Don Ernest Miller Hemingway


 
Lunes, 12 Enero, 2015 04:00 PM

Me senté junto a él como muestra la fotografía, acompañado de mi amada hermosa, en la barra de su predilección en La Habana –el emblemático “Floridita Bar”– y decidimos brindar por su memoria, con media docena de daiquirís, previo a la comida en su otro lugar favorito. Marcaba el reloj de la pared las 3 de la tarde del domingo 4 de enero de este naciente año, en la bella isla de Cuba, la tierra que tanta felicidad trajo a la intensa y grandiosa presencia de Don Ernest Miller Hemingway.   Puedo asegurar que era su preferida porque de su puño y letra escribió: “Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquirí en El Floridita”, y en ambos establecimientos desfilaron todas las grandes luminarias a nivel internacional, de la primera mitad del siglo pasado para convivir con “Papa” (sin acento), mote con el que se le conoció hasta sus últimos días, disfrutando de la subyugante, majestuosa y genial personalidad del inmortal Premio Pulitzer (1953) e infinito Premio Nobel (1954). La obra que me conmovió hondamente de su autoría, la leí en mis años de infancia: “El viejo y el mar” publicada en el 53, por la que obtuvo reconocimiento mundial, así como la admiración permanente de la crítica especializada y apenas hace 3 lustros, me conquistó por completo con su primera novela “La Fiesta”, realizada entre los años del 23 al 26, cuando asiste durante tres temporadas completas a la feria de “San Fermín” en Pamplona, España y que más que abordar el tema taurino –lo que realiza sublimemente–, al igual que con “París era una fiesta” (memorias, póstumas) disecciona perfectamente las personalidades, frustraciones, ilusiones y sueños de los moteados por los expertos de la época como “La Generación Perdida”, a lo que el propio “Papa” Hemingway precisó con su recia personalidad; “No se trata tanto de una generación que se pierde, sino de la tierra que permanece para siempre”, considerando meditabundamente que los personajes de la laureada entrega pueden haber sido “golpeados”, pero, no estar necesariamente “perdidos”, entre los que se destacaban varios escritores, políticos y artistas expatriados estadounidenses y europeos, con apellidos que deslumbran hoy como Picasso, Miró, Stein (la anfitriona), Pound, Joyce y Fitzgerald. Imposible tarea la de abordar en este breve espacio la monumental trayectoria de Don Ernest, que incluyó varias guerras, infinidad de viajes por todo el mundo donde actuaba como un “narrador-explorador”, si se me permite el término, para las revistas y periódicos más leídos en el plano mundial, retratando con su prosa mágica los acontecimientos de la humanidad en todo el planeta. Baste decir que por sus novelas más famosas, “Por quién doblan las campanas” y “Adiós a las armas” dadas a conocer en los cuarentas y veintes, respectivamente, se distinguió en el lugar de los grandes Maestros de la literatura universal. Lleno de premios y salpicada su corpulenta figura por infinidad de accidentes, balazos y heridas que lo marcaron trágicamente y que algunos de sus biógrafos consideran la base de su fama de descomunal bebedor, después de 4 matrimonios, una lista interminable de relaciones sentimentales que difícilmente pudieron haber concluido de forma feliz, el genio de las letras, las palabras y las narraciones, Don Ernest Miller Hemingway, decide terminar con su productiva realización en 1961, con apenas 6 décadas de la maravillosa estela hacia la posteridad que solo un ícono de su dimensión podría haber edificado. Hasta siempre, buen fin. Añoranzas: Duele incesantemente, realmente nos parte el corazón, la memoria y el alma su entrañable y dolorosa partida. Las horas y experiencias que generosamente nos obsequió durante su vida, jamás llenarán el hueco que sentidamente nos deja con su pérdida. Don Julio Scherer García permanecerá en nuestra casa, en nuestra existencia, en nuestro pensamiento. Se va uno de los más ilustres VARONES de nuestro tiempo, de todos los tiempos. Descansa en paz, ¡querido Don de Donez!   Carlos Mora Álvarez, es orgullosamente tijuanense. Ha sido servidor público y dirigente empresarial. Actualmente es Presidente Ejecutivo del Consejo Estatal de Atención al Migrante. Comentarios y sugerencias: carlos.mora.alvarez@gmail.com

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