Baja California, ex diputado local por el mismo partido y actualmente es Rector del Centro Universitario de Tijuana en Sonora. Correo: [email protected]  

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio