CFE: héroes anónimos


 
Huellaz Martes, 6 Enero, 2015 08:00 PM

“Llegamos y nos aplaudían”, recuerda el ingeniero de la División Golfo Norte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Peña, quien todavía lleva en su mente el caluroso recibimiento de los sudcalifornianos tras el paso del huracán “Odile”, el 15 de septiembre de 2014. El 17 de septiembre, es decir, dos días después del fenómeno meteorológico, el ingeniero viajó acompañado de otros 13 compañeros que dirigían el contingente de 14 cuadrillas que salieron de Nuevo Laredo, Tamaulipas, hacia el Estado de Baja California Sur.  La tarea encomendada era toda una hazaña, se requería del personal más calificado con habilidades extraordinarias para retirar en el menor tiempo posible, postes de madera y de concreto caídos, excavar para reponer los postes que fueron derribados, encontrar los cables que se habían reventado de la extensión eléctrica y conectarlos, tensarlos, medir el voltaje y garantizar que la corriente eléctrica pudiera viajar sin problema alguno hasta las viviendas, negocios, restaurantes y hoteles, principalmente de La Paz y de Los Cabos. Contingentes como el de Nuevo Laredo, Tamaulipas, empezaron a llegar de todos lados: Sinaloa, Sonora, Baja California, Nayarit, Jalisco, Durango, Nuevo León, Coahuila y Chihuahua, en virtud de la dimensión de los daños, sobre todo, porque el personal y el equipo de La Paz y Los Cabos, fue rebasado por el problema, donde participaron más de cinco mil trabajadores, provenientes de todas partes de México. El ingeniero Manuel Peña recuerda que fueron días de largas jornadas laborales. De sol a sol, hasta el anochecer y durante la madrugada, lo único que tenían en mente era restablecer el servicio eléctrico a la brevedad posible. En la evaluación final de daños, el director general de la CFE, Enrique Ochoa Reza, informó que la suspensión del servicio había afectado a 239 mil 211 usuarios que -según sus cifras- representaban el 92 por ciento del total de usuarios en la entidad. Los fuertes vientos de “Odile”, de casi 210 kilómetros por hora, derribaron 7 mil 960 postes de luz, 534 torres de alta tensión y 23 subestaciones, afectando la Unidad 2 de la central de Punta Prieta. Las ciudades de La Paz y Los Cabos estuvieron a oscuras durante los primeros cuatro días después del huracán “Odile”, lo que detonó -en el caso del segundo municipio- robos, asaltos y saqueos a comercios. Los ingenieros y sus cuadrillas trabajaban día y noche y empezaron a notar leyendas que portaban algunos vehículos y aparecían en los frentes de algunas viviendas y negocios: “¡Gracias CFE!”, “CFE, verdaderos héroes”, y “Ustedes son nuestros héroes incansables”. Los sorpresivos mensajes para todo el personal de CFE, rápidamente se expandieron y los pobladores estaban tan agradecidos por tan tenaz labor, que solidariamente algunos hasta los invitaban a comer, inclusive en algunos restaurantes de la ciudad, a la entrada de los negocios se podía leer: “Si eres trabajador de la CFE, muestra tu gafete o uniforme y te llevas una cena gratis”. El propio ingeniero Manuel Peña, dijo que “el caluroso recibimiento” lo hizo recordar lo importante y esencial que hoy en día es la energía eléctrica en nuestras vidas, “porque estamos acostumbrados a estar conectados todo el tiempo, y cuando nos falta, cambia nuestra vida y nos complica todo”. Lo anterior fue compartido por el superintendente de La Paz, Ernesto Ramírez Castro, quien expuso que “prácticamente tuvieron que esperar que pasaran los efectos del fenómeno meteorológico para salir a la calle y comenzar a reparar los daños, y conforme iban revisando, empezaron a ver y dimensionar el tamaño de los daños”. El funcionario federal agregó que cuando observaron la evolución de “Odile”, y previo a su impacto, hicieron todo lo que estuvo a su alcance para movilizar trabajadores de seis estados, pero solo pudo llegar gente de Ensenada, Mexicali, Tijuana y San Luis, porque la tormenta ya estaba encima. El superintendente de CFE recordó que cuando se tuvo conocimiento del tamaño del desastre, y al observar que el problema había rebasado la capacidad operativa del personal, fue necesario solicitar apoyo, por lo que comenzaron a llegar contingentes de otros estados. Los primeros en arribar tras el golpe de “Odile”, fueron elementos de Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Durango, quienes integraron cuadrillas de trabajo y dividieron las zonas, empezando por darle prioridad a las áreas más afectadas, como San José del Cabo, Cabo San Lucas, Todos Santos y La Paz.  Pero mientras unos trabajaban en la reparación de los daños, otros, como el coordinador de vuelos de personal, ejecutivos y directivos de CFE, Javier Ovando, operaban en el puente aéreo de Mazatlán, Sinaloa, a San José del Cabo, Baja California Sur. Desde ahí desplazaban víveres, personal y equipos especializados que estaban siendo enviados de todas partes de la República hacia Los Cabos. Las operaciones eran a través de helicópteros, avionetas y aviones, cuyas maniobras estaban restringidas, en virtud de los daños que presentaba el Aeropuerto Internacional de Los Cabos, donde se tuvo que reparar una de las pistas para el aterrizaje de las aeronaves de la CFE y de las Fuerzas Armadas. El caso de los “héroes anónimos” llegó hasta la XIII Legislatura, donde el diputado Arturo Torres Ledesma, pidió que “los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad fueran reconocidos por la labor que habían desarrollado a favor de las familias sudcalifornianas tras el paso del huracán ‘Odile’”. El legislador expuso que La Paz y Los Cabos habían quedado completamente oscuras y a merced del hampa, por lo que merecían un reconocimiento público y pleno por parte del Congreso del Estado. “Es digno reconocer que en un tiempo récord comenzaron a reparar los daños, y en tan solo un mes, lograron que todo volviera a la normalidad, a pesar de los daños tan graves que hubo en toda la infraestructura eléctrica”, recordó. El legislador pidió el voto de sus compañeros para reconocer a “estos héroes anónimos”, sin embargo, nadie ha respaldo esa iniciativa legislativa. Caso contrario sucedió con la alcaldesa de La Paz, Esthela Ponce Beltrán. El 23 de octubre de 2014, durante una visita del director general de la CFE, Enrique Ochoa Reza, entregó un reconocimiento por el trabajo realizado tras el paso de “Odile”, y fue declarado oficialmente “visitante distinguido”. La presidenta municipal de La Paz destacó la entrega, solidaridad y el extraordinario apoyo del personal de la CFE desde un par de días previos al impacto y después del paso del fenómeno meteorológico. En su intervención, el director general de la CFE, Enrique Ochoa Reza, declaró que tuvo “el honor de trabajar brazo a brazo con mas de 5 mil trabajadores de la institución y con los sudcalifornianos para salir rápido de la adversidad”. Durante el evento, el directivo adelantó que luego del huracán, el Gobierno Federal analizaba implementar un nuevo sistema de infraestructura eléctrica, como podría ser subterránea sobre todo en Todos Santos y Los Cabos, lo que según explicó, “daría mayor maniobrabilidad de los cables en contingencias como la de ‘Odile’”. Finalmente, dijo que ya se trabaja en el proyecto, y durante 2015 será dado a conocer de manera oficial, como una medida para resistir más los embates de los huracanes. Personajes destacados Miguel Ángel Alba Díaz: la lucha contra la violencia en La Paz Originario de Monterrey, Nuevo León, pero sudcaliforniano por adopción, el Obispo de La Paz, Baja California Sur, Miguel Ángel Alba Díaz, se convirtió en 2014, en el principal promotor de la lucha en contra de la inseguridad, tras la ola de violencia que azota la capital sudcaliforniana desde finales de julio. Nombrado en el cargo desde el 16 de julio de 2001,  hace 13 años, el clérigo alzó la voz después de que empresarios, regidores, diputados y políticos guardaran absoluto silencio en torno al tema. Así dio la cara por los paceños, a quienes convocó a unirse y cerrar filas en contra de las ejecuciones y asesinatos vinculados al crimen organizado. Desde su trinchera, el Obispo fue el único en criticar duramente a los tres niveles de gobierno y expuso la preocupación de muchos que estaban viviendo en la angustia, a la alza en la que hasta hace poco fuera una ciudad pacífica. En sendas cartas, el prelado convocó hacer un alto y reflexionar sobre la violencia, porque “estábamos viviendo una época en la que poco a poco se estaba perdiendo la capacidad de asombro”, y pidió salir a gritarlo a las calles, ya que no debíamos acostumbrarnos a vivir en un clima de violencia, sobre todo porque era un problema cada vez más local, donde no solo estaba implicada gente que venía de fuera, sino sudcalifornianos de nacimiento. Como la mayoría de sus homólogos en otras partes de México, el Obispo de La Paz retomó el tema de la violencia y la inseguridad en su mensaje de Navidad y Año Nuevo: “La sociedad ha perdido la confianza en la Policía, pues se hacen de la vista gorda frente a los narcomenudistas, los cuales realizan su trabajo de manera descarada, ya no se esconden, se ven en cualquier esquina y a plena luz del día, y hasta se han visto dialogando entre ellos. Entendemos que no todos los policías están implicados, existen los buenos, pero es sabido que algunos son parte de esa telaraña criminal, y muchos sospechan que hay altas autoridades involucradas en ellas”. Muy alejado del tema de paz y amor por la fecha navideña, habló de la triste realidad de los paceños y sudcalifornianos, quienes caminaban en medio de una noche larga, fría y obscura. No obstante, Alba insistió en que no quitará el dedo de la llaga para romper el círculo del egoísmo y la violencia, de que la paz pueda regresar a su ciudad de origen. Manuel Mendívil: corredor por causas nobles Manuel Francisco Mendívil Pérez inició la lucha por las causas nobles haciendo su primer recorrido de “pies descalzos”, corriendo alrededor de 21 kilómetros para ayudar a niños de escasos recursos económicos para lograr el respaldo absoluto a Fundación Ayuda Niños La Paz, A.C., mejor conocida como FANLAPAZ. Titulado como Licenciado en Cultura Física y Ciencias del Deporte, Mendívil es uno de los principales benefactores en la asociación civil Sudcalifornia contra el Cáncer Infantil y también de La Casita de Hurami, que apoya a niños y familias con diversas enfermedades crónicas, brindando atención médica, medicamentos y actividades físicas, además de cursos para los infantes. “Todo, caminando, trotando y corriendo con los pies descalzos”, suele decir, sobre todo cuando recorre una superficie de pavimento ardiendo, a temperaturas de hasta 42 grados Centígrados. Originario de Tijuana, Baja California, fue también promotor de “El Maratón por la Vida” para obtener recursos y respaldar a personas con problemas de insuficiencia renal, y de paso, a mujeres embarazadas que sufren violencia intrafamiliar en el estado. En el año que termina, los pies descalzos de Mendívil lograron restaurar algunas casas, incluyendo muebles como literas, colchones, lavadoras y la colocación de rampas en viviendas de personas con capacidades diferentes. No solo eso. Las carreras por causas sociales llegaron hasta una escuela de la colonia Lagunitas en Cabo San Lucas, donde restauró baños, puertas, ventanas, sombras y toda la pintura. En el arranque de 2015, los pies que nunca se cansan -como suelen decirle en tono de broma- tienen el proyecto de correr 21 kilómetros descalzo y lograr la beca de 80 niños de la colonia El Manglito de La Paz por un año, la cual abarcaría uniforme, calzado, útiles escolares, inscripción y hasta un curso de verano. El famoso corredor cree que nunca es tarde para dejar de intentar las cosas, y hacer el bien a favor de la sociedad. Alfredo Rodríguez Victoria: ciclista del año Su apellido lo dice todo: “Victoria”. Así es como el joven José Alfredo Rodríguez Victoria, comenzó a competir en el ramo del ciclismo, y de una manera vertiginosa pedaleó de su bicicleta. Ahora su nombre se escucha por todos lados. El condecorado deportista tuvo que librar muchas batallas y escalar posiciones para, en 2014, llegar a la cúspide de su carrera. Sobresalió de manera exitosa en la XIX Olimpiada Nacional, tras lograr medalla de oro en el velódromo de Cuautlancingo, Puebla, después de participar y superar seis pruebas, tres de las cuales fueron persecución, scratch y kilómetro. El integrante de la delegación que este año logró históricamente 35 medallas de oro -de las 140 obtenidas–, ratificó ser el número uno en ciclismo, cuando volvió a ganar por segundo año consecutivo la medalla de oro en la justa deportiva. El año que termina, José Alfredo Rodríguez Victoria fue nominado como Deportista del Año, tras ganar la votación del jurado en una competencia cerrada con la deportista del ramo de karate, Ivette Martínez Villafaña. Rodríguez fue el representante del Estado de Baja California Sur en la delegación mexicana que asistió a los Juegos Olímpicos de la Juventud, celebrada en Nanjing, China, en agosto de 2014. Aun cuando en esa ocasión se trajo un quinto lugar a nivel mundial, José Alfredo Rodríguez Victoria es uno de los deportistas avalados por sus excelentes resultados. Ivette Martínez Villafaña: karateca de talla internacional Aun cuando no pudo lograr ser condecorada Deportista del Año, Ivette Martínez Villafaña, es la competidora más destacada en el ramo de karate, y durante 2014 participó de manera activa en competencias nacionales e internacionales. Originaria de La Paz, Baja California Sur, y con solo 18 años, logró  la máxima presea de oro en el XV Campeonato Senior y IV Campeonato Centroamericano del Caribe de San Luis Potosí, así como en el Campeonato Nacional en Nuevo León, en la categoría Kumite. La joven ingresó a la lista de los deportistas más destacados, donde apareció entre los 22 candidatos a llevarse el premio a Mejor Deportista del Año, 10 de los cuales eran del ramo del karate. Por su disciplina, perseverancia y resultados, Martínez llegó a la recta final de los nominados, pero al final, y después de una difícil elección, el jurado calificador votó por el ciclista Alfredo Rodríguez Victoria. En su lista de subidas al pódium, la joven también aparece con dos preseas más de cobre. La primera en los Juegos Escolares Olímpicos de Brasil, y la segunda, en el Campeonato Mundial en España. En esta última justa deportiva, la sudcaliforniana logró arrebatar la medalla a la competidora Oliver Flores, tras lograr una brillante actuación en la categoría Kumite, donde logró sortear seis encuentros antes de subir al pódium. En esta competencia, Ivette ganó a karatekas de Eslovenia, Japón, Nueva Zelanda, Ucrania, Italia y Egipto. La competidora paceña tuvo un buen desempeño, porque dio la pelea hasta el final y logró la presea de bronce. Gabriel Fonseca: BCS a la gran pantalla Precursor de la historia, cultura y tradiciones de Baja California Sur a través de la fotografía y el video, Gabriel Fonseca Verdugo logró diseñar y producir seis documentales que fueron mencionados y nominados en el marco del Festival Pantalla de Cristal, el cual por una década, ha galardonado a los creadores audiovisuales en diversas categorías. Los documentales creados de 2006 a la fecha, además de grabados y producidos en BCS, son: * “Arte Sano”. * “Faro Viejo, Mundo Nuevo. El Arribo de la Luz”. * “Si son de Harina…”. * “Sitios Históricos del Sur”. * “Momentum. Imágenes de una Tierra en Movimiento”. * “Visiones”. Originario de La Paz, Fonseca es licenciado en Ciencias de la Comunicación. En 2005 detectó la necesidad de documentar con las nuevas tecnologías la historia, tradiciones y costumbres sudcalifornianas, con el objetivo de hacer frente a la transculturización y pérdida de identidad, derivadas del cambio social y económico en Los Cabos. Ganador de la medalla de plata al Mérito Artístico y Cultural “Néstor Agúndez”, actualmente Gabriel Fonseca trabaja en el documental “Odile” y planea producir otro sobre los sucesos de este huracán ocurrido en 2014, y que habrá de presentarse en la Cineteca Nacional en la Ciudad de México, y en teatros de Los Cabos, La Paz y el extranjero.

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