Los perfilados (habemus candidatos)


 
Martes, 20 Enero, 2015 08:00 PM

En medio de balaceras, ejecutados y hasta descuartizados, en un territorio cada vez más salvaje y violento, arrancó el proceso electoral para renovar la gubernatura, cinco alcaldías, 16 diputaciones locales y dos diputaciones federales en Baja California Sur. Ahora que empezó la carrera electoral de manera oficial, y a punto de ser tomada la última decisión sobre la nominación de las candidaturas a la gubernatura del Estado, esta semana que termina prácticamente quedaron amarrados para contender en la carrera de 2015, los siguientes aspirantes: – El senador Carlos Mendoza Davis, por el PAN y el PRS. – El ex alcalde de La Paz, Víctor Castro Cosío, por MORENA. – El ex coordinador de la Oficina Administrativa del ex gobernador Narciso Agúndez Montaño, Benjamín de la Rosa Escalante, como candidato ciudadano; así como el ciudadano José Luis Godínez Orozco. En esta lucha, todavía está por definirse el nombre del abanderado del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, el cual no ha podido consensuarse por los intensos jaloneos entre Narciso Agúndez, Leonel Cota Montaño y los auténticos grupos de izquierda, pero podría surgir entre el alcalde con licencia de Mulegé, Guillermo Santillán Meza, y la ex alcaldesa de La Paz, Rosa Delia Cota Montaño. Sin embargo, la atención estaba centrada principalmente en el PRI, donde los aspirantes Esthela Ponce Beltrán, Isaías González Cuevas y Ricardo Barroso Agramont, sostuvieron ayer jueves 15 de enero reunión a puerta cerrada en el Comité Ejecutivo Nacional del tricolor en la Ciudad de México. Como se sabe, la encerrona no es obra de la casualidad, sino el cónclave donde –al cierre de esta edición- se definía al candidato a gobernador de Baja California Sur, tal y como sucedió anteriormente con la nominación de Ivonne Álvarez García en el Estado de Nuevo León. El nuevo sistema de nominación priista -según el caso de la senadora con licencia regiomontana- es el lanzamiento de una candidatura de unidad, después de haber revisado y analizado los números de las encuestas.  Pero como en política nada es casualidad, es muy probable que después del cónclave priista, saliera humo blanco. Como quien dice, con la frase que se inmortalizó en la elección del nuevo Papa, habemus Papam, hoy en Baja California sur,  habemus candidatos (tenemos candidatos). Álvarez García, candidata del PRI en el Estado de Nuevo León, salió arriba en las preferencias de los electores por encima de sus compañeros de bancada, Cristina Díaz y Marcela Guerra, y de los diputados Héctor Gutiérrez de la Garza, Jorge Mendoza Garza y Pedro Pablo Treviño. Si nos atenemos a los números, y descartando las influencias y padrinos que cada uno de los aspirantes pudieran tener en el Centro del país, el perfilado tendría que ser el senador Ricardo Barroso Agramont, tomando como referencia que en todos los estudios de opinión serios, elaborados por compañías como Parametría, Abundis, Memotecnia, Gaos y Consulta Mitofsky, salió por encima de Esthela Ponce Beltrán e Isaías González Cuevas. La ventaja de las encuestas contrasta con la derrota que sufrió Barroso en las elecciones de 2011, cuando perdió contra el actual gobernador Marcos Covarrubias. Aunque en la última batalla electoral, el del PRI derrotó al del PAN, Carlos Mendoza Davis, cuando ambos fueron candidatos al Senado de la República en el proceso electoral de 2012. El primero es senador de mayoría, y el segundo, de minoría. En aquella ocasión, Ricardo Barroso tuvo una votación histórica en el Estado, cuando en fórmula con el líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), Isaías González Cuevas, logró ganar en territorio gobernado por Acción Nacional. Aun cuando la decisión está en manos del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, y por supuesto, del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, lo más probable es que Barroso sea relanzado como candidato oficial en 2015, después de haber quedado en la antesala de la gubernatura en el proceso de 2011. Obviamente, y para darle un “aire democrático” al juego de la candidatura, la noche del martes 13 enero, el presidente de la Comisión Nacional de Procesos Internos del PRI, José Mario Lescieur Talavera, y el delegado del partido en el Estado, Arturo Zamora Jiménez, dieron a conocer el lanzamiento de la convocatoria para seleccionar al candidato oficial a la gubernatura del Estado para el periodo 2015-2021. De acuerdo a analistas, en política esto no hubiera sido posible si no estuviera “planchada la candidatura”,  donde por primera vez en la historia del Revolucionario Institucional, el abanderado a la gubernatura habrá de salir validado en una convención de delegados. Durante su visita a Baja California Sur, el responsable de la Comisión Nacional de Procesos Internos del tricolor, prácticamente dio línea y expuso: “Todos van a votar para elegir al candidato”,  y recomendó: “Deben inscribirse en el registro de afiliados porque el método de selección va a ser por convención de delegado, y debemos mantenernos unidos e ir juntos a la contienda”. El funcionario agregó que desde el 18 de noviembre de 2014, el Consejo Político Nacional puso el candado de “blindaje” a todos los aspirantes a las candidaturas, el cual consiste en investigar la honestidad y cualquier vinculación con la delincuencia organizada, mal uso de recursos públicos o cualquier tipo de delito o acto que ponga en riesgo el buen papel que pudiera hacer el PRI. En una breve conferencia de prensa, el político declaró iniciado formalmente el proceso interno en el PRI para la postulación del candidato oficial a la gubernatura del Estado, asimismo, que el 23 de enero habrán de registrarse los aspirantes, y el 24, se dará el dictamen de quienes fueron aceptados como precandidatos, cuyo proceso interno terminara el 15 de febrero, cuando se celebre la Convención de Delegados y se elija el candidato oficial. Obviamente, y como mero trámite, únicamente se estaba a la espera de la nominación en el cónclave priista en México, y registrar a quien -desde la noche del 14 de enero- comenzó a sentir la cargada y estaría a la espera de su registro como “candidato único”, salvo que de última hora, el tricolor cambie su decisión. Aunque al cierre de esta edición todavía no era oficial la nominación, el suplente del senador Ricardo Barroso Agramont, Ángel Salvador Ceseña Burgoing, ya preparaba maletas para entrar al revelo en el Senado de la República.

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio