¿Con qué cara…?


 
Lunes, 19 Enero, 2015 04:00 PM

1.- No bien se terminan de desvanecer las huellas de las fiestas del fin de año, y ya los “grillos” y los “chapulines” están armando otro “reventón” en el que pretenden hacer y deshacer amarres políticos que los lleven a ocupar más cargos públicos y, por supuesto, a seguir viviendo a costillas de todos nosotros, los ciudadanos. Todo en miras a las llamadas elecciones intermedias que se avecinan a mediados de este incipiente 2015; licencias y renuncias están a la orden del día. También los partidos políticos, sean tricolores, amarillos, rojos, verdes, azules, turquesas, amarillos, o de cualquier otro color, saturan los medios de comunicación con sus spots; unos a otros se culpan de la violencia, la corrupción, la mala economía y otras linduras: ven la “paja en el ojo ajeno” y no la viga que todos, sin excepción, arrastran desde hace tiempo. Los pretendientes a candidatos y sus partidos, prometen “el oro y el moro”, dicen tener la solución para los problemas del país, hablan de la necesidad de un cambio. 2.- Pero, ¿cómo lograr un cambio con los mismos actores? Son los mismos “grillos” y vividores de la política –unos más devaluados que otros– los que van de un cargo a otro, muchas veces sin haber concluido el primero; los mismos rostros de hace mucho tiempo, los mismos nombres, los amigos, los de las cúpulas y sus allegados. Con sus honrosas excepciones, los que “se mueven” para alcanzar algún cargo de elección popular, sea de mayoría o de “lista”, tienen el mismo origen, si acaso con la variante tricolor o azul y de ahí, también han cambiado de un partido a otro, se acuestan de un color y amanecen de otro, según sus intereses. Varios de los que pretenden alguna candidatura, son los mismos que le han entrado a los “moches” que han administrado mal los dineros públicos, que se han enriquecido ilícitamente o cuando menos, existe sospecha fundada de ello, son los que han negociado y legislado en lo oscurito, a escondidas, tras vallas de metal y protegidos por las fuerzas públicas, a espaldas de sus representados. 3.- Pero, lo más importante, ¿con qué cara van a solicitar el voto a los ciudadanos? ¿Con qué autoridad moral pretenden otro cargo? Mal administran y peor representan los intereses ciudadanos. Luego entonces, mal haríamos en volverles a otorgar mediante el voto, nuestra confianza, si ya sabemos cómo se comportan una vez logrado el cargo pretendido. Sin duda, y dadas las circunstancias actuales, habrá que empezar a revisar muy bien los antecedentes de aquellos que logren la tan ansiada –por ellos– candidatura, para después exigirles resultados, y no, sólo palabras. Mientras tanto, insistimos en la pregunta: ¿Con qué cara pedirán el voto a los ciudadanos? P.D.1.- Y con las pre campañas y campañas, viene también el derroche de su dinero y del mío… P.D.2.- Ya se ven las “manos que mecen las cunas” en eso de postular a candidatos, unas cercanas a BC y otras regresan de muy lejos a donde los mandaron…   Óscar Hernández Espinoza es egresado de la Facultad de Derecho por la UABC y es profesor de Cultura de la Legalidad y de Formación Cívica y Ética en Tijuana. Correo: [email protected]  

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio