Del amor y otras minucias


 
Lunes, 19 Enero, 2015 04:00 PM

Este título corresponde a un libro que escribió la profesora Rosa Emma Hierro de la Vega, una amiga apreciada donde manifiesta el resumen de su vida en las lides del amor, será su vida o será pura inspiración, lo que sí ella vierte en su poemario desde el primer encuentro, el primer beso, la entrega, la pasión (acaso hay amor sin pasión), el desengaño, la comprensión, el perdón, el alejamiento y el olvido, todo eso es lo que los editores dicen acerca del mismo, lo único que agregaría de que no solo fue una vez de cada cosa, debieron ser muchas las veces los que disfrutó, sufrió pero bien vivió. Mi espacio no me da para reproducir todo el libro, pero me encantaron los siguientes, El hombre: Mientras más conozco al hombre en su lado sentimental,  lo siento tan inseguro y muy pobre para amar,  no saben lo que quieren ni entienden fidelidad y se sienten poderosos y pocos saben amar.  Suelen sentirse seguros y una conquista lograr y dicen miles de cosas que no pueden asegurar,  cuando más conozco al hombre en su lado sentimental lo veo tan caprichoso con inmadurez total.  Te dicen miles de cosas que no intentan sentir para lograr de la ingrata todo su dulce latir,  y si una mujer se atreve en sus lances de varón que les diga despacito, tú debes ser mi señor.  Hasta aquí tres de los cinco párrafos de ese poema que como se dan cuenta pinta a más de uno muy claramente, mas, sin embargo no queda todo ahí, hay otro con título, Hombre: Tu infinita prepotencia y tu machismo marcado,  ese sentir que eras hombre porque según eres macho te ha llevado a la mentira de una vida de relajo y por desgracia no eres, más que un triste y vil borracho.  Y te rodeas de los cuates a quien le pagas los tragos porque ante ellos te sientes un señor potentado y gastas lo que no tienes porque tú, eres centavos,  estás muy lejos de ser un millonario.  Hace tiempo que me río porque en tu boca he jugado a fingir lo que no siento y tú, ni lo has notado,  hace tiempo descubrí que jamás te he amado porque tú distas de ser el hombre que yo he soñado. Y, bueno, aunque parezca feminista en su decir, la verdad que no, mas me imagino que en su vida de amores y desamores encontró algo que la hizo inspirarse así, lo bueno que no pasa por alto la intensidad de su ser en este que se llama, El encuentro: ¿Me consume el amor?  O las ganas de amar O es que el encuentro Lo siento pasional.  Me queman las ganas De poderte tocar De verte de nuevo Y en caricias desbordar. Mi mano en tu barba En tu cuerpo el abrazo Mis manos te buscan Para abrumar tu espacio. Quise aprovechar el espacio, por eso solo presento tres párrafos de cada poema que pinte la esencia de su ser como este que es lo que ése fue, En mi lecho: Eres en mi lecho El objeto de mi amor Ese amor que aflora al ritmo de mi candente pasión… Cada espacio de tu cuerpo Se torna cántaro de miel,  y mi boca es esa abeja Que liba en todo tu ser… Son mis manos mariposas Que en completa desnudez Revolotean por tu cuerpo Encendiendo tu placer… Reconozco no leer poesía, pero hoy dentro de sus palabras encuentro mucho de lo que una mujer quiere decir, se me acabó el espacio y termino con esto que se llama, No sabes cómo te quiero: No sabes cómo te quiero Y cómo sueño con tu amor Con tus manos y tus ojos Y lo dulce de tu voz.  o sabes lo que yo siento Cuando estás frente de mí,  Y con tus ojos tan dulces Te fijas un poco en mí.  No sabes cómo te sueño Y como quisiera quedar Rendida y muy pegadita Perdida en tu suspirar.  Gracias como siempre a mis dos que tres lectores por sus consultas y comentarios al teléfono 6 84-96 47 o e-mail: [email protected]   El autor ejerce su profesión en Tijuana, B.C.

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